La hora del clientelismo VIP
La Nación (Argentina)
Buenos Aires, 30 enero 2010
Por Carlos Pagni
“… No sólo la peripecia de Redrado continúa. Ahora el Fondo del Bicentenario se destinará también a pagar cuentas de las provincias. Y, con tal que el Congreso convalide el jubileo, se ofrecerá a la izquierda una radicalización de la política económica. Redrado se decidió a renunciar cuando sospechó que la comisión bicameral que debe aconsejar a la señora de Kirchner sobre su destino podía recomendar su remoción”. (La Nación. Argentina)
"Mantengo mi decisión de seguir desempeñando mis deberes de funcionario hasta que el Congreso disponga lo contrario." Con esas palabras, Martín Redrado remataba, el domingo pasado, una nota en La Nacion. Pero en la semana cambió de planes y, anteayer, renunció a la presidencia del Banco Central. El país, sin embargo, sigue deambulando por el laberinto político-institucional en el que ingresó cuando Cristina Kirchner quiso convertir las reservas monetarias en una caja auxiliar del Tesoro.
No sólo la peripecia de Redrado continúa. Ahora el Fondo del Bicentenario se destinará también a pagar cuentas de las provincias. Y, con tal que el Congreso convalide el jubileo, se ofrecerá a la izquierda una radicalización de la política económica.
Redrado se decidió a renunciar cuando sospechó que la comisión bicameral que debe aconsejar a la señora de Kirchner sobre su destino podía recomendar su remoción.
"De siete horas de interrogatorio, siete estuvieron referidas a los cinco años de gestión y sólo dos al avance sobre las reservas", comentó un allegado. Diez minutos antes de su despedida televisiva, que preparó como si fuera una coreografía, Redrado envió su renuncia a Carlos Zannini, vía e-mail. A Julio Cobos le dejó un ejemplar en papel en la mesa de entradas del Senado. ¿Sabrá este economista lo que irritan en Olivos esos modales? Que lo explique un habitué de esa casa: "La Presidenta nunca toleró su estilo. Para verlo, había que pedir audiencia. A veces ella lo llamaba y no conseguía dar con él en todo el día porque estaba jugando golf. Hasta en los detalles la enojaba. Por ejemplo: los papeles que enviaba desde el Central venían con su tarjeta oficial abrochada en un ángulo. La chapeaba? habráse visto". Más odioso que todo eso es un dato que está sobre la mesa de Cristina Kirchner: Redrado tiene 80% de conocimiento y 50% de imagen positiva en la Capital Federal.
Más allá de estas trivialidades (que mueven la historia), Redrado ajustó su cálculo político. Una cosa es que lo echen los Kirchner, desde el fondo de la impopularidad, y otra que lo haga también Julio Cobos, o su antecesor, Alfonso Prat-Gay, aun por razones diversas. ¿Va a ser así? Cuando se constituyó la bicameral, Cobos, Alfonso Prat-Gay y Gustavo Marconato resolvieron que, si Redrado renunciaba durante el proceso, ellos se pronunciarían igual. Ahora radicales como Ricardo Alfonsín o Ricardo Gil Lavedra recomiendan suspender los trabajos. El presidente de la UCR, Ernesto Sanz, adhiere a esa tesis, pero alienta que se elabore un balance sobre la política monetaria del Gobierno en los últimos cinco años.
Hasta anoche, Cobos y Prat-Gay seguían atados a su compromiso original. El kirchnerista Marconato, por su parte, ya presentó su posición, elaborada con el auxilio de Amado Boudou y de Sergio Chodos, director del Central. Cobos y Prat-Gay parecen esfinges. Tal vez se expidan sobre dos cuestiones: la actitud de Redrado frente al decreto de apropiación de las reservas, que fue la correcta, y el desempeño del funcionario durante toda su gestión, que, evaluada a la luz de la alta inflación y la manipulación estadística, justificaría su remoción. Es posible que piensen en investigar, más adelante, a todo el directorio del banco.
El efecto político de estos dictámenes es dudoso. Salvo que se modifique el reglamento de la comisión, los conocería sólo la Presidenta. Las consecuencias jurídicas tampoco están claras. Le podrían recomendar a la Casa Rosada que dicte un decreto para derogar el DNU de exoneración de Redrado, rechazar su renuncia como presidente del Central, y removerlo después del consejo parlamentario. Es difícil que la señora de Kirchner acepte semejante vuelta atrás.
El rechazo a la renuncia de Redrado es otro aspecto muy discutible de este enredo institucional. .. los Kirchner batieron su propio récord en cuanto a contradicciones. Si le rechazan la renuncia es porque sigue siendo presidente del Banco. Entonces, ¿por qué no lo dejaron entrar allí el domingo pasado? Redrado denunció por esa prohibición a Aníbal Fernández y hace cuatro días imputó en la misma causa a Miguel Pesce, el vicepresidente a cargo del Central, por usurpación de cargo. Ahora saldría fortalecido.
La trama merece llamarse "la comedia del Bicentenario". Guillermo Moreno le explicó a la Presidenta que, si lo hubieran llamado a él, todo se hubiera resuelto más rápido: "Con dos horas a solas conmigo, Redrado se va dando las gracias", alardeó, mientras hacía su clásica señal de degüello. Moreno detesta a Aníbal Fernández.
… La oposición, por ahora, está dividida. La UCR se propuso, según su jefe Sanz, enrostrarle a los gobernadores peronistas la desprolijidad de avanzar sobre las reservas internacionales, cuando acaban de renovar el impuesto al cheque sin exigir que se coparticipe. Elisa Carrió iría en la misma línea.
… Para aprobar el DNU Rossi necesita convencer a la izquierda. Cuenta con algunos caramelos. Por ejemplo, la reforma a la Carta Orgánica del Central y a la ley de bancos. Desinhibido ya frente a las reservas, Kirchner mira con codicia los excedentes de liquidez de los bancos. ¿Habrá, además, alguna estatización para halagar a Pino Solanas? Julio De Vido amenazó con la de Telecom. Pero Kirchner espera que esta semana el banco Credit Suisse avance con la venta de las acciones de Telecom Italia…"
Extracto del artículo publicado en (La Nación. Argentina)

























