Piñerismo

El Mercurio
Santiago, 5 enero 2010
Por Eugenio Tironi

“… Con el piñerismo nace también un nuevo tipo de liderazgo en la política chilena, el cual va a dar que hablar. Él no representa la típica figura del político, cuya trayectoria está marcada por diferentes roles, pero siempre en el ámbito público. Él está en múltiples actividades, en especial en cuatro que excitan la imaginación de la gente: los viajes, el fútbol, la TV y la política”. (El Mercurio. Chile)

",,, Piñera está hoy en una posición espectable para ganar el 17 de enero. Pero su éxito va aún más allá: fundó una nueva derecha, el piñerismo. Una derecha que hace aspavientos de haber estado con el "No"; que no reniega del Estado ni de la protección social; que asume las uniones entre homosexuales y atrae a los jóvenes; en fin, una derecha ya no sólo post-Pinochet, sino post-UDI.

El símbolo de esta ruptura fue precisamente la derrota de Lavín en su intento de resucitar, vencido otra vez por Piñera. Por esto se justifica ?sel duelo de la UDI: bajo el piñerismo, ha muerto su hegemonía sobre la derecha chilena.

Con el piñerismo nace también un nuevo tipo de liderazgo en la política chilena, el cual va a dar que hablar. Él no representa la típica figura del político, cuya trayectoria está marcada por diferentes roles, pero siempre en el ámbito público. Él está en múltiples actividades, en especial en cuatro que excitan la imaginación de la gente: los viajes, el fútbol, la TV y la política. Transpira éxito y optimismo, a diferencia de los políticos tradicionales, que creen que es mejor mimetizarse con las miserias de la gente. Muestra su riqueza como prueba de su empuje, de sus méritos, de su capacidad individual, no de sus privilegios. Y transforma el antiguo problema del conflicto de intereses en el don posmoderno de la ubicuidad. Como si fuera natural, Piñera es a la vez empresario y político, candidato y filántropo, hombre de Estado y patrón de la farándula, hincha de la UC y accionista de Colo Colo. Él está más allá de los roles tradicionales: es único; es una celebridad.

Con el piñerismo se ha roto una anomalía de la democracia chilena, como era tener una derecha controlada por los hijos del ancien régime. Es otro logro, quizás entre los primeros del ranking en el memorial de la Concertación".

Extracto del artículo publicado en El Mercurio (Chile)

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