Argentina: Julio Cobos y Carlos Reutemann, dos hombres y un destino (la Casa Rosada)
Julio Cobos encabeza las encuestas para suceder a Cristina Kirchner en la Casa Rosada
Infolatam
Buenos Aires, 15 de febrero de 2010
(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).-
El dominio de los Kirchner en Argentina se desmorona paulatinamente en medio de una clara crisis política, casos de corrupción, inflación no controlada y aumento de la sensación de inseguridad ciudadana.
Ese espacio que va dejando el poder kirchnerista tiende a ser ocupado por otros actores políticos. El vicepresidente Julio Cobos y el eterno aspirante peronista Carlos Reutemann han empezado a mover sus fichas para llegar como los mejor situados para las elecciones presidenciales de 2011.
Las claves
- Cobos: "no persigo urgencias en una candidatura y les aseguro que si hay otro radical que interprete mejor el sentir popular y cuente con un sólido respaldo del partido y la plataforma, seré el primero en apoyarlo".
- Carlos Reutemann y Julio Cobos aparecen en las encuestas como los políticos argentinos con mejor imagen.
- El kirchnerismo acusa a Cobos y a la UCR de "cuasi golpismo".
- Reutemann sobre el kirchnerismo: "con tal que, cuando se vayan en 2011, no se hayan afanado la Casa Rosada y la Plaza de Mayo, vamos a estar contentos los argentinos".
Hay muchos precandidatos presidenciales en Argentina más allá de Cobos y Reutemann. Entre otros nombres destacan Elisa Carrió, quien ya fuera candidata en 2003 y 2007, el intendente de Buenos Aires, Mauricio Macri, los peronistas antikirchneristas Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Francisco de Narváez, los hermanos Rodríguez Sáa… Además, no se debe olvidar a Néstor Kirchner y el kirchnerismo que siguen contando con un 20% de apoyo popular.
Lo que convierte en Cobos y a Reutemann en favoritos es su buena imagen en las encuestas y que ambos cuentan con un sólido apoyo nacional. El vicepresidente es bien visto por un 54,8 % de los ciudadanos y el senador santafesino por un 39 %. Además, la UCR, con fuerte presencia en Capital Federal, Buenos Aires y en varias provincias, respaldaría a Cobos. Los caciques peronistas antikirchneristas se inclinarían por Reutemann.
Cobos y Reutemann comparten algunas características como su perfil moderado y su talante conciliador, así como un clara ausencia de carisma que, sobre todo en el caso de Cobos, recuerda al expresidente Fernando de la Rúa (1999-2001) como busca destacar el kirchnerismo cuando asegura que "Cobos es un De la Rúa plus".
Cobos, equilibrista
Julio Cobos vive en un permanente difícil equilibrio. Debe conjugar su papel institucional, vicepresidente de Argentina, como su rol de líder de la oposición y principal precandidato a presidente antikirchnerista en 2011. Su partido, la UCR, le presiona para que asuma posturas de ruptura con los Kirchner pero el propio Cobos apuesta por mantenerse crítico con Cristina y Néstor Kirchner y, a la vez, no ser acusado de atentar contra la gobernabilidad
El actual vicepresidente era considerado hace dos años un traidor a su partido, la UCR, por haber aceptado coaligarse en 2007 con Cristina Kirchner e ir como candidato a vicepresidente con el kirchnerismo. Luego, en 2008, cuando votó contra el gobierno y su voto fue decisivo para derrotar la subida de impuestos al campo se convirtió en un personaje muy popular y el radicalismo empezó a verlo acomo un buen candidato presidencial para 2011. Esa circunstancia le volvió a abrir las puertas del partido del cual había sido expulsado.

Esa convergencia entre el cobismo y el radicalismo no ha estado exenta de fuertes tensiones a lo largo de estos meses. La más clara ocurrió cuando Julio Cobos votó junto al Gobierno para recomendar la remoción de Martín Redrado. El radicalismo quería inflingir una derrota al ejecutivo y que Cobos votara contra el gobierno. El vicepresidente prefirió no dañar la gobernabilidad privilegiando su cargo de vicepresidente sobre el de precandidato antikirchnerista.
Esta decisión dio argumentos a aquellos radicales que no perdonan el apoyo que Cobos prestó al kirchnerismo. Dentro del radicalismo no todos ven con buenos ojos a Cobos y Gerardo Morales, jefe del bloque de senadores, es el líder del anticobismo radical, mientras que Ricardo Alfonsín es uno de sus más destacados partidarios.

