José Mujica: rojo por fuera, verde por dentro

José Mujica aspira a converrtirse en el sucesor de Tabré Vázquez

Infolatam
Montevideo, 27 de noviembre de 2009

(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).- José “Pepe” Mujca será el próximo presidente de Uruguay. Este antiguo tupamaro y exministro de Agricultura provoca intensos amores y fuertes rechazos. Su pasado radical y su lenguaje populachero asustan a algunos. Su promesa de ser un continuador de Tabaré Vázquez, de seguir el modelo de Lula da Silva y de dejar la economía a su vicepresidente, Danilo Astori, compensan sus habituales excesos verbales.

Las claves

  • "El Pepe": "sé que no tenemos pinta de presidente. Tenemos la que la naturaleza quiso. Parece que los que vienen de abajo no pueden ser presidente".
  • José Mujica: "seremos intransferibles continuadores del gobierno de Tabaré Vázquez".
  • Muijica: "se lo dije a Chávez: Vos no construís ningún socialismo con esto, sino mucha burocracia, mi modelo es Lula".

Mujica, moderado en el fondo

José Mujica ha apostado en estas elecciones por demostrar que no es un "rojo peligroso" y que no tiene nada que ver con el joven guerrillero tupamaro de los años 60 y 70. En esos tiempo resultó herido de bala en seis oportunidades y pasó 15 años en prisión, la última entre 1972 y 1985 

Para hacer patente esto se ha esforzado en instalar en la opinión pública varias ideas-fuerza:

1- "Seré un continuador de Tabaré"

Frente AmplioEl actual presidente Tabaré Vázquez cuenta con un gran apoyo (del 71%) en la sociedad uruguaya por su gobierno moderado y su izquierdismo reformista. Por esa razón, Mujica ha tratado siempre de presentarse ante los sectores más al centro como un continuador de la obra del actual presidente: "seremos intransferibles continuadores del gobierno de Tabaré Vázquez. Seguramente con diferencias de estilo, pero en los contenidos esenciales seremos continuadores".

José Mujica será también un continuador en el área de las políticas sociales, donde Tabaré Vázquez ha logrado reducir los índices de pobreza desde el 33% en 2003 al 20% en 2008: "el actual gobierno ha realizado -y nosotros vamos a intentar continuar por ese camino- una política que apunta a la integración. Concentró la visión en aquellos sectores que habían pagado el costo mayor de la política económica de los últimos 30 años, y lo hizo como diciéndole a toda la sociedad 'mirá que esto es una política nacional de verdadera integración'".

2- La economía en manos de Astori

Mujica sabe que Danilo Astori era el preferido por Tabaré Vázquez para sucederle y que por su gestión en economía entre 2005 y 2008 y por su moderación es una figura clave para ganarse el apoyo de los sectores más de centro y dar confianza al capital extranjero.

Por eso, ha confirmado en reiteradas ocasiones que Astori, pese a ser vicepresidente, jugará también un rol fundamental en materia económica, lo cual "no lo prohíbe la Constitución". Además ha Insistido en la idea de "mantener todo lo posible la política económica" actual, así como "poner el mayor esfuerzo en el campo de la enseñanza".

3-Integrador

José Mujica ha buscado presentarse como un líder nacional en esta segunda vuelta y por eso ha llamado a los frenteamplistas a "no calentarse" y a "respetar" a los adversarios que "están nerviosos", porque ante todo "son compatriotas".

Incluso, el candidato de la izquierda ha anunciado que "aunque tengamos mayoría parlamentaria sería un error de nuestra parte creernos dueños del Uruguay. Nos vamos a ahorrar dolores de cabeza con una actitud abierta y de consideración a los acuerdos que puedan surgir".

4-Seguidor de Lula

José Mujica ha apostado claramente por vincularse a la izquierda moderada y reformista latinoamericana y alejarse de los modelos bolivarianos y chavistas: "quiero ser amigo de toda esa gente. Pero no sigo ese modelo. Se lo dije a Chávez: Vos no construís ningún socialismo con esto, sino mucha burocracia".

Por eso, su apuesta es por el presidente brasileño: "mi modelo es Lula, porque usa esa metodología de ubicar en el centro la negociación política permanente. Yo no quiero atomizar el país". El propio Lula se ha mostrado claramente partidario de la victoria de Mujica.

Olivio Dutra, dirigente del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil y ex gobernador de Río Grande do Sul, fue el encargado de transmitir el apoyo del brasileño cuando afirmó que Lula "tiene (la) seguridad de que en un segundo Gobierno comandado por Mujica sea más productiva y rica esa relación para nuestros pueblos y aquí en el continente, y en especial en el área del Mercosur".Luis Alberto Lacalle, del conservador Partido Nacional

Radical en las formas

A simple vista parece un abuelo bonachón pero a José Mujica la radicalidad le sale fundamentalmente por la boca. Su lenguaje es popular y populachero, y en algunas ocasiones, las críticas a sus rivales son de muy mal gusto. Varios ejemplos lo demuestran: al expresidente Jorge Batlle le dijo que le iba a mandar "una cajita de Viagra para que se entretenga con algo más útil".

Al referirse al gobierno de los Kirchner en Argentina aseguró que "este gobierno (por la gestión de los Kirchner) es de lo mejor que han tenido como gobierno de izquierda. Ahora, son peronistas, patoteros. Dios me libre".

A su rival Luis Alberto Lacalle no se ha cansado de atacarle diciendo que no es sino un aristócrata que "siente odio permanente por aquello que le puede cuestionar su intención de poder". Y del candidato a vicepresidente del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, dijo que era "un perro faldero".

Populista y populachero

En su discurso el lenguaje de la calle sale en todo momento con expresiones como "morfar", "bolazos" e incluso cuando habla sobre instituciones del estado: "la Justicia tiene un hedor a venganza de la puta madre que lo parió", o cuando califica como "ladrón" a expresidentes de otros países como Carlos Menem.  Enemigo declarado del traje y la corbata, su discurso campechano, sin dobleces y muy directo le conectan con los sectores populares.

Jose Pepe Mujica vota en la presidencialesEs su forma de demostrar que no es sino un hombre del pueblo, a quien se le conoce con el apelativo cariñoso de "El Pepe": "sé que no tenemos pinta de presidente. Tenemos la que la naturaleza quiso. Parece que los que vienen de abajo no pueden ser presidente". 

Esa forma de ser y de expresarse supone el mayor peligro de un posible gobierno de José Mujica porque tensan la política interna y puede crear embarazosos conflictos internacionales. Habrá que ver si en esas tesituras el viejo zorro político que es Mujica se impone a su temperamento vehemente, más propio de un líder novel.

Como aseguraba un reciente editorial del diario El País de Uruguay: "la costumbre de usar malas palabras intercaladas en la manera habitual de expresarse, no es otra cosa que una forma de violencia".

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