La política, ante un año que se las trae
La Nación. Argentina
Buenos Aires, 28 diciembre 2009
Por Carlos Pagni
“… alentados por la impopularidad de Kirchner y el eclipse de Mauricio Macri, terminaron de lanzarse Eduardo Duhalde y Francisco De Narváez. Las ensoñaciones personales son capaces de desbaratar cualquier acuerdo parlamentario. A eso apuestan los Kirchner. Igual, no deberían confiarse. Ya lo dijo Sanguinetti: aunque se parezcan, el amanecer y el crepúsculo no son iguales. Uno va hacia la luz y el otro va hacia la sombra”. (La Nación. Argentina)
No se tolerará a quien se coluda con el crimen: FCH
La espiral de incertidumbre, inseguridad e impunidad que viven algunas regiones es resultado de funcionarios que, por temor o corrupción, faltaron a su deber de proteger a la gente, afirmó el presidente Felipe Calderón. En la reunión nacional de procuradores de justicia, la titular de la PGR, Marisela Morales, llamó a sus homólogos a no lavarse las manos por medio de la indiferencia, ante retos en seguridad
"Cuando habla de las transiciones, del concepto de transición, Julio María Sanguinetti suele citar a un antiguo líder del Partido Colorado del Uruguay, César Batlle Pacheco: "En ellas conviven procesos inciertos que, como el amanecer o el crepúsculo, tienen tonalidades parecidas. Pero no hay que confundirlos. Uno va hacia la luz y el otro va hacia la sombra".
Parece imposible encontrar una imagen más adecuada de lo que significará 2010 para la política argentina. Durante el año próximo seguirá habiendo dificultades para evaluar con exactitud el monto de poder de la oposición y el oficialismo. Quienes pretenden reemplazar al Gobierno están fragmentados en infinidad de proyectos presidenciales. Quienes pretenden retener el gobierno están corroídos por una impopularidad que parece incorregible. Aun en ese claroscuro, se pueden distinguir algunas formas nítidas de lo que está por venir.
El rasgo sobresaliente del nuevo año es que ya no habrá una mayoría capaz de ordenar la política. Los Kirchner y sus rivales intentarán abrir debates que construyan esa mayoría en su favor. El oficialismo seleccionará temas susceptibles de alimentar su tesis principal: en el país se libra un conflicto entre un gobierno popular, distribucionista, y una derecha reaccionaria.
Para la oposición, el eje es otro: lo que se discute es la recreación de una república democrática contra la consolidación de un orden populista-autoritario. El campo principal de este duelo será el Congreso. La discusión se iniciará en febrero. Cada bando prepara desde ahora su mejor bandera. La oposición levantará la de la remodelación del Consejo de la Magistratura; y el kirchnerismo pondrá en la picota a los bancos, con una reforma del sistema financiero.
…. Durante las dos últimas semanas, Kirchner adelantó a varios de sus seguidores que pasará a la ofensiva con una ley de entidades financieras para orientar el crédito y regular las tasas. Es el mejor producto que puede ofrecer hoy su fábrica. Mercedes Marcó del Pont (Banco Nación) y el diputado Heller (Credicoop) apadrinan la criatura. Para la simbólica del Gobierno es casi la piedra filosofal: permite interpretar el rap del modelo productivo y la redistribución del ingreso; pone en la mira a los bancos comerciales, por financiar sólo el consumo superfluo, y deroga una ley de José Alfredo Martínez de Hoz -que fue modificada, eso sí, 150 veces-. Lástima que se fue Albistur. Podría haber empapelado Buenos Aires con el afiche: "Los Kirchner. En concierto". Aunque todo tiene un límite: el santacruceño teme que, cebándose contra los bancos, se desate una corrida como la que acaba de enfrentar Hugo Chávez en Venezuela.
…. El Consejo de la Magistratura y la reforma financiera abrirán una serie más larga de contradicciones. La distribución de fondos entre la Nación y las provincias es, acaso, la batalla más compleja. "También tenemos que liberar a los gobernadores -explica una diputada de la Coalición Cívica-. Pero ese objetivo sólo se puede lograr con un operativo comando, de la mañana a la noche, y con la colaboración de algunos oficialistas." Es una discusión crucial, ya que compromete el poder de Kirchner sobre la corporación peronista.
El Gobierno, como se ve, estará en 2010 a la defensiva. Su límite principal seguirá siendo el desprestigio de Cristina y Néstor Kirchner. La estrategia para revertirlo está a la vista: abrazarse a los temas de alto rating -fútbol gratis, jubilación estatal-; apaciguar la relación con sectores hostigados -empezaron por la Iglesia y siguieron con el empresariado-, y denunciar que la caída en las encuestas se debe a patrañas de la prensa. "Ahora pusimos el foco en el examen de ADN de los hijos de Ernestina de Noble, la dueña de Clarín ", confiesa, descarnado, un dirigente bonaerense de trato cotidiano con Kirchner.
La oposición deberá también superar un gran obstáculo: la proliferación de candidatos presidenciales. La semana pasada, alentados por la impopularidad de Kirchner y el eclipse de Mauricio Macri, terminaron de lanzarse Eduardo Duhalde y Francisco De Narváez. Las ensoñaciones personales son capaces de desbaratar cualquier acuerdo parlamentario. A eso apuestan los Kirchner. Igual, no deberían confiarse. Ya lo dijo Sanguinetti: aunque se parezcan, el amanecer y el crepúsculo no son iguales. Uno va hacia la luz y el otro va hacia la sombra".
Extracto del artículo publicado en (La Nación. Argentina)


























