No a la coca ni al racismo
La Razón (Bolivia)
La Paz, 29 diciembre 2009
Por Manfredo Kempff
“… Eso de que el presidente Obama es un negro que resultó peor que el blanco Bush, conmueve hasta en el sur de EEUU. Empalidece el Ku Klux Klan. Que S.E. no le haga tanto caso a Chávez, que es el que monta esas intrigas. Si Uribe le dijera “zambo” a Chávez (que no lo hará porque es un caballero) S.E. querría morirse de un infarto por su amigo Hugo. Que el Primer Mandatario indio boliviano insulte por su color al Primer Mandatario negro de EEUU es una insensatez”. (La Razón. Bolivia)
Es simplemente imposible que por más 64% que haya conseguido S.E. en las elecciones de diciembre, no se vayan a levantar voces que deploran su política. Y pese a que ahora aparecen como hongos sus panegiristas, calificándolo como un ejemplo de estadista de talla mundial, sabemos de memoria que no lo es. S.E. está enamorado de su papel y lo que le interesa es el poder. No va ni siquiera al Palacio si no hay anuncios populares. ¿Cómo un Presidente puede gobernar sin asentar sus posaderas en el sillón por el que tanto luchó?
S.E. está convencido de que lo está haciendo magníficamente y que su votación le da carta blanca. Habría, por lo menos, que pedirle un par de cosas. Una, muy importante, que ya no dé manga ancha a la siembra de coca y la producción de cocaína. Él, como presidente de todas las federaciones de cocaleros del trópico cochabambino, puede detener la escalada y no anunciar que se han eliminado 5 ó 6 mil hectáreas de cocales, cuando se sabe que, bajo la mesa, se ha sembrado el doble.
Si S.E. aparece como defensor del globo terráqueo, como el protector de la Pachamama, que no permita que se envenene a Bolivia echando en sus campos, ácido sulfúrico, querosén, acetona y todos los tóxicos, que, al producir la porquería inhalante, deja los campos yermos, muertos. Que detenga a sus asociados cocaleros y les diga que ya han ganado bastante dinero, que tienen suficiente como para disfrutar de vehículos caros y de viviendas confortables.
Que no permita S.E. que se asalten predios privados bajo acusaciones que hace el legionario Almaraz, de que no cumplen su "función social", para que allí, en vez de cereales o carne, se produzca droga. Que no se metan en nuestros campos para armar factorías de pichicata, que se descubren cada vez con mayor frecuencia, y que son el 1% de su existencia real.
Y lo otro; que baje su tono con el tema racial y de acusaciones de separatismo. Él mismo ha reconocido que padeció durante su niñez y ahora mismo de discriminación racial. Ha dicho que, por indiecito, no lo dejaban entrar en las plazas. ¿Para qué seguir alentando odios? S.E. no sólo está causando distancias entre indios, mestizos y blancos, sino que, además, ya está utilizando términos raciales contra mandatarios extranjeros.
Eso de que el presidente Obama es un negro que resultó peor que el blanco Bush, conmueve hasta en el sur de EEUU. Empalidece el Ku Klux Klan. Que S.E. no le haga tanto caso a Chávez, que es el que monta esas intrigas. Si Uribe le dijera "zambo" a Chávez (que no lo hará porque es un caballero) S.E. querría morirse de un infarto por su amigo Hugo. Que el Primer Mandatario indio boliviano insulte por su color al Primer Mandatario negro de EEUU es una insensatez.

























