Ecuador: canciller dimite tras críticas de Correa al proyecto Yasuní-ITT
Falconí asumió el cargo el 15 de diciembre de 2008.
Infolatam
Quito, 12 de enero de 2010
El canciller ecuatoriano, Fander Falconí, presentó este martes su renuncia al cargo, tras las críticas que hiciera el presidente de la República, Rafael Correa, al proyecto ambientalista Yasuní-ITT, por considerar que su negociación afectaba a la soberanía nacional.
Las claves
- Falconà advierte de que el proyecto y toda su gestión se encaminaron a "configurar un nuevo modelo de desarrollo para el país", que resultarÃa insuficiente "si no se los apoya con el cambio del modelo productivo".
- La iniciativa YasunÃ-ITT es un ambicioso proyecto ambiental que supone dejar de explotar un gran yacimiento petrolÃfero en la AmazonÃa.
Doble triunfo
La culminación del proceso de primarias arrojó dos espléndidos resultados, de un lado le dio al país el candidato, Henrique Capriles Radonski, que tendrá la enorme responsabilidad de conducir la campaña electoral contra Hugo Chávez y derrotarlo y, del otro lado, la descomunal participación popular en el proceso de primarias, que no tiene ningún precedente en Venezuela. (Tal Cual. Venezuela)
Doble triunfo
La culminación del proceso de primarias arrojó dos espléndidos resultados, de un lado le dio al país el candidato, Henrique Capriles Radonski, que tendrá la enorme responsabilidad de conducir la campaña electoral contra Hugo Chávez y derrotarlo y, del otro lado, la descomunal participación popular en el proceso de primarias, que no tiene ningún precedente en Venezuela. (Tal Cual. Venezuela)
Ecuador: Rafael Correa se queda sin amigos
Falconí, que ha sido uno de los mayores impulsores del proyecto, dimitió un día después de que lo hiciera uno de los integrantes de la comisión gubernamental creada para negociar la iniciativa, Roque Sevilla, que tampoco aceptó las críticas de Correa.
La iniciativa Yasuní-ITT es un ambicioso proyecto ambiental, que ha recibido el apoyo de varios países desarrollados, y que supone dejar de explotar un gran yacimiento petrolífero ubicado en una zona de alta concentración de biodiversidad en la Amazonía, a cambio de una compensación de la comunidad internacional.
En un comunicado de la cancillería, en el que se explica la renuncia de Falconí, este advierte de que el proyecto y toda su gestión se encaminaron a "configurar un nuevo modelo de desarrollo para el país", que resultaría insuficiente "si no se los apoya con el cambio del modelo productivo".
Ese cambio, señala Falconí, se encuentra "simbolizado por la Iniciativa Yasuní-ITT", la misma que "merece un compromiso mucho más explícito, que la fijación de un plazo perentorio de seis meses para acopiar los recursos financieros requeridos".
El canciller dimisionario se refería a una declaración de Correa en la que criticó la negociación de las condiciones del proyecto que, a su juicio, eran "inaceptables", ante lo cual Ecuador podría optar por explotar el petróleo desde junio próximo y evitar el cabildeo ante los países desarrollados.
Según Falconí, la iniciativa Yasuní-ITT es más que un proyecto, pues para él, "su trascendencia marca la diferencia de sustancia de un proyecto político que, en su esencia, propone un cambio de forma de vida". Además, señala que el proyecto y sus propósitos están perfectamente respaldados en la Constitución de la República, aprobada en referéndum en septiembre de 2008, impulsada por Correa y que contiene novedosos aportes sobre los derechos de la naturaleza.
Falconí recordó que la cancillería tuvo el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para el diseño de "un instrumento internacional -el fideicomiso- para dar viabilidad financiera a la Iniciativa", pero con garantías para proteger "los intereses del pueblo ecuatoriano y también la seguridad de los aportantes".
Además, Falconí señaló que Ecuador pudo llevar a la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague, en diciembre pasado, "una propuesta terminada, que hubiera marcado la diferencia entre la bochornosa retórica de ese evento y acciones reales para defender a la naturaleza".
Sin embargo, el presidente Correa, que no ha descartado seguir en la negociación de la iniciativa Yasuní-ITT, aseguró que fue él quien dio la orden para que no se firmara la constitución del fideicomiso internacional, durante la Cumbre de Copenhague, al considerar que las condiciones eran "vergonzosas" para su país.

























