Venezuela: El modelo chavista en serias dificultades
Hugo Chávez afronta un difícil año político, económico y social
Infolatam
Caracas, 11 de enero de 2010
(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).- No ha empezado bien el año para Hugo Chávez y tampoco parece que vaya a ser un 2010 fácil para el régimen chavista. El líder bolivariano tiene varios y peligrosos frentes abiertos: una crisis energética que ahoga a la industria venezolana, el país se haya inmerso en la recesión y la estanflación, la inseguridad ciudadana ha convertido a Caracas en una de las ciudades más peligrosas del mundo.
A medio plazo, en septiembre, se celebrarán unas elecciones legislativas donde el chavismo se juega mantener la mayoría en el legislativo cuando las encuestas empiezan a ser desfavorables a Chávez. Y como telón de fondo a toda esta situación está la inquietante crisis bilateral con Colombia.
Las claves
- Racionamiento energértico busca ahorrar un 20% del consumo.
- El PIB de Venezuela cayó en 2010 el 2,9%.
- La oposición tiene una intención de voto del 45% frente al 40% del chavismo.
- La inflación fue del 25% en 2009 y en 2010 se prevé que supere el 27%.
Las elecciones legislativas, la clave de 2010
En septiembre de 2010 Hugo Chávez afronta unas elecciones legislativas a las que se presenta la oposición, a diferencia de lo ocurrido en 2004. Dada la situación de crisis e inseguridad que vive el país, la débil y fraccionada oposición tiene esperanzas de arrebatar la mayoría legislativa al chavismo y así paralizar las reformas que el gobierno aspira a impulsar para implantar el "socialismo del siglo XXI".

El presidente es consciente de lo mucho que se juega en esos comicios: "la burguesía venezolana va a tratar de ganar. No podemos permitírselo porque de ello depende en gran parte el avance del país, la Constitución y las leyes de liberación".
Su subsistencia política y su proyecto naufragarían: "van a tratar de desmontar las leyes que han hecho el pueblo y sus representantes en estos años. Van a tratar de acabar con la ley de tierras para que los latifundistas vuelvan. Como yo sé que los campesinos no lo van a aceptar, aquí va a ocurrir violencia desatada".
Llamadas de alerta
Como asegura Fernando Ochoa Antich en un artículo en el diario El Universal, "altos personeros del régimen, incluyendo al propio Hugo Chávez, empiezan a dar muestras de temor… Lo que acaba de ocurrir con las medidas de ahorro de electricidad es un ejemplo trágico del deterioro del Gobierno: nada funciona. Lo más grave es el incremento de la corrupción. La quiebra de los bancos es sólo una pequeña muestra del deterioro moral existente…Para colmo, la crisis económica y social es una realidad…no es el mejor ambiente para ganar unas elecciones parlamentarias".
Para algunos esas elecciones pueden traer incluso la debacle del propio modelo chavista. Heinz Dieterich, uno de los ideólogos del régimen, lo decía recientemente en un artículo: "si el partido de Hugo Chávez (PSUV) pierde las elecciones legislativas de 2010, el proceso bolivariano llega a su fin. La posibilidad de la derrota es muy real, porque el Presidente no quiere entender lo que hasta sus intelectuales palaciegos en el Centro Internacional Miranda (CIM) finalmente están comprendiendo: que su modelo de gobierno 2003-2007 no sirve más para parar el avance del proyecto imperialista-oligárquico".

Dieterich sostiene que para ganar estos comicios "Chávez tiene que resolver los problemas de seguridad, ineficiencia, crisis económica y la pérdida de credibilidad del discurso oficial, entre otros. Resolver estos problemas presupone la refundación del actual modelo de gobierno. Sólo el estrato conductor del PSUV puede imponer tal refundación".
Las encuestas confirman estas apreciaciones pues los principales problemas que preocupan a los venezolanos son: al 78% la inseguridad, seguido por el desempleo (36 por ciento), los fallos del servicio eléctrico (22 por ciento), la crisis económica (17 por ciento) y la inflación (16 por ciento).
La inseguridad resta apoyo popular
Como afirma Dieterich, la victoria de Chávez en los comicios puede estar en duda por el difícil contexto por el que atraviesa el régimen. Uno de los problemas que más apoyos puede restar al régimen entre los sectores populares es el de la inseguridad ciudadana.
Caracas posee la cifra récord de 100 homicidios por cada 100.000 habitantes, según la organización Observatorio Venezolano de la Violencia cuando la tasa mundial ronda los 9 asesinatos por cada 100.000 habitantes.
El gobierno venezolano ha anunciado una "ofensiva" contra la inseguridad en 2010. El ministro de Interior, Tareck El Aissami, ha admitido que ése es "el principal problema del pueblo": "el año 2010 es el año de la ofensiva de la seguridad ciudadana. Estamos resueltos a devolverle la paz al país".
El régimen sabe que "el tema de la seguridad, de la violencia, sigue siendo el principal problema que aqueja al pueblo. Estamos por anunciar nuevas medidas que van a reforzar todas las políticas enfocadas en la reducción de la actividad delictiva".
Incluso el propio Hugo Chávez aseguró que "la delincuencia, la inseguridad, la corrupción, son males heredados pero tenemos que irles poniendo freno y no permitir que sigan expandiéndose. De no ponerles nosotros freno se constituyen en el más grande enemigo de nuestra revolución".
La recesión económica
Además de la inseguridad, Venezuela sufre la peor de las combinaciones económicas, la estanflación, inflación y recesión, a la vez. Después de tres trimestres consecutivos en descenso, la economía venezolana se encuentra en recesión y al mismo tiempo padece una inflación elevada, la mayor de América latina.
En el informe de fin de año esta semana, el Banco Central de Venezuela reveló una caída de 2.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), luego de cinco años de crecimiento interrumpido, un declive que fue más marcado en la industria petrolera, con un 6.1 por ciento. La fuerte contracción de 4,5% que sufrió la economía en el tercer trimestre hundió a Venezuela en la recesión.

