Políticas contracíclicas para una recuperación sostenida del empleo (Prólogo)

CEPAL/OIT
Santiago, 14 junio 2011

(CEPAL/OIT).- El año 2010 fue testigo  de una recuperación económica inesperadamente vigorosa  de América Latina y el Caribe, después de la contracción del producto en 2009. A nivel regional, la evolución  del empleo  y del desempleo reflejó este repunte,  retomando  las tendencias positivas registradas previamente  a la crisis.  Al  mismo  tiempo,  los  salarios formales experimentaron moderados  incrementos. Sin embargo,  entre las subregiones y los países de la región observamos  marcadas  diferencias,  tanto   en la fortaleza  de la recuperación económica  como en el desempeño de los mercados  de trabajo.

La primera parte de esta publicación conjunta CEPAL OIT sobre la coyuntura laboral de América Latina y el Caribe está dedicada a revisar la evolución de los mercados laborales en el contexto de la dinámica reactivación económica de 2010 y de inicios de 2011. Se destacan los importantes avances alcanzados en el período posterior  a la crisis, pero también  se puntualizan  las grandes diferencias entre subregiones  y países.

Es indudable que,  además de aprovechar el contexto favorable  brindado por  el repunte de la economía mundial y liderado por un grupo de países asiáticos, varios países latinoamericanos pudieron contener el impacto  de la crisis e impulsar  la reactivación  con políticas contra cíclicas  a partir del manejo  macroeconómico aplicado  durante  la fase de crecimiento  entre 2003 y 2008.

En estos  casos se pudo  implementar  políticas fiscales y monetarias  expansivas. Varias de las medidas fiscales de expansión del gasto se tomaron mediante políticas de mercado de trabajo o se intentó atenuar el impacto sobre el empleo y los ingresos, tal como se analizó en varios de los boletines conjuntos anteriores. Dado que la aplicación de políticas contracíclicas  ha sido novedosa para la región, la segunda parte de este documento  se dedica a revisar las experiencias de estas políticas y las lecciones para su institucionalización.

en esta crisis también se registró mayor preocupación por mantener el empleo y los ingresos de la población.

Tradicionalmente,  una característica  saliente del crecimiento  económico  de la región ha sido la volatilidad de los ciclos económicos.  En efecto, los períodos de alto crecimiento se han visto sucedidos por profundas crisis. Esta volatilidad ha afectado la utilización de los recursos productivos por largos períodos y ha disminuido la inversión en capital y trabajo con miras al corto horizonte de los ciclos de crecimiento

. Durante la reciente crisis internacional, la política  macroeconómica contracíclica aplicada permitió moderar  la profundidad y duración de su impacto, así como impulsar  una recuperación más rápida. En ese sentido, vale la pena analizar cuáles son los elementos fundamentales  para desarrollar una política macroeconómica anti cíclica de largo plazo, a fin de contar con los elementos necesarios para afrontar futuras crisis y sentar las bases de un crecimiento económico más sostenible en el tiempo.

Por otra parte, en esta crisis también se registró mayor preocupación  por mantener el empleo y los ingresos de la población.

De hecho, varias de las medidas  de política de mercado de trabajo adoptadas  fueron el vehículo para que el mayor gasto fiscal llegara en la mayor medida posible a las personas, reflejando  una preocupación por la igualdad.   En efecto, cabe resaltar que estas medidas aspiraron no solo a estabilizar y fortalecer la demanda interna como tal, sino también a evitar que la crisis, tal como solía suceder en eventos del pasado, golpeara sobre todo a los hogares de bajos ingresos.

Además, como resultado tanto de las políticas macroeconómicas previas como de las circunstancias  globales, cayeron  los altos precios de alimentos y combustibles, con lo cual, a diferencia también de experiencias pasadas, la inflación bajó en el contexto de la crisis.  Esto evitó que durante la crisis aumentara  la desigualdad,  como solía ocurrir en otras oportunidades.

Sin embargo,  cabe  destacar  dos  aspectos:  primero,  no todos  los países  estuvieron  en condiciones de aplicar  políticas contracíclicas fuertes, sobre todo porque muchos carecieron del espacio fiscal para tal fin. Segundo, en otros casos se adoptaron las medidas citadas más como reacción momentánea que como consecuencia de una estrategia de políticas contracíclicas claramente delineadas  y establecidas. Por lo tanto, surgió el reto de institucionalizar un enfoque contracíclico a lo largo del ciclo económico.

Asumir estos retos implica contribuir a la sostenibilidad del crecimiento económico. El año 2011 se inició con elevado dinamismo e importantes  mejoras  de los indicadores  laborales. Con una proyección del crecimiento  del PIB regional claramente  por encima del4%, la CEPAL y la OIT estiman que la tasa de desempleo  regional mostrará, para el conjunto del año, un nuevo y significativo descenso,  del 7,3% en 2010 a entre un 6,7% y un 7,0%.

Elizabeth Tinaco Subdirectora General Directora Regional

Oficina Regional para América Latina y el Caribe

Organización  Internacional del Trabajo (OIT)

Alicia Bárcena

Secretaria  General Adjunta de las Naciones Unidas

Secretaria Ejecutiva

Comisión  Económica  para

América Latina y el Caribe (CEPAL)

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