América Latina consolida la recuperación

Infolatam
Madrid, 4 marzo 2010
Por Federico Steinberg

(Especial para Infolatam).- “… Algunos países de América Latina, como Brasil, Perú, Colombia, Uruguay o incluso México (que tiene una alta exposición a Estados Unidos y sufrió con intensidad la gripe A) crecerán a tasas asiáticas, en el entorno del 5%, mientras otros países como Venezuela podrían tener problemas por las consecuencias inflacionistas de la devaluación de su moneda”.

Desde principios de este año las noticias que llegan de América Latina no están siendo precisamente buenas. Por una parte, los terremotos de Haití y Chile han causado muerte y destrucción; por otra, las tensiones políticas en Cuba y Venezuela tampoco llaman al optimismo. Sin embargo, hay otro tipo de datos, que aunque pasan más desapercibidos, muestran un perfil de América Latina enormemente positivo: la región está liderando (junto a Asia) la recuperación económica global.

Además, los recientes datos de reactivación del comercio mundial deberían reforzar esta tendencia en los próximos meses. Para los más jóvenes, que han crecido escuchando hablar del auge de las potencias emergentes asiáticas y latinoamericanas esto puede que no sea una sorpresa. Sin embargo, para la mayoría de la población, acostumbrada a ver como la vieja periferia de la economía mundial solía sufrir las crisis con mayor intensidad que el centro, la situación actual es sin duda novedosa.

Aunque durante 2009 no existió desacoplamiento entre las economías avanzadas y las emergentes (América Latina decreció un 2,1% por la crisis originada en Estados Unidos), sí que se está dando un desacoplamiento en la recuperación. Según la mayoría de las estimaciones oficiales, América Latina crecerá alrededor del 3,5% este año, más de un punto por encima de las economías avanzadas (aunque algo menos que la híper-dinámica Asia emergente).

Además, algunos países de la región como Brasil, Perú, Colombia, Uruguay o incluso México (que tiene una alta exposición a Estados Unidos y sufrió con intensidad la gripe A) crecerán a tasas asiáticos, en el entorno del 5%, mientras otros países como Venezuela podrían tener problemas por las consecuencias inflacionistas de la devaluación de su moneda. Incluso Chile, cuyo dinamismo se verá afectado por el terremoto, debería continuar creciendo a un ritmo considerable porque sus instituciones y la mayoría de su capital humano han quedado prácticamente intactos, algo que desgraciadamente no puede afirmarse de Haití.

Aún así, es importante recordar que el crecimiento no lo es todo. Los indicadores de bienestar y cohesión social han empeorado. Peor lo importante es que su caída ha sido mucho menor que en crisis anteriores. Y esto es crucial porque la experiencia histórica muestra que América Latina suele tardar mucho más que otras regiones en recuperarse del deterioro de los indicadores sociales, por lo que la clave es que la caída de los mismos sea la menor posible.

Las claves de esta exitosa salida de la crisis están tanto en las buenas políticas económicas desarrollados por casi todos los países en los últimos años como en las reformas institucionales, que han dado confianza a inversores nacionales y extranjeros. Aunque existen algunas excepciones, en general la mayor parte de los países han saneado sus cuentas públicas, han reducido su endeudamiento externo (y en moneda extranjera), han acumulado altos niveles de reservas, han logrado comenzar a diversificar sus economías y sus exportaciones y han aprovechado el boom de las materias primas de los últimos años para tener cierto margen fiscal, lo que les ha permitido hacer modestas políticas contra-cíclicas.

Pero además, la mayoría de las economías de la región aparecen como sólidas y confiables para los inversores internacionales. Tanto es así que durante los últimos meses casi todos los países están registrando importantes entradas de capital, lo que está apreciando sus monedas y planteando algunos problemas para los exportadores. Por último, la crisis no ha desencadenado episodios de inestabilidad política, las elecciones y los cambios de gobierno, incluyendo varios casos de alternancia, se han llevado a cabo con normalidad y no ha reaparecido el fantasma de la hiperinflación.

En definitiva, si las previsiones se confirman, 2010 podría ser el año en el que América Latina demuestre finalmente a los países avanzados y al mundo que es capaz de sortear las crisis externas sin mayores problemas.

 

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