Elecciones peruanas: ¿estamos ante el peor escenario?
Infolatam
Por Carlos Malamud
El vaticinio de Mario Vargas Llosa se cumplió y según su predicción los peruanos en la segunda vuelta tendrán que elegir entre el cáncer y el sida o el sida y el cáncer (que cada cual etiquete a los candidatos que pasaron a la segunda vuelta según prefiera). La urgencia informativa, la volatilidad del electorado y las encuestas que iban cambiando según pasaban las semanas dieron plena validez al aserto. Sin embargo, cumplida ya la primera vuelta y a la espera de la segunda valdría la pena reflexionar ante la naturaleza de la situación en la que nos encontramos, intentando desdramatizarla en la medida de lo posible.
No me convertiré en defensor de los populismos, tanto da si son de izquierdas o de derechas, ya que en todos los casos son nocivos para la democracia. El cuento de Laclau sobre la movilización de las masas y las formas transgresoras de hacer política se lo dejo para narrar las experiencias kirchneristas o las bolivarianas que tanto le gustan. Sin embargo, enfrentados ante lo inevitable convendría hacerse unas cuantas preguntas, comenzando por la de intentar explicar por qué el pueblo peruano votó como votó y quiénes son los responsables de que lo haya hecho de una manera y no de otra y en las respuestas hay que incluir, sin duda, a las elites políticas, pero también a las económicas.
Es verdad que Perú ha crecido de una forma fantástica en los últimos años y que los sectores medios se nutrieron de numerosos grupos sociales otrora mucho más desfavorecidos. Basta dar un paseo por Lima o por las principales ciudades del país para darse cuenta de ello. Pese a todo, son muchos más los que no han salido de la postración y quienes, en épocas de vacas gordas, reclaman su parte del pastel. El sistema político peruano, y sus antiguos partidos, ha sido laminado y la imagen que la opinión pública tiene de sus políticos y de las principales instituciones republicanas (parlamento, justicia, partidos políticos) es cuanto menos lamentable. Sólo la presidencia se salva algo y eso, en buena cuenta, por el carácter mesiánico que se le suele atribuir a la primera magistratura, todavía vista como todopoderosa, y el sentir caudillista existente en ésta y otras tantas sociedades del vecindario.
Para colmo de males esta imagen negativa se vio reflejada en una campaña para olvidar y que no figurará en los casos de estudio de ningún gurú de la materia. La única y rescatable excepción, que explica en buena medida lo ocurrido, fue la campaña de Ollanta Humala, de lejos la mejor desde la perspectiva de la mercadotecnia electoral. Los asesores enviados por Lula le permitieron al dirigente “nacionalista de izquierdas” como lo llaman algunos, o populista a secas, como lo denominan otros, elaborar un discurso coherente y bien trabado, eso sí desde la perspectiva de sus propias reivindicaciones e intereses. Al mismo tiempo Humala fue el candidato que, al menos públicamente, más gastó en la campaña y eso también se reflejó en el apoyo popular conquistado.
Otro asunto muy distinto es el de Keiko Fujimori, la única exenta de las constantes subidas y bajadas de las encuestas. Ella se mantuvo siempre firme en torno al 20%, un piso demasiado sólido como para situarla en la segunda vuelta. Es evidente que todavía son muchos los peruanos que, por distintos motivos, viven con añoranza el gobierno de su padre. En ella también han funcionado los elementos mesiánicos y caudillistas presentes en el triunfador de la primera vuelta. Por el contrario, el resto de los contrincantes se subió desde el principio al tiovivo de la mediocridad y en toda la campaña no se apeó de allí. Quizá Pedro Pablo Kuczynski fue la principal excepción, pero su arranque fue demasiado tardío como para arañar esos poco más de 600.000 votos que hubiera necesitado para pasar a la segunda vuelta. Es obvio que la dispersión del voto de los sectores medios urbanos poco lo ayudó.
Si bien no es éste el momento para realizar un sesudo análisis acerca de las motivaciones del fracaso de los candidatos más “tradicionales”, sería oportuno que quienes se han beneficiado del crecimiento de los últimos años tomen buena nota de este resultado, ya que en función de lo que ocurra en la segunda vuelta la deriva puede seguir un camino o el contrario, aunque también podría suceder que no asistamos a cambios dramáticos, lo que sin duda sería la mejor noticia que uno podría recibir.
Según algunas encuestas la igualdad entre Humala y Fujimori frente a la segunda vuelta es, de momento, muy estrecha. La pregunta del millón es cómo votarán en ella los peruanos. Y aquí estamos lejos del típico interrogatorio formulado a los niños pequeños de si quieren más a papá o a mamá. En esta oportunidad habría que cambiar los términos de la cuestión por a quien rechazas menos o a quien temes menos. En este sentido, el voto del miedo y la desconfianza serán los elementos condicionantes del próximo resultado electoral.
Gane quien gane tendrá que hacer generosas promesas para atraer los numerosos electores que le faltan. Humala necesita un 20% más de votos, y Fujimori casi un 28%. Son cifras impresionantes. Si a esto le sumamos la velocidad de crucero alcanzado por la economía peruana, el margen para experimentos populistas es reducido, lo cual no significa que la irracionalidad termine imponiéndose una vez más en América Latina. Pero los esfuerzos de Humala por acercarse a Lula en vez de a Chávez, o los desvelos de Fujimori por recordar sus raíces democráticas están ahí. Cualquier cosa puede pasar en la segunda vuelta y, más importante, cualquier cosa puede pasar después. Lo deseable sería que el triunfador sea capaz de mantener la senda de crecimiento actual restableciendo la confianza popular en la democracia y sus instituciones. De momento eso sólo son buenas palabras y habrá que seguir con atención todo lo que ocurra en Perú.































