El electricista cubazolano

La Razón (México)
México, 14 febrero 2010
Por Bertrand de la Grange

“… El enviado de Castro ha llegado a Caracas con mucho brío y no se esconde. Al contrario, se exhibe. Eso podría interpretarse como un mensaje dirigido a la oposición: ha llegado el hombre que ha acabado con la contrarrevolución en Cuba en los años 60, el máximo responsable de la represión en esa época. Se buscaría así infundir miedo en las filas antichavistas y disuadirlas de aprovechar políticamente los apagones en un momento especialmente delicado para el Gobierno venezolano”. (La Razón. México)

No se tolerará a quien se coluda con el crimen: FCH

La espiral de incertidumbre, inseguridad e impunidad que viven algunas regiones es resultado de funcionarios que, por temor o corrupción, faltaron a su deber de proteger a la gente, afirmó el presidente Felipe Calderón. En la reunión nacional de procuradores de justicia, la titular de la PGR, Marisela Morales, llamó a sus homólogos a no lavarse las manos por medio de la indiferencia, ante retos en seguridad

"El comunismo es el poder de los soviets más la electricidad," solía decir Vladimir Ilich Lenin. Es decir, sin luz en los barrios obreros de las ciudades y en las casas más humildes del campo, cualquier revolución está condenada al fracaso. Eso es justamente lo que está ocurriendo en Cuba desde hace mucho tiempo y lo que empieza a pasar en Venezuela, donde los apagones se han convertido en una fuente de honda preocupación para Fidel Castro y Hugo Chávez.

Esto explica la llegada a Caracas del comandante Ramiro Valdés, número tres del régimen cubano y uno de los colaboradores más cercanos de los hermanos Castro. ¿Ha mandado Fidel a su electricista de confianza para ayudar a su pupilo Hugo Chávez a resolver el problema acuciante de los apagones? Con sólo recordar la situación lamentable de Cuba en ese sector, queda claro que Valdés no está en Venezuela para ocuparse de asuntos técnicos. Su especialidad es más bien la ingeniería política, especialmente la represión y el control social. Fue Ministro del Interior durante más de una década y ha hecho toda su larga carrera -tiene 77 años- en tareas vinculadas con la seguridad del Estado. Incluso, en su actual puesto de Ministro de Informática y de Comunicaciones, que acumula con otros altos cargos, Valdés interviene directamente en el control de Internet y se dedica a coartar el acceso de los cubanos a ese diabólico instrumento de agitación política.

… El enviado de Castro ha llegado a Caracas con mucho brío y no se esconde. Al contrario, se exhibe. Eso podría interpretarse como un mensaje dirigido a la oposición: ha llegado el hombre que ha acabado con la contrarrevolución en Cuba en los años 60, el máximo responsable de la represión en esa época. Se buscaría así infundir miedo en las filas antichavistas y disuadirlas de aprovechar políticamente los apagones en un momento especialmente delicado para el Gobierno venezolano. Es lo que está haciendo Chávez con sus constantes amenazas contra los estudiantes que se atreven a denunciar en la calle el cierre de varios medios y el rápido deterioro de la situación económica.

Valdés está en Caracas en una misión de inteligencia. Fidel ha mandado a sus ojos y oídos para que le haga un reporte sobre lo que está ocurriendo realmente en Venezuela. No se fía de la información que recibe de los 60 mil cubanos destacados en todo el país, a cambio de los 100 mil barriles de petróleo que llegan cada día a la isla. ..

La supervivencia del régimen cubano depende de la estabilidad en Venezuela. Sin el petróleo de Chávez, la isla se hundiría aún más en la pobreza y, quizá, en el caos si el aparato represivo llegase a perder el control de la situación. Los Castro no van a permitir que la oposición venezolana desaloje del poder a su aliado en Caracas. Además de su tarea de informar a Fidel, Ramiro Valdés lleva muy probablemente algunas "recetas" para su amigo Chávez, y no precisamente para acabar con el racionamiento de la luz o solucionar los apagones, que se deben a la falta de inversión en la red eléctrica y a la sequía.

Con esas recetas, que podrían incluir un control férreo de la prensa y de Internet, además de medidas represivas contra el sector estudiantil, el más combativo, los cubanos quieren garantizar la reelección de su aliado por "11 añitos" más, como decía hace poco el propio Chávez cuando celebraba sus primeros 11 años en el poder…"

Extracto del artículo publicado en (La Razón. México)

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