Independencia y revolución: el deslucido discurso de CK en la fiesta bolivariana

Infolatam
Caracas, 18 de abril de 2010
Por Maria Teresa Romero

(Especial para Infolatam).- “…En un discurso improvisado y evasivo, lleno de lugares comunes que trataban de complacer a la audiencia chavista y a la vez a públicos no presentes, Kirchner manifestó en un momento dado su desacuerdo con la ideologización de las celebraciones bicentenarias e hizo hincapié en las ideas y valores de libertad e igualdad provenientes de Europa, los cuales -en su opinión- no tienen nacionalidad, son valores universales.Por supuesto, el discurso de la invitada de honor fue aplaudido por los asistentes, pero con visible moderación. Fueron aplausos muy aguados si los comparamos con los recibidos por Raúl Castro, acompañados de muchos rostros serios, hasta de desilusión.”

Venezuela: Chávez y otros presidentes abren la celebración bicentenaria ante Simón Bolívar

La noticia
Infolatam

Infolatam

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, acompañado por gobernantes de varios países, abrió la celebración del bicentenario del inicio de la Independencia de Venezuela respecto a España con un homenaje ante el sarcófago con los restos del prócer Simón Bolívar. Miles de soldados venezolanos y unidades de países aliados, como Libia y Cuba, desfilaron bajo el lema “Independencia y revolución”, precedidos por danzas folclóricas de diversas regiones de Venezuela y el colorido de las tribus indígenas que marcharon al son de tambores, agitando sus penachos y lanzas.

El comandante presidente Hugo Chávez Frías finalmente no se decidió a declarar comunista la revolución bolivariana -como tanto se especuló en las últimas semanas- durante los actos conmemorativos de los 200 años del 19 de abril de 1810, fecha que dio inicio al proceso de independencia de Venezuela de España. Pero la efeméride sí sirvió para enviar todas las señas y mensajes posibles en esa dirección. Ello fue evidente tanto en el desfile militar como en la posterior sesión solemne de la Asamblea Nacional en la que la presidente Cristina Kirchner fue la oradora de orden. Y a decir verdad, el discurso de la mandataria argentina, aunque plagado de ambigüedades y lugares comunes, fue lo único que desentonó en el ambiente revolucionario radical, que rompió el espíritu militarista del evento.

En efecto, en el desfile militar denominado Independencia y Revolución -que ahora el gobierno califica de "cívico-militar" tal vez para salirles al paso a las críticas de celebrar una gesta que fue absolutamente civilista – los militares, milicianos y grupos de trabajadores e indígenas que desfilaron junto a delegaciones militares de Argentina, Argelia, Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador y Nicaragua, lo hicieron con uniformes y pancartas en color rojo y cantando consignas revolucionarias. El lema "somos socialistas antiimperialistas" fue lo que más se escuchó y el acto fue clausurado por el general Celso Canelón, comandante del acto, con un grito de "Patria, Socialismo o Muerte", el cual fue aplaudido por un eufórico Hugo Chávez que estuvo flanqueado durante toda la parada militar por los mandatarios Raúl Castro de Cuba y Evo Morales de Bolivia.

Durante la sesión parlamentaria, a la cual tampoco fueron invitados los representantes de la oposición venezolana, también prevalecieron los mensajes, señales y símbolos ideologizados, así como los aplausos a los invitados extranjeros, en particular a Raúl Castro y a la colombiana Piedad Córdoba. Las palabras introductorias al acto por la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores y la reseña histórica realizada por el historiador venezolano Pedro Calzadilla, previo al discurso de Cristina Kirchner, sirvieron fundamentalmente para hacer una apología de los 10 años de gobierno del presidente Chávez.

La diputada Flores señaló que la celebración de la fecha histórica significaba un compromiso para la profundización del proyecto bolivariano, secundando de esta forma al presidente Chávez quien el día anterior, durante la inauguración del monumento conmemorativo del Bicentenario de la Declaración de la Independencia, había declarado el período que comprende los años 2010 y 2030 como un "nuevo ciclo definitorio y definitivo en la historia venezolana", en el que se afianzará "la revolución socialista, la independencia plena y la unidad de los pueblos de América Latina y el Caribe".

No obstante, esta puesta en escena de radicalismo militarista subido de tono, el cual fue precedido por varias medidas revolucionarias tomadas en los días anteriores a la conmemoración del 19 de abril (tales como la creación de las "guerrillas revolucionarias" conformadas por jóvenes de 15 a 17 años o el decreto de "Honor y Muerte" por medio del cual el gobierno declaró el 13 de abril como el "Día de la Milicia Nacional Bolivariana del Pueblo en Armas y la Revolución de Abril") fue opacada por el discurso de la Sra. Kirchner. Para sorpresa de muchos de los asistentes, la presidente de Argentina se fue por la tangente, hablando más del proceso independentista argentino y del histórico reclamo de su país sobre la soberanía en las islas Malvinas, que del tema de la independencia venezolana. En un discurso improvisado y evasivo, lleno de lugares comunes que trataban de complacer a la audiencia chavista y a la vez a públicos no presentes, manifestó en un momento dado su desacuerdo con la ideologización de las celebraciones bicentenarias e hizo hincapié en las ideas y valores de libertad e igualdad provenientes de Europa, los cuales -en su opinión- no tienen nacionalidad, son valores universales.

Por supuesto, el discurso de la invitada de honor fue aplaudido por los asistentes, pero con visible moderación. Fueron aplausos muy aguados si los comparamos con los recibidos por Raúl Castro, acompañados de muchos rostros serios, hasta de desilusión.

- Imprimir

Comentar esta noticia