Tras estas crisis, Cobos ha buscado ganarse de nuevo el apoyo del radicalismo. Ha sostenido reuniones con el presidente de la UCR, Ernesto Sanz, y ha participado en un encuentro de legisladores de la UCR. Cobos derrochó humildad en ese acto con palabras como "vengo a compartir una cena con amigos" y subrayó sus raíces radicales: "no persigo urgencias en una candidatura y les aseguro que si hay otro radical que interprete mejor el sentir popular y cuente con un sólido respaldo del partido y la plataforma, seré el primero en apoyarlo".
Así se volvió a ganar el corazón del radicalismo y pidió el apoyo de la UCR: "quiero que sepan que mi prioridad es ser vicepresidente, es la realidad de hoy. Hay un mandato popular de por medio y debemos cumplirlo sí o sí…Les pido encarecidamente que me comprendan en algunas decisiones… respeto y escucho siempre las opiniones de legisladores, intendentes, gobernadores y dirigentes radicales, pero la gobernabilidad está por encima de todo".
El cauteloso Reutemann se desmelena
El camino hacia la Casa Rosada de Julio Cobos no será fácil. El kirchnerismo ya le acusa de goloista por aliarse con el radicalismo. Además, para alcanzar la presidencia deberá derrotar a formidables opositores entre los que podría estar Carlos Reutemann quien mejor encarna la cautela y moderación dentro del peronismo antikirchnerista. Ha sonado muchas veces para candidato a presidente. En 1999 para suceder a Carlos Menem y sobre todo en 2003 como heredero de Eduardo Duhalde. Pero escudado en el silencio y en el misterio finalmente no aceptó la oferta.
En 2009 ya dio la primera señal de que pensaba en ser candidato en 2011: "esta vez pensaría ser candidato a presidente, a diferencia de 2002, cuando dije que no. Esta vez vale la pena". Pero desde aquel gesto del verano austral no ha vuelto a dar indicios pese a que ha recibido claras presiones, como las de Eduardo e Hilda Duhalde.

Sin embargo, la semana pasada Carlos Reutemann, de natural calmado y parco, se lanzó con una durísimas declaraciones contra los Kirchner de los que dijo que "con tal que, cuando se vayan en 2011, no se hayan afanado la Casa Rosada y la Plaza de Mayo, vamos a estar contentos los argentinos".
Dicen que si a alguien teme Néstor Kirchner es a Reutemann al que nunca ha criticado directamente. Por eso, salieron en defensa de los Kirchner sus fieles escuderos. Por ejemplo, Carlos Kunkel que arremetió contra Reutemann por su gestión como gobernador de Santa Fe "con respecto de ese ex gobernador, que anda diciendo qué es lo que vamos a hacer con la plata, lo que nosotros no vamos a dejar seguro son las plazas llenas de cadáveres, como él las dejó el 19 y 20 de diciembre [de 2001] en Rosario y Santa Fe".

Reutemann aclaró que sus palabras estaban dirigidas no contra el matrimonio Kirchner sino contra el líder de la CGT, Hugo Moyano quien a su vez le respondió que le tenía "sin cuidado lo que dice Reutemann. No tiene ni siquiera habilidad para hacer alguna manifestación. No existe desde el punto de vista político, así que no me preocupa lo que diga".
Carlos Reutemann se encuentra en pleno proceso de construir su alternativa apoyada en primer lugar en su respaldo a los intereses agropecuarios: "el gobierno nacional tiene una idea fija contra el campo. La política que se ha implementado desde el gobierno nacional para los sectores de la producción ha sido nefasta".
Además, la estrategia de Carlos Reutemann se apoya, según el diario La Nación, en convertirse en el defensor de los intereses provinciales y en "agitar la bandera del federalismo" reclmando más fondos para las endeudadas provincias.
La tercera pata del proyecto de Reutemann se sostiene en los diálogos frecuentes que mantiene con otros dirigentes del peronismo disidente, como Felipe Solá, Francisco De Narváez, Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá.


























