Lula se compromete ante la Cepal a trabajar por América Latina y África
Infolatam/Efe
Brasilia, 1 de junio 2010
Las claves
- Lula: la crisis que ahora sufren los países más ricos es "una lápida para los fundamentalistas del mercado", que antes "le imponían" sus ideas y sus modelos a América Latina y el Caribe.
- Lula hizo un repaso de las políticas sociales que su Gobierno promovió desde el 2003 y ofreció esa experiencia a la Cepal, a fin de transmitirla a todos los países de América Latina y el Caribe.
El mandatario brasileño comparó la forma en que han reaccionado los países de América Latina y el Caribe ante la crisis que estalló en 2008 en Estados Unidos y frente a la que se abate hoy sobre la zona del euro y aseguró que el poco impacto se debe a que la región ha "empezado a escribir su destino sin ayuda de nadie".
Lula condenó el Consenso de Washington, que en los años 90 proponía reducir el papel estatal en la economía para entregarla a manos del mercado, y valoró en contraposición la propuesta de la Cepal de fortalecer a los Estados.
En su opinión, por haber hecho eso en los últimos años muchos países latinoamericanos, como Brasil, han salido bien librados de las actuales turbulencias internacionales.
El presidente brasileño le achacó buena parte del atraso en que se sumergió América Latina durante el siglo XX a los "autoritarismos", por los regímenes militares que gobernaron en muchos países, pero también a "la subordinación de muchos jefes de Estado, que pensaban que todo lo que venía de Europa y Estados Unidos era bueno".
Sostuvo que la crisis que ahora sufren los países más ricos es "una lápida para los fundamentalistas del mercado", que antes "le imponían" sus ideas y sus modelos a América Latina y el Caribe.
Dijo que esas imposiciones no se daban solamente en la economía, sino también en la política, y recordó que "no hace muchos años que una embajadora de algún país rico decía en un país de Centroamérica qué candidato presidencial debía ganar una elección".
Por el contrario, declaró que en los últimos años en la región "se han dado pasos importantes para superar el estigma de la desigualdad que todavía nos marca" y se ha comenzado a "recuperar la confianza y la autoestima después de décadas perdidas".
Según Lula, en América Latina y el Caribe hubo "una reacción" y las sociedades "tomaron conciencia de su fuerza y también de la necesidad de tener y dirigir sus propios procesos".
Sostuvo que fue esa reacción la que generó la "ola de democracia" que viven los países latinoamericanos y permitió que un indio, como Evo Morales, o un obrero, como él, llegasen al poder en Bolivia y Brasil.
Lula afirmó que "el motor de esa democracia son las clases históricamente olvidadas", que han sido reivindicadas por Gobiernos que "pusieron lo social como preocupación central".
También hizo un repaso de las políticas sociales que su Gobierno promovió desde el 2003 y ofreció esa experiencia a la Cepal, a fin de transmitirla a todos los países de América Latina y el Caribe.
Según Lula, muchas de esas políticas ya contemplan algunas de las recomendaciones que la Cepal ha plasmado en un documento discutido en Brasilia y aprobado hoy, en el que se propone fortalecer el papel del Estado como factor de promoción de la igualdad social y el desarrollo.
A modo de despedida, Lula recordó que el próximo 1 de enero le entregará el cargo al ganador de las elecciones del 3 de octubre, pero se comprometió a continuar trabajando, sin aclarar cómo, para promover el desarrollo y la igualdad en América Latina y África.


