12 abril 2011 a las 09:55
[...] a propòsit dels resultats de la primera volta de les eleccions presidencials peruanes, signada per Carlos Malamud per a Infolatam. “El vaticinio de Mario Vargas Llosa se cumplió y según su predicción los peruanos en la [...]
12 abril 2011 a las 18:04
Según Vargas Llosa, en declaración de ayer, Perú ya no está entre el cáncer y el sida sino entre el abismo y la esperanza. Que quiso decir? quien es cada cosa?
12 abril 2011 a las 20:57
Alguno de nosotros se ha puesto a analizar el porque en nuestro pais no existen verdaderas instituciones partidarias politicas institucionales fuertes y durareras?Porque solo aparecen partidos de ultimo minuto y oportunistas en el momento de las elecciones?.. El partido Aprista que esta gobernando es el unico organizado pero esta desprestigiado por la ola de corrupcion de este gobierno. El fenomeno llamado Caudillismo sea militar o civil apoyado por militares que lo arrastramos desde el nacimiento de nuestro pais como republica y lo vemos actualmente en nuestros dias y que muchas veces contribuye a la inestabilidad politica y el malestar de nuestro pais. Asimismo el fenomeno de la aparicion de caudillos con promesas electorales de determinado tiempo y momento politico en cada eleccion donde aparecen los Mesias o caudillos del momento y despues de las elecciones se evaporan. Este tema que es la verdadera causa del malestar de nuestro pais al aparecer caudillos en la sombra en el momento de elecciones que se aprovechan para llegar al poder por del descontento, la corrupcion de los gobiernos de turno,de la exclusion social,de los beneficios que no llegan a las clases mas necesitadas y que a traves de enganos,promesas y diatriba convencen a una poblacion muy pobre en convicciones y principios que cambia de bandera y partido y es voluble y camaleonica como la peruana.Fatalmente nuestro presidente Alan Garcia en sus cinco anos de gobierno nunca salio de Lima y nunca tuvo contacto directo con la poblacion. Se dedico mas a vegetar en el Palalcio y no ver las necesidades de las clases mas necesitadas. A pesar de que hemos crecido casi al 10% mensual de nuestro PIB estos beneficios no han llegado a la gente mas pobre de nuestro pais.. De esto se aprovecho Ollanta Humala para explotar el descontento y malestar de esta clase pobre y olvidada que lo ha puesto en el tope de los resultados electorales. Hoy nos toca vivir un momento crucial entre elegir un candidato con ideologia autoritaria y socialista tendecias marxistas y con afinidad a Hugo Chavez o una candidata que tiene el sindrome de “papitis”(papa hizo esto,papa hizo lo otro) ya que se cubrio de la imagen de las cosas que hizo su padre para llegar al final. Pero a la hora de la responsabilidad politica elude los pasivos de su padre y se refugia solo en los activos. Ambos enfrentan en sus manos al llegar a la presidencia indultos presidenciales.Humala de su hermano Antauro que esta condenado a 25 anos por subersion en el penal de Piedras Gordas y de Keiko Fijimori de su padre Alberto fujimori que purga una condena de 25 anos por corrupcion y crimnmes de lesa humanidad en la carcel de la Diroes.
Veremos mas adelante los concensos y concertaciones de los partidos perdedores entre estas dos agrupaciones de Humala y Keiko y ojala que sea como lo han hecho en Chile que por 20 anos esa concertacion ha llevado a nuestro vecino al progreso y el exito…El Peru perdio uno de los mejores talentos de lujo como es Pedro Pablo Kuscynski PPK que pudo ser el mejor presidente pero al tener una parte de nuestra poblacion ignorante,resentida socialmente y falta de valores y principios hemos caido en dos candidatos que no ofrecen lo mejor para nuestro pais.
12 abril 2011 a las 23:06
Carlos
Excelente artigo na forma leve e às vezes irônica, e no conteúdo. Eu acrescentaria que a opção entre o câncer e el Sida (como dicen ustedes) tem muito a ver com um enorme crescimento combinado com distribuição social restrita.
Abraço
Boris
12 abril 2011 a las 23:09
Carlos que quer dizer Boris Fausto dijo: “Tu comentario está esperando moderación”. De donde salió esto? De mi boca o de mi pluma, no.
Boris
13 abril 2011 a las 02:10
Estimado Boris, esa frase significa que su comentario está en espera de ser aprobado por el moderador, en Infolatam no están permitidos los comentarios insultantes o que incluyan ofensas a los derchos humanos, por eso hay un moderador que aprueba los comentarios. En este caso el suyo está aprobadisimo.
13 abril 2011 a las 14:42
Estoy de acuerdo con el articulo y claro es muy dificil como peruanos elegir entre estas dos alterantivas pero nopodemos decir que PPK fue un candidato de lujo cunado el fue ministro de economia tanto con Belaunde como con Toledo y tuvo la oportunidad de hacer algo es mas el fue un obstaculo ahora bien no se trata de papitis sino de corrupcion y crimens comprobados espero que Ollanta tenga la asesoria para poder consenzuar por el bien de nuestro Pais