Tiempo de cambios en Chile

Infolatam
Madrid, 17 de enero de 2010
Por Federico Ysart

(Especial para Infolatam).- “…El triunfo de Sebastián Piñera podría abrir a la derecha las avenidas del centro político y social del país si ella misma comienza a transitar serenamente por la realidad del Chile post concertacionista; a convivir sin complejos ni revanchismo en una sociedad que, pese al desgaste gubernamental, ayer volvió a manifestarse partida en dos casi mitades.El cambio de administración en cualquier sistema presidencialista expulsa de los resortes del poder a millares de operadores de diversos niveles, desde ministros al último asistente. Esa operación, tan necesaria en Chile después de veinte años de poder sin alternativa real, fue hoy ratificada por más de medio país”.

La derrota de Eduardo Frei, candidato imposible de la Concertación de partidos que ha gobernado el retorno de Chile a la democracia, va más allá de un relevo de gobernantes. Posiblemente abra las puertas de la Moneda a un cambio más profundo.

Es más que posible que el futuro candidato del centro izquierda -si es que el centro y la izquierda siguieran juntos en las siguientes elecciones- no pueda volver a colgar la sombra de Pinochet sobre su oponente, ni alegará que la derecha ya tuvo su tiempo. "Comparen los 17 años de la dictadura con los veinte de la Concertación" se atrevió el democristiano ex presidente Frei a decir la pasada semana.

Enfrente, el triunfo de Sebastián Piñera podría abrir a la derecha las avenidas del centro político y social del país si ella misma comienza a transitar serenamente por la realidad del Chile post concertacionista; a convivir sin complejos ni revanchismo en una sociedad que, pese al desgaste gubernamental, ayer volvió a manifestarse partida en dos casi mitades.

El cambio de administración en cualquier sistema presidencialista expulsa de los resortes del poder a millares de operadores, de diversos niveles, desde ministros al último asistente. Esa operación, tan necesaria en Chile después de veinte años de poder sin alternativa real, ayer fue ratificada por más de medio país. Sus consecuencias pueden hacer temblar los cimientos de los perdedores hasta provocar la ruptura de la Concertación oficialista de partidos, socialistas, radical, demócrata cristiano y ahora el comunista. Y es que fuera del poder suele hacer mucho frío.

La DC, hasta hace cinco primer partido chileno, comenzó siendo el avión nodriza de la Concertación, hasta que apareció exhausta y sin carburante. Gracias en gran parte a ella misma, hoy no hay en el horizonte pretextos homéricos como en 1989 lo era el desalojar a Pinochet de La Moneda. Nada parece que se oponga a la recuperación de su independencia, como independiente era antes del golpe militar.

El triunfo de Piñera o la derrota de la concertación pueden reabrir el futuro al anterior Chile de los tres tercios, en el que socialistas, centristas y liberales protagonicen, cada uno desde sus posiciones naturales, el futuro de un país nuevo, tan libre de espectros viejos como de la rutina que ahora termina.

- Imprimir

Comentar esta noticia