Las relaciones de Estados Unidos con Suramérica
Infolatam
Washington, 27 enero 2010
Por Cynthia J. Arnson
(Especial para Infolatam).- “… En conversaciones en el Woodrow Wilson Center el 22 de enero de 2010, el embajador de los EE.UU. en Chile, Paul Simons, calificó el grado de la integración subregional como “uno de los cambios más grandes” que había visto a lo largo de cuarenta años en sus cuatro destinos en América Latina. Argumentó que la integración había sido conducida por sectores privados y que muchas empresas en América Latina habían comenzado a ser más activas que nunca en las economías vecinas”.
En Washington, durante una conferencia anual del Departamento de Estado de los más relevantes diplomáticos norteamericanos de la región, los cinco embajadores de los EE.UU. en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay se enzarzaron en una amplia discusión sobre las políticas internas de Latinoamérica y las relaciones de Estados Unidos con los países del Cono Sur.
En conversaciones en el Woodrow Wilson Center el 22 de enero de 2010, el embajador de los EE.UU. en Chile, Paul Simons, calificó el grado de la integración subregional como "uno de los cambios más grandes" que había visto a lo largo de cuarenta años en sus cuatro destinos en América Latina. Argumentó que la integración había sido conducida por sectores privados y que muchas empresas en América Latina habían comenzado a ser más activas que nunca en las economías vecinas.
Las empresas chilenas "desarrollaron virtualmente" el sector retail en Argentina, dijo, e invertido en Perú y en otras partes debido en parte a la saturación de su mercado interior. Simons hizo notar que una gran cantidad de comercio intrarregional fue conducido por sociedades multinacionales de los EE.UU. que habían regionalizado su producción aprovechándose de acuerdos de libre comercio regionales.
Comentando las recientes elecciones chilenas, Simons dijo que las relaciones entre Estados Unidos y Chile "están mejor que nunca", enfatizando el compromiso compartido de los dos países con las democracias fuertes, el libre mercado y la justicia social. Las fuertes instituciones democráticas de Chile harán fácil el traspaso de poderes al gobierno de centro derecha de Sebastián Piñera, dijo.
La intención del presidente electo, Sebastián Piñera, de impulsar la competitividad de Chile, la productividad, la innovación, y las posibilidades de crecimiento a largo plazo aceleraría la tendencia de una integración dirigida por sector privado y abriría "grandes oportunidades" para las empresas de Estados Unidos. Simons destaco los aproximadamente 50 acuerdos comerciales con otros países como el "gran factor" de la reducción de la pobreza en Chile durante el período de la Concertación, que pasó de un 40 por ciento en 1990 al 13 por ciento en 2008. Simons describió el tratado de comercio bilateral EE.UU- Chile como un "hecho extraordinariamente exitoso" que impulsó las exportaciones de Estados Unidos en un 250 por ciento durante los primeros cinco años.
El embajador de EE.UU en Brasil, Tom Shannon, antes SubSecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos, califico las relaciones EE.UU-Brasil como "una relación global debida a las naturalezas globales de nuestros respectivos países". En áreas de esa convergencia política, Shannon vió el potencial "para crear las sinergias" útiles para Estados Unidos, Brasil, para toda la región y para el sistema global. Sin embargo también observó que "Brasil y Estados Unidos comenzarán a encontrarse en lugares donde tradicionalmente no corríamos juntos", lo que implica un desafío que "requiere cierta creatividad."
Preguntado por la visita al Brasil del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, Shannon acentuó que la política de EE.UU. hacia Irán "estaba ligada a una política desarrollada por una variedad de socios, en la Unión Europea y otros, y expresada a través del Consejo de Seguridad de la ONU y del Organismo Internacional de la Energía Atómica".
Dijo que "Brasil ha encontrado una manera de entregar algunos mensajes realmente importantes; y no son mensajes de los EE.UU., aunque sean generalmente compartidos" y tienen relación la importancia de respetar los acuerdos internacionales, respetar los Derechos Humanos, incluyendo el derecho a la libertad religiosa, "pero también la absoluta importancia que tiene para la comunidad internacional que Irán resuelva la desconfianza sobre la transparencia de su programa nuclear." Shannon expresó gratitud por que "los brasileños puedan entregar esos mensajes de forma contundente y directa."
"En última instancia, concluyó Shannon, el test de nuestra diplomacia, no sólo de la diplomacia de Estados Unidos o de Brasil, el mayor esfuerzo internacional para tratar con Irán, será juzgado no por nuestro compromiso o por los procedimientos que utilicemos, sino por nuestros resultados."
Respecto de Paraguay, la embajadora estadounidense, Liliana Ayalde, subrayó los "enormes desafíos" a los que ha hecho frente el gobierno del presidente Fernando Lugo en sus esfuerzos para combatir la corrupción, reducir pobreza y para generar empleos. Destacó el interés de varios miembros del Congreso de los EE.UU. por incluir a Paraguay como beneficiario en el Acuerdo de Promoción Comercial Andino y Erradicación de las Drogas, (ATPDEA), una medida que permitiría a las exportaciones paraguayas entrar a los Estados Unidos con franquicia. En una referencia velada a los problemas de la corrupción y de propiedad intelectual, Ayalde dijo que estaba "buscando con interés trabajar con el gobierno en los obstáculos que han impedido que Paraguay crezca como socio" de los Estados Unidos.
El embajador de Estados Unidos en Uruguay, David Nelson, elogió el compromiso del gobierno del Frente Amplio con un crecimiento basado en el mercado junto con la inversión social y amplia distribución. Indicó que Uruguay es el primer país del mundo en proveer de un ordenador portátil a cada escolar, una medida "enormes implicaciones y de oportunidades." Declinó comentar la reciente votación en Uruguay sobre una amnistía para los que cometieron abusos contra los Derechos Humanos durante el período de la dictadura, calificando el voto como una "decisión soberana" sobre la que Estados Unidos no tomó posición.
Sobre Argentina, la embajadora Vilma Martínez elogió la respuesta del gobierno a la crisis económica 2008-09, diciendo que mientras el resto del mundo se centraba en apuntalar los mercados financieros internacionales, Kirchner se concentró en la importancia del trabajo y del "trabajo decente". Martínez indicó que la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner podría ser una de los pocos presidentes latinoamericanos que participarán en abril de 2010 en la cumbre de Washington sobre cuestiones de la no proliferación nuclear.

























