Costa Rica entra en fase de reflexión tras una costosa campaña electoral
Laura Chinchilla, candidata oficialista a presidencia de Costa Rica.
Infolatam
San José, 4 de enero de 2010
Costa Rica entró en la fase de reflexión previa a las elecciones del próximo domingo, de las que saldrán el nuevo presidente y 57 diputados, tras una costosa campaña electoral, fría en las calles pero ruidosa en los medios de comunicación. En esta atípica campaña política los opositores calificaron a Chinchilla de “marioneta” y “protegida” de Arias, lo que ella catalogó como “machismo” de sus rivales.
Las claves
- En la propaganda predominaron, por parte de la oposición, los ataques al oficialismo y a su candidata, Laura Chinchilla, quien trató de alejarse de confrontación.
- Los opositores calificaron a Chinchilla de "marioneta" y "protegida" de Arias, lo que ella catalogó como "machismo" de sus rivales.
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Una de las características de los cuatro meses de campaña ha sido la escasez de banderas y otros símbolos, así como de personas identificadas con los partidos, en las calles. En cambio, los medios de comunicación se han visto inundados de propaganda de los tres partidos con más probabilidades. Quizás por eso el gasto global de la campaña ha sido elevado.
El oficial Partido Liberación Nacional (PLN, centro-derecha) gastó en la campaña 12 millones de dólares, el derechista Movimiento Libertario (ML) 5,3 millones de dólares y el centro-izquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC) 2,6 millones de dólares, de acuerdo con los datos ofrecidos por esas agrupaciones. Esta cantidad cercana a los 20 millones de dólares es considerada elevada para un país pequeño como Costa Rica, de apenas 4,5 millones de habitantes, de los cuales 2,8 millones están habilitados para votar.
Ese monto casi iguala los 21 millones de dólares que el Estado espera recaudar anualmente con un impuesto a las casas de lujo que entró a regir este año como una de las pocas novedades tributarias del actual Gobierno, presidido por Oscar Arias. En la propaganda predominaron, por parte de la oposición, los ataques al oficialismo y su candidata, Laura Chinchilla, quien trató de alejarse de la confrontación.
Chinchilla afirmó este jueves que esperaba una campaña con más intercambio y discusión de ideas, y no con tantos ataques personales y al Gobierno. La candidata, de 50 años y favorita en las encuestas, busca convertirse en la primera mujer que llega a la Presidencia de Costa Rica y dijo estar segura de su triunfo en primera ronda.
Ottón Solís, candidato del PAC, criticó el gasto del PLN y el ML, y aseguró que ve posible ganar las elecciones en primera ronda, pues para él, las encuestas, que lo sitúan peleando el segundo lugar y lejos de Chinchilla, "prevén todo menos el resultado electoral".
En los últimos mensajes de la campaña electoral, emitidos el miércoles por la noche, Chinchilla continuó resaltando sus cualidades personales y las buenas obras del Gobierno actual del presidente Óscar Arias.
Por su parte, Guevara cerró la campaña afirmando que es el único con posibilidades de "sacar a los Arias del poder", en alusión a la supuesta influencia que el mandatario y su hermano Rodrigo, ministro de la Presidencia, tendrían sobre Chinchilla.
Pero a partir de este jueves todo eso quedó en el pasado pues la ley electoral costarricense establece estos días sin publicidad, debates, mítines ni encuestas, para que los electores reflexionen y decidan con tranquilidad por quién votar el domingo. A partir de ahora, los aspirantes a la silla presidencial atenderán a la prensa y llevaran a cabo reuniones privadas, y se dedicarán a programar la estrategia del domingo para atraer la mayor cantidad de electores.

























