Argentina: Los dilemas del antikirchnerismo

Cristina Kirchner mantiene una dura pugna con la oposición en la Cámara de Diputados y en el Senado

Infolatam
Buenos Aires, 17 de marzo de 2010

(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).- La guerra institucional entre el gobierno de Cristina Kirchner y la oposición está dejando muy golpeada la imagen de la clase política argentina.
El kirchnerismo ni siquiera alcanza el 30% de opinión favorable y el respaldo a líderes opositores como Julio Cobos, Elisa Carrió o Mauricio Macri está cayendo o se mantiene estancado lo que finalmente pone en cuestión la estrategia opositora frente al kirchnerismo.

Las claves

  • Elisa Carrió lidera a los halcones y Julio Cobos y el radicalismo a las palomas en la relación con el gobierno.
  • Carlos Reutemann confesó que la "oposición es tremendamente frágil".
  • Néstor Kirchner: "estamos decididos a gobernar la patria hasta el 2020 porque tenemos toda la fuerza".

Razones de la recuperación kirchnerista

El análisis
Julio Burdman

Julio Burdman

(Especial para Infolatam).- “…A principios de 2010, vimos a una oposición que, más allá de sus razones, quiso modificar la política fiscal del gobierno kirchnerista y cambiar a la Presidente del Banco Central. Probablemente como consecuencia de su fragmentación y falta de coordinación, está saltando al barro antes de tiempo. Está, ante los ojos de la población, asumiendo responsabilidades -y culpas potenciales- sin estar aun en condiciones de lograr resultados, ni de presentar metas gubernamentales. Es el peor de los mundos.”

La próxima pelea

Hoy miércoles se va a dar una nueva batalla entre el gobierno de Cristina Kirchner y la dividida y fragmentada oposición. En el Senado, el antikirchnerismo intentará impulsar un proyecto para coparticipar el impuesto a los créditos y débitos bancarios, el llamado impuesto al cheque.

Este impuesto aporta unos ingresos de 23 mil millones de pesos y beneficia en más del 75% al gobierno central mientras que las provincias solo reciben el 30%. Todo indica que el Senado aprobará esa reforma que beneficiará a las provincias que verán aumentados sus ingresos en unos $ 11.500 millones. El proyecto opositor prevé que el 54,6% de lo recaudado vaya para las provincias y el 42,3% a la Nación.

Cristina Fernández de Kirchner

El Congreso por su parte quiere fiscalizar más estrechamente al gobierno y en especial los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que el año pasado alcanzó los 9500 millones de pesos, y que también distribuye el gobierno central a su criterio.

Se trata de un debate clave en Argentina, como señalaba el lunes el analista Carlos Pagni en el diario La Nación: "ninguno de los conflictos que están abiertos en la política argentina inquieta a los Kirchner tanto como éste. Es una obviedad: para ellos caja y poder son sinónimos. El unitarismo fiscal es la clave de bóveda del orden político inaugurado en 2003".

El propio Pagni asegura que "aunque simule una disputa con la oposición, la Casa Rosada sabe que se enfrenta con su propia base territorial. Con la puja por el impuesto al cheque, se dirime quién debe cargar, si la Nación o las provincias, con el costo de un ajuste fiscal".

La estrategia kirchnerista

Si se aprueba en el Congreso ampliar el porcentaje de coparticipación del impuesto al cheque todo indica que Cristina Kirchner vetará la norma: "la reforma de la ley, que por ahí está presentada como algo bueno para las provincias, significa algo así como sacarle al presupuesto nacional 10.000 millones de pesos que irían a las provincias", sostuvo la Presidenta, que por primera vez descartó públicamente la iniciativa. "¿Dónde creen que va todo el presupuesto nacional?".

Además, el ex presidente Néstor Kirchner convocó para hoy miércoles a los gobernadores a discutir una nueva ley de coparticipación federal para contrarrestar la ofensiva opositora. Algunos gobernadores ven con buenos ojos tener más ingresos y no depender del poder central e incluso algunos senadores tienen esa misma idea.

Néstor Kirchner

El kirchnerismo está tratando de buscar aliados entre la oposición para bloquear la norma. En este caso no podrá contar con Roxana Latorre (PJ-Santa Fe) y María José Bongiorno (Frente Grande-Río Negro), quienes  impidieron a la oposición rechazar la semana pasada a la gobernadora del Banco CentralMercedes Marcó del Pont. Ahora ellas anunciaron que votarán el proyecto y el kirchnerismo busca votos en las fuerzas del centroizquierda.