Además, la economía venezolana cada vez es más dependiente del petróleo como se evidencia en el mensaje de fin de año del presidente del Banco Central de Venezuela quien anunció una caída de 44,7% en las exportaciones no tradicionales, que se situaron en 3.326 millones de dólares al cierre de 2009.
El gobierno de Chávez afronta además un creciente déficit fiscal, que explica también el porqué de la devaluación, debido a un gasto público muy alto.
Inflación sin control
Venezuela está en recesión y padece desde hace años una fuerte espiral inflacionista. El Banco Central de Venezuela dio la cifra de 2009 que fue del 25,1% en 2009. No es un problema de ahora sino que el régimen lo lleva arrastrando desde mediados de la década: en 2004 llegó al 20%, en 2005 fue del 15%, en 2006 del 17%, en 2007 del 22% y en 2008 fue del 30,9%
El régimen ni ha podido contener la inflación en estos años yla devaluación del viernes tampoco ayuda. Hugo Chávez devaluó la moneda por primera vez desde 2005. La moneda que hasta ahora cotizaba oficialmente a 2,15 por dólar, tendrá dos tipos de cambio en función del uso: 2,60 por dólar para las transacciones consideradas prioritarias por el Gobierno, como la importación de alimentos, o 4,30 por dólar para otras transacciones.
Chávez justificó la medida para reimpulsar "la economía productiva, frenar las importaciones que no son estrictamente necesarias y estimular la política exportadora". Venezuela podrá exportar más y tener más ingresos pero la devaluación empeorará la situación inflacionaria como confirmó el propio ministro de Finanzas: "sería tonto por mi parte negar que esta medida vaya a generar impacto en los precios'', admitió Alí Rodríguez.
La crisis energética
A toda esta mala situación se une la crisis energética que atenaza a la industria venezolana y agobia a los sectores populares. El fenómeno de El Niño ha provocado una fuerte sequía y el descenso en los niveles de agua de la represa del Guri, la principal generadora de electricidad del país. Esto ha desvelado además la falta de previsión y de fuentes alternativas de energía para suplir el déficit de las tres hidroeléctricas que alimenta el embalse.
Venezuela, una potencia energética mundial, enfrenta los mayores problemas en materia de electricidad en la región. La represa del Guri, que podría colapsar si no llueve pronto, alimenta las centrales hidroeléctricas del Guri, Caruachi y Macagua las cuales generan 73% de la electricidad del país.
Ante el déficit de energía, el gobierno ha recurrido a partir del segundo semestre del 2009 a racionar el consumo eléctrico en varios estados (cortes de luz no programados de cuatro horas diarias), a encarar un plan de ahorro del 20% de electricidad en comercios e industrias.
Ángel Rodríguez, ministro de Energía Eléctrica, anunció la próxima puesta en marcha de un "Plan Especial de Racionamiento Eléctrico", que abarcará todo el territorio y tratará de disminuir en 20% el consumo eléctrico nacional.
Golpe a la popularidad
Las encuestas señalan que la inseguridad, la crisis económica y la inflación finalmente están golpeando la popularidad del régimen y un 45% asegura que apoyará a partidos opositores o independientes para la consulta parlamentaria, frente al 40 por ciento que respalda a candidatos chavistas.
Como afirma Luis Vicente León en un artículo publicado en el diario El Universal de Caracas "lo importante entonces no es saber si el problema de luz afectará la popularidad, manteniendo constantes (ceteris paribus) las otras variables, cosa que es evidente, sino si Chávez podrá compensar esos impactos negativos con sus movimientos en otras variables, pero eso sólo lo sabremos con las encuestas y elecciones futuras y será allá cuando nos enteremos".
León refiriéndose al caso de la crisis energética asegura que Chávez "tratará de que los racionamientos sean selectivos y afecten sólo a aquellos sectores que tengan menor costo político… El problema para Chávez es que la crisis eléctrica es un hecho grave y necesita restringir para subsistir. Mientras más moderadas sean las restricciones para evitar costos políticos, mayor riesgo corre de que el problema colapse el servicio en hogares, cuyo coeficiente de impacto negativo es, de lejos, el mayor y esto podría explotarle en la cara. Segundo, utilizará el conflicto con Colombia para desviar la atención del ciudadano. Seguidamente, adelantará la campaña electoral".

La crisis interna puede convivir con una crisis internacional que es muy conveniente políticamente a Chávez pues el nacionalismo anticolombiano y el antiimperialismo dan votos al chavismo. Por eso sus constantes llamamientos a un posible conflicto bélico con Colombia.
Hugo Chávez ha aludido a que Bogotá prepara un "falso positivo" para justificar una incursión en Venezuela, alegando que el gobierno bolivariano permite campamentos en los que se refugian guerrilleros colombianos. "Colombia está gobernada por una fiera oligarquía que odia la revolución bolivariana, que quiere detener la marcha de la revolución porque le tiene miedo a Simón Bolívar… Colombia está preparando una agresión y por eso llamo a nuestros soldados a mantenerse alerta".

























