Venezuela o el arma del delito

Instituto Independiente
Washington, 28 de julio de 2010
Por Álvaro Vargas LLosa

“…Caracas ha roto relaciones con Colombia, lo cual no altera el status quo: los lazos fueron congelados hace un año. Por enésima vez, Chávez ha anunciado preparativos para una guerra que no pretende librar, que su ejército rápidamente perdería y a la que sabe que Colombia no se sumará por prudencia.

En tiempos más cuerdos, Chávez no sobreviviría a esta revelación. Pero ponerse al margen del derecho internacional nunca le ha costado mucho. Sabe que está violando la resolución 1373 de las Naciones Unidas sobre la lucha contra el terrorismo. Pero sabe también que la OEA es una organización disfuncional liderada por José Miguel Insulza, hombre intimidado por su gobierno; que Estados Unidos no atacará a Venezuela; que Brasil está demasiado cerca suyo ideológicamente y demasiado interesado en una esfera de influencia que contrarreste a Estados Unidos; y que controla a su ejército lo suficiente como para evitar una rebelión.

Caracas es consciente también de que el Presidente electo Juan Manuel Santos tiene un carácter más flexible que Uribe. Justo antes de que el mandatario saliente ordenase la revelación, Santos estaba abocado a reparar las relaciones con Venezuela. Había anunciado que María Angela Holguín, ex embajadora en Venezuela sin marca ideológica, será su Canciller, que su énfasis estará puesto en lograr el crecimiento económico (léase: antes que en la seguridad) y que ha invitado a Chávez a su ceremonia de investidura. Chávez calcula que una vez que Uribe esté fuera, tendrá un enemigo menos obsesivo.

Nada de lo cual augura que Chávez se deshará de las FARC y el ELN. Excepto que Uribe, Presidente saliente muy popular, no se callará. Ha puesto a la comunidad internacional en una posición incómoda al revelar un grado de colaboración difícil de hallar en alguna otra parte entre un Estado y los grupos terroristas de un país vecino. Las situaciones comparables por lo general involucran a terroristas que acosan a un país vecino desde un territorio sobre el cual el Estado nacional es soberano sólo en el papel. Incluso si Chávez sobrevive a esto, Venezuela está avisada de que todo lo que se mueve en su suelo será meticulosamente revelado. La advertencia puede asustar a algunos aliados de Caracas. Desde que el campamento de Raúl Reyes fue atacado en Ecuador, el ecuatoriano Rafael Correa ha roto al parecer vínculos con las FARC.

Algunos colombianos inicialmente criticaron a Uribe por enrarecer el clima del traspaso del poder. En realidad, Uribe le ha hecho un favor a Santos. Ningún gobierno con tamañas pruebas de complicidad en el delito por parte de un gobierno vecino puede darse el lujo de cruzarse de brazos; tarde o temprano, Santos habría tenido que afrontar la situación… y asumir el costo que Uribe asume ahora. Si se hubiese revelado más adelante que Colombia no hizo nada, Santos habría sido crucificado por hacer peligrar el éxito de las políticas de “seguridad democrática” de los últimos años.

Como mínimo, América Latina tiene derecho a conocer la verdad sobre Venezuela, cuyo gobierno, no contento con imponer una dictadura, se dedica a apuntalar a las criaturas más repugnantes de la región. El último de ellos es el Presidente electo de Surinam, Desi Bouterse, un ex sátrapa acusado de múltiples asesinatos y condenado por tráfico de cocaína en los Países Bajos”.

Extracto del artículo publicado por El Instituto Independiente

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Un comentario a “Venezuela o el arma del delito”

  1. Ignacio dijo:

    Surinam es miembro de UNASUR y de la OEA. ¿Que podrán hacer estas dos organizaciones con un Presidente que viola ambas cartas fundamentales? Vea más en infopuntual.com: http://bit.ly/a2I0rf

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