Transición sudamericana: las dos mujeres que liderarán el futuro de Brasil y Argentina

The Washington Post (EE.UU)
Washington, 10 noviembre 2010
Por The Washington Post (EEUU)

Durante la mayor parte de la década pasada, dos populistas de izquierda han dominado los países más grandes de América del Sur. Uno, de Argentina , Néstor Kirchner, era del tipo de los que generalmente han frenado una potencialmente próspera región: cuasi autoritario e inepto económicamente. El otro, en Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, ha creado una nueva mezcla de ortodoxia del libre mercado, lucha contra la pobreza y activismo internacional.

Ahora, en el transcurso de una semana, ambos han sido suplidos. La muerte de Kirchner el 27 de octubre de un ataque al corazón dejó a su esposa, Cristina Fernández de Kirchner – actualmente presidente de Argentina – sin ataduras. La sucesora elegida por da Silva, Dilma Rousseff, ganó en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 31 de octubre. Estas dos mujeres encabezarán ahora a sus países vecinos del G-20 con unas transiciones que pueden ser difíciles.

Brasil acapara la mayor parte de la atención, y con razón. Bajo da Silva, el país ha llegado a ser considerado junto con China y la India como una potencia emergente mundial. Está creciendo más rápido que cualquier otra nación en el hemisferio y se prepara para explotar petróleo en aguas profundas, descubrimientos que pueden convertirlo en un importante productor de energía.

Habiendo comenzado la edad adulta en un grupo armado de izquierda, Rousseff, de 62 años, demostró ser una tecnócrata capaz en el gobierno de Lula da Silva. Pero puede encontrarse con dificultades para lograr el hábil equilibrio de su predecesor entre el  conservadurismo económico y el activismo populista – especialmente porque hereda un estado hinchado, una moneda sobrevaluada y graves problemas de infraestructura.

Hasta el momento la señal más clara sobre qué dirección va a tomar es la promesa de ampliar el papel del Estado en la explotación de los nuevos yacimientos de petróleo, lo que podría hacer que algunos de los problemas empeoren. Si la señora Rousseff  se aleja además de políticas fiscales responsables, Brasil podría sufrir otro de los retrocesos que en el pasado han detenido su crecimiento.

Aunque la señora Fernández de Kirchner es una política formidable por sí misma, su marido parecía ser el líder de un tándem que ha controlado el gobierno de Argentina desde 2002. Su muerte, aunque trágica para su mujer, le ofrece la oportunidad de alejarse de su estilo polarizante, que ha incluido los intentos de silenciar a los medios críticos y las concentraciones de poder. Con las elecciones presidenciales del próximo año el país tendrá la oportunidad de elegir algo mas parecido al viable curso de Lula da Silva.

Editorial del Washinton Post (Estados Unidos)

Traducido por Infolatam

- Imprimir

Comentar esta noticia