Uruguay: Mujica con mensajes a empresarios y a su propia política interna
Infolatam
Punta del Este, 10 de febrero de 2010
Por Nelson Fernández Salvidio
(Especial para Infolatam).- “…El ex guerrillero dijo que está convencido que precisa a los empresarios y a los inversores extranjeros porque “no se puede generar riquezas con decisiones legislativas” sino que el desarrollo económico “es hijo del circuito del trabajo”. Habló del círculo virtuoso de la inversión, el empleo, la riqueza, el bienestar …. Dulce melodía para la flor y nata empresarial del Río de la Plata.Algunos empresarios argentinos decían “qué maravilla”, “qué envidia”, “esto parece primer mundo”, “estos discursos son poesía” … ¿Qué habrán dicho los militantes comunistas y tupamaros que lo llevaron al gobierno?”
Los empresarios recibieron con satisfacción el mensaje del presidente electo uruguayo, José Mujica, favorable a recrear en el país un clima propicio para los negocios. ¿Fue para los empresarios el mensaje? Obvio que sí, pero también fue una señal fuerte, potente, removedora para la interna de la coalición de izquierda uruguaya.
Una parte importante de la izquierda estaba confiada que con Mujica se "profundizarían los cambios". Esa expresión se traducía como "un gobierno más de izquierda", como que el primer período del Frente Amplio había sido para acomodarse en el poder para que ahora sí, llegara la hora de cumplir los propósitos para los que esa coalición fue creada en 1971.
Es que aquel lejano año, los comunistas, socialistas, demócrata cristianos, guevaristas, trostkistas y escindidos de los partidos tradicionales, habían creado un paraguas político tan amplio como posible, pero con un lema común identificable: un frente antioligárquico, antiimperialista.
Mucho tiempo ha pasado. Tanto como para no insistir en algunas banderas que se levantaban con entusiasmo en aquellos primeros años setenta. El Frente proponía estatizar la banca, proteger la industria nacional y estatizar el comercio exterior, no pagar la deuda externa y romper con el FMI, salariazo a los funcionarios públicos para estimular el consumo interno, nacionalizar los frigoríficos y frenar la extranjerización de la tierra.
Ahora, el primer gobierno de izquierda comenzó privatizando un banco cooperativo fundido y poco tiempo después privatizó un banco que había nacido como estatal tras la crisis de 2002.
Ahora, sostiene que sin apertura al mundo, Uruguay no tiene futuro, y estimula la llegada de multinacionales que se convierten en líderes de las exportaciones uruguayas.
Ahora, se jacta de haber administrado bien la deuda pública y de haber cancelado antes de tiempo, con mucho de anticipación, los compromisos con el FMI.
Ahora, Mujica dice que va a ser austero, que hay que mantener disciplina fiscal y que se puede endeudar para inversiones en infraestructura que generen desarrollo, pero no para pagar los sueldos.
Ahora, durante el gobierno de Tabaré Vázquez, frigoríficos importantes pasaron a manos de brasileños. Y en estos últimos tiempos, como nunca antes, campos de uruguayos fueron vendidos a productores argentinos para soja y ganadería, o a brasileños para arroz. Y compañías suecas, finlandesas o chilenas han comprado extensos campos forestados.
¿Entonces? ¿Se han arriado todas las banderas de izquierda? No necesariamente.
El gobierno de Vázquez reimplantó los mecanismos de convenios salariales, empujó al aumento del poder adquisitivo de sueldos y jubilaciones, aplicó una reforma tributaria que castigó los sueldos más altos y favoreció a los de menores ingresos, reformó el sistema de salud para beneficiar a familias pobres e implementó una variedad de planes de asistencia social
Pese a esa estrategia, la distribución del ingreso no cambió sustancialmente respecto a los niveles de años anteriores, cuando gobernaban los partidos tradicionales, Nacional (o blanco) y Colorado.
Los grupos más de izquierda esperaban que con el recambio de Mujica por Vázquez, se diera esa "profundización" … tenían la expectativa de un giro hacia la izquierda.
Mujica, más allá de su enorme popularidad, ha sido un ícono de los sectores que dentro del Frente Amplio se ubican más a la izquierda de la coalición.
El presidente Vázquez había elegido a su ministro de Economía, Danilo Astori, como sucesor y continuador de su gestión. Astori fue el referente económico de la izquierda desde los años setenta, pero fue el primero en ir amoldando su discurso. Pragmático, con un discurso solvente, era visto como el continuador de Vázquez. Un socialdemócrata más que socialista.
Pero Mujica entendió que merecía una oportunidad en la interna. Su grupo, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, que había surgido en 1965 como grupo guerrillero pero que luego de la dictadura se convirtió en sector político público y en el ´89 entró formalmente al Frente Amplio, lo promovió como precandidato presidencial. Lo apoyó decididamente el Partido Comunista.
Tupamaros y comunistas tienen amplia mayoría en la estructura militante y dominaron el Congreso que votó a Mujica como candidato oficial. Luego compitieron en las primarias de junio de 2009, y ahí Mujica ganó con amplio margen. La historia posterior es conocida: el Frente ganó en octubre y retuvo mayoría propia en cada cámara, y Mujica venció en el balotaje al ex presidente Luis Lacalle.
Faltando poco tiempo para que asuma la Jefatura de Estado, Mujica habló en Punta del Este ante un millar y medio de empresarios y representantes diplomáticos. Repitió las reglas del capitalismo, convocó a que los inversores se jueguen por Uruguay, prometió estabilidad politico-económica y respeto a la propiedad privada: advirtió que podrán estar tranquilos que no habrá expropiaciones.
Mujica y su vice Astori dijeron que Uruguay precisa apertura al mundo, buen clima de negocios interno, estímulos específicos a la inversión y estabilidad política, disciplina fiscal y monetaria.
El ex guerrillero dijo que está convencido que precisa a los empresarios y a los inversores extranjeros porque "no se puede generar riquezas con decisiones legislativas" sino que el desarrollo económico "es hijo del circuito del trabajo". Habló del círculo virtuoso de la inversión, el empleo, la riqueza, el bienestar …. Dulce melodía para la flor y nata empresarial del Río de la Plata.
Algunos empresarios argentinos decían "qué maravilla", "qué envidia", "esto parece primer mundo", "estos discursos son poesía" … ¿Qué habrán dicho los militantes comunistas y tupamaros que lo llevaron al gobierno?
El encuentro realizado en el Hotel Conrad de Punta del Este fue una idea del empresario Juan Carlos López Mena, propietario de Buquebus, de un astillero en el Puerto de Montevideo, de un complejo agroindustrial del este y con varios proyectos en carpeta. López Mena le había explicado hace algunas semanas, que los empresarios del Río de la Plata precisaban conocerlo en vivo y en directo y tener una señal de respeto a la inversión. Y que con eso, el país quedaba en condiciones de recibir un flujo inédito de inversiones.
Mujica le dijo que sí, que organizara el evento y que él cumpliría su papel al pie de la letra, convencido de que eso es lo que debía hacer. Dio su mensaje y los empresarios se fueron conformes.
Pero también dio un mensaje a los suyos, a los sectores que lo impulsaron, a los sindicatos. Marcó el camino. Y lo hizo a 20 días de asumir como presidente del Uruguay.

























