Literatura y Libertad


Por Enrique Krauze

El renombrado historiador y periodista mexicano Enrique Krauze escribe sobre cómo las novelas de Mario Vargas Llosa revelan el alma de América Latina – y exorcizan sus demonios.

La obra de Mario Vargas Llosa, en su más pura esencia, es fruto de una indignación fundamental – una crítica radical a las muchas caras de la opresión y el fanatismo. Allí estaba la opresión de las juntas militares en sus primeras novelas, la injusticia social y corrupción política en Conversación en La Catedral, el fanatismo religioso de The War of the End of the World, la miserable utopía de la guerrilla en Historia de Mayta, y, por supuesto , el caudillismo autoritario de Rafael Trujillo, el paradigma de un dictador de América Latina, en La fiesta del Chivo. Pese a todo esto, lo que escribe Vargas Llosa no es – y nunca ha sido – literatura con un argumento. Por el contrario, Vargas Llosa ofrece al mundo una sofisticada recreación artística de los extremos y vicios de la miseria humana, escrita con el fin de mostrar esa realidad – y exorcizarla.

Luego está el lado lúdico (y es emocionante en su literatura, el haber hecho reir y sonreir a innumerables hombres y mujeres en todo el mundo) que parece un oasis de libertad o un juego que Vargas Llosa utiliza para llenar el alma después del tremendo esfuerzo requerido por sus novelas libertarias. A través de sueños y ensueños afectivos, las novelas de Vargas Llosa se libran de sus otros demonios.

Vargas Llosa es lo contrario de un escritor “conservador”. Él es un intelectual liberal. Y es hoy, enfrentados a las corrientes de intolerancia que persisten en América Latina, que por fin revindicamos la legitimidad de una narración liberal democrática de la historia. Se trata de un proyecto liberal, un proyecto civilizador por excelencia; es lo que fundó nuestras naciones, y es a lo que Vargas Llosa le da vida en su vida y sus obras. Frente al poder autoritario, el alma liberal no hace distinciones. Vargas Llosa, es cierto, creía en la revolución cubana y lo hizo durante una década, porque creía que era su destino ser un libertador de los hombres. Pero también tuvo el valor de desligarse de esa misma revolución cuando se dio cuenta de su irreversible dirección totalitaria. Con el mismo fundamento y convicción, ha criticado a las dictaduras militares y gobiernos corruptos de todo el mundo. Fue él quien bautizó al PRI mexicano como “la dictadura perfecta”. Y ninguna novela puede superar su tratamiento del régimen de Trujillo de República Dominicana, con su combinación de excelencia literaria y una radical crítica moral.

No fue sólo en las novelas que Vargas Llosa defendió la libertad. Él también lo ha hecho en sus columnas en El País y Reforma. Como ensayista y periodista, era como un joven soldado que lucha por la libertad. Y, en efecto, a menudo se ha metido directamente en la boca del lobo (Bagdad, Gaza, Congo, Haití, Darfur). Nunca ha dejado de provocar la crítica por sus obras. Pero la voz que cuenta para él es su voz interior – y el imperativo de la verdad.

Su triunfo este jueves es también el de la literatura peruana. Este trágico y diverso país finalmente ha ganado el Premio Nobel que se merece. La lengua española cuenta también con una victoria. El Premio Nobel, como casi todo el mundo sabe, se saltó a Jorge Luis Borges, y la mayoría pensó que pasaría lo mismo con Vargas Llosa. Con este honor, la Academia sueca no sólo honra a Vargas Llosa si no que también a sí misma, volviendo a una tradición de honrar a los mejores candidatos.

Y el premio llega en el mejor momento posible para América Latina. El Caudillismo, el militarismo, la ideología redentora, el populismo y el fanatismo están aún presentes en nuestros países. Y, sin embargo en los últimos 20 años, nuestra marcha hacia la democracia ha sido permanente. Después de Octavio Paz, Vargas Llosa ha sido su más firme defensor.

El Premio Nobel de Vargas Llosa es un acto de justicia hacia la literatura y hacia la libertad. Dos palabras inseparables.

(Publicado en Foreign Policy, traducido por Infolatam)

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