El expresidente Eduardo Duhalde ha denunciado las presiones del kirchnerismo sobre gobernadores y legisladores para impedir la reforma fiscal. "como están apretados, como hacen los usureros cuando tienen un tipo acogotado, dicen ´poné los votos y te mando un poco de plata´. Le van abriendo el oxígeno para que siga respirando, esto es una vergüenza, esto no es federalismo, esto es lo que hay que cambiar".

Las peleas en el antikichnerismo

El frente opositor llega muy debilitado a esta nueva pelea tras los sucedido la semana pasada cuando fracasó en rechazar a Marcó del Pont como presidenta del Banco Central. Uno de los referentes de ese frente lo admitió recientemente. Carlos Reutemann tras el fracaso en el rechazo del pliego de la presidenta del Banco Central, confesó que la "oposición es tremendamente frágil". Los problemas del frágil frente opositor son varios:

El primero, las diferencias ideológicas y de estrategia política de sus integrantes. Elisa Carrió, Luis Juez y Felipe Solá se inclinan por ser duros con el kirchnerismo. El radicalismo, el Pro de Mauricio Macri y el PJ disidente prefieren mayor moderación en sus relaciones con el gobierno.

Elisa Carrió

Elisa Carrió es la líder de los halcones y no ha dudado en denunciar públicamente un "pacto" de la UCR con el Gobierno para no tratar los decretos presidenciales en Diputados y acusó de "miedoso" a Julio Cobos por su postura frente al oficialismo en el Senado. 

Carrió y Juez señalaron a la UCR  de dejarse "manejar por el miedo" y en alusión al vicepresidente, aseguró que "hicimos el ridículo porque la gente tenía una expectativa y no la pudimos cumplir. Nos ganaron los que tienen la billetera".

Las alianzas inestables

El segundo grave problema del frente antikirchnerista es que algunos de sus integrantes no mantienen una línea coherente y votan según las circunstancias, por lo que la oposición nunca está segura de contar con la mayoría de los votos.

Es el caso de la santafecina Roxana Latorre, exaliada de Carlos Reutemann y la rionegrina María José Bongiorno, teóricamente aliadas con la oposición pero que el jueves se unieron al kirchnerismo e impidieron la destitución de Marcó del Pont.

Esa actitud ambivalente la han tenido otros como el expresidente Carlos Menem. También destaca la figura del senador Carlos Verna, ex gobernador de La Pampa y de la senadora María Higonet que han facilitado la aprobación de los decretos sobre reservas del Banco Central.

Mirando a 2011

Y en medio de todo se encuentra el horizonte de 2011. Muchos líderes opositores actúan teniendo la vista fija en las presidenciales de ese año. Eso explica la actitud dura de Elisa Carrió que aspira a ser el referente único del antikirchnerismo. O la moderación de Mauricio Macri que sueña con cooptar al peronismo disidente y a sectores del kirchnerismo desencantado. En esa estrategia choca frontalmente con las aspiraciones de Francisco de Narváez.

La ruptura entre ambos ya es un hecho. Macri ha señalado que De Narváez "tiene un impedimento legal (como nacido en Colombia), que está viendo si lo puede remover". Macri también se ha referido a que el territorio natural de su exsocio político es la Provincia de Buenos Aires: "las ambiciones personales son propias de cada uno, pero le pido que recuerde que él asumió un compromiso con la gente de la Provincia, que está esperando un cambio en serio".

Julio Cobos preocupado

La moderación de Julio Cobos por su parte trata de mostrarle como un figura institucional que mira por encima de los partidos. Pero el vicepresidente ni siquiera es líder indiscutido en su propio partido, la UCR. Unos, como el jefe de la UCR, Ernesto Sanz, son partidarios de que Cobos abandone el puesto de vicepresidente. Otros radicales consideran vital su permanencia al frente del Senado.

Para algunos como Sanz el radicalismo tiene más precandidatos que Cobos y en ese aspecto sobresale la figura de Ricardo Alfonsín: "hace rato que dejamos de ser «cobosdependientes. Hoy tenemos al menos dos candidatos a los que se pueden sumar otros dos en los próximos meses".

Esta situación ha provocado que algunos referentes opositores incluso piensen en no presentarse en 2011. Carlos Reutemann ha llegado a confesar que "estoy desentusiasmado, el panorama es desalentador…En un país con tantos altibajos cotidianos en lo político, aventurarse sobre 2011 es un error…Me desentusiasma mucho".

Por contra, la euforia parece rodear al kirchnerismo: el expresidente Néstor Kirchner lanzó la semana pasada este mensaje: "estamos decididos a gobernar la patria hasta el 2020 porque tenemos toda la fuerza". Su candidatura suena con fuerza para 2011 sobre todo desde que reasumió la dirección del PJ.

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