Nosotros y vosotros contra yo y usted

Folha de Sao Paulo

Por Eliane Cantanhêde

“La diferencia de Dilma Rousseff con José Serra cayó de 14,3 puntos en las urnas del día 3 a 8 puntos en la primera encuesta de Datafolha en la segunda vuelta, considerando los votos válidos…

Igual que en la aritmética, la conclusión es simple: hay partido. La oposición se anima sobre todo porque ese no es sólo el retrato del momento, sino la confirmación de la tendencia de caída que Dilma viene registrando desde la recta final del primer turno. El gobierno demuestra no sólo perplejidad sino duda sobre el camino a seguir.

Ese estado de ánimo se refleja claramente sobre los dos candidatos, porque la imagen de victoriosa que Dilma exhibió durante toda la campaña y la postura insegura de Serra evolucionó hacia posturas más optimistas, más afirmativo. Ella parece incómoda, él pasa da impresión de estar más a gusto…

Dilma pierde votos y Serra gana seguridad, pero los dos están igualmente en una encrucijada: no pueden quedar meramente en la defensiva, pasando de buena chavala y de buen chaval, y mucho menos pueden partir para la delantera. Ataques en la TV acostumbran tener efecto bumerang, y se vuelven contra quien ataca. Sobre todo si el duelo es entre un hombre y mujer. Tiene que ser [milimetricamente] ajustado.

Dilma ciertamente hablará de la inclusión de 28 millones de personas e insistirá en la comparación de las obras de los últimos ocho años con los ocho de FHC, enfatizando su “partido”, ”el presidente Lula” y “nuestro gobierno”.

Serra va a mostrar lo que “yo hice”, haciendo una nueva excursión sobre el Ministerio de la Salud, el Ayuntamiento de São Paulo, el gobierno del Estado…

Dilma va a insistir en Lula, es decir, en el “nosotros”. Serra va a forzar la comparación directa, frente a frente, hablando en el “yo”.

Por los dados del Datafolha, Dilma está en el frente gracias al Nordeste (62%), al interior, entre los hombres y a los de menor renta. Serra tiene ventaja en las demás regiones dentro del margen de error y gana en el Sur, en las capitales, vence con pequeño margen entre las mujeres.

Los espacios de crecimiento parecen ser más prometedores para Serra: los 51% de los votos de Marina (Dilma tiene sólo 22%) y los indecisos salieron sobre todo de Dilma. Pueden hasta volver, pero tienden a mantener la marcha hasta migrar para la candidatura de oposición. A ver, dependiendo de los rumbos de la campaña.

Como faltan tres semanas, muchas cosas pueden ocurrir. Pero, por lo que muestran las encuestas, una cosa es cierta: el tiempo corre contra Dilma, a favor de Serra. Y ninguno de los dos lados puede errar. Cualquier tropiezo significaría una caída segura”.

Extracto del artículo publicado por el diario Folha de Sao Paulo

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