Una crisis mayor que la 125
La Nación
Buenos Aires, 9 de enero de 2010
Por Carlos Pagni
“Los Kirchner provocaron -es increíble- una crisis superior a la de la Resolución 125. El desencadenante de ambas tormentas es el mismo: un gobierno aislado, que arremete enfurecido cuando le impiden acceder a más recursos. Pero el contexto de este nuevo episodio lo vuelve más delicado que la guerra contra los chacareros”. (La Nación. Argentina)
"Martín Redrado fue repuesto por la Justicia en la presidencia del Banco Central, pero con la eventualidad de que la misma Justicia, en una instancia superior, lo remueva el lunes, para que tal vez la Corte, más tarde, lo vuelva a entronizar. Los US$ 6500 millones del Fondo del Bicentenario, motivo del entuerto, también quedaron a merced de enredos procesales. El vicepresidente del Banco, Miguel Pesce, intentó durante su breve mandato eludir la orden de no innovar de la jueza María José Sarmiento, aprovechando que la notificación no había llegado desde mesa de entradas hasta el directorio de la entidad.
Julio Cobos convocó a los presidentes de bloques del Senado para que el Congreso trate el decreto de necesidad y urgencia (DNU) que dispuso de las reservas, lo que ofrecería una salida al laberinto. Pero Cristina Kirchner le indicó a Miguel Pichetto, el jefe de la bancada oficialista, que desconozca la convocatoria. Los periodistas y locutores de radio y TV mutaron en improvisados procesalistas. En definitiva: la Argentina decidió convertir a su Banco Central en una pequeña Honduras.
Los Kirchner provocaron -es increíble- una crisis superior a la de la Resolución 125. El desencadenante de ambas tormentas es el mismo: un gobierno aislado, que arremete enfurecido cuando le impiden acceder a más recursos. Pero el contexto de este nuevo episodio lo vuelve más delicado que la guerra contra los chacareros.
La razón principal de este desequilibrio es la que menos advierten la Presidenta y su esposo: el 28 de junio pasado ellos perdieron buena parte de su poder. Por eso la ira matrimonial, antes temible, se va tornando patética. La conducta de Redrado es un síntoma de este cambio. En 2005, Néstor Kirchner firmó DNU disponiendo del 36% de las reservas para saldar la deuda con el Fondo Monetario Internacional. Y Redrado obedeció sin chistar. Igual que se allanó a las adulteraciones del Indec sobre la inflación o a que la política cambiaria se la dictaran desde Olivos.
La metamorfosis de Redrado hace juego con otro cambio que los Kirchner tampoco han calibrado: son minoría en el Congreso y, por lo tanto, sus DNU son menos consistentes que antes. La comisión que debe evaluarlos está trabada en un empate. En Diputados el oficialismo está en desventaja y en el Senado podría estarlo, sobre todo si prosperan las conversaciones que Cobos inició ayer con el pampeano Carlos Verna. La derrota, que con el "voto no positivo" fue circunstancial, puede volverse sistemática.
La Justicia actuó en este caso de manera fulminante, como demostró la jueza Sarmiento. La Corte, además, dio por primera vez una señal política relevante, al involucrarse rápido en el caso. Es el efecto del 28 de junio en tribunales: hasta los ceniceros, de golpe, se vuelven inconstitucionales…".


























