Nicaragua: Sandinista y antisandinistas, al borde del abismo

Daniel Ortega, presidente desde 2007, aspira a ser reelegido en 2011

Infolatam
Managua, 20 de noviembre de 2009

(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).- Nicaragua afronta unos días de gran tensión política debido a que los sandinistas y el antisandinismo han convocado sendas marchas para mañana sábado en Managua. Existe un temor fundado a que estas muestras de apoyo y rechazo a la reelección de Daniel Ortega degeneren en enfrentamientos.

Las claves

  • Arnoldo Alemán pide a Ortega que "evite cualquier intento de querer hacer masacre; y a sus hordas o turbas las deje tranquilas".
  • Eduardo Montealegre: "si nos tiran una piedra, le vamos a devolver dos... yo sí doy la cara y estoy al frente, no como Daniel Ortega, que está escondido en una cueva".
  • La Conferencia Episcopal teme "un baño de sangre porque notamos las voluntades dispuestas a sacar sangre y a dejar sin vida en el terreno a gente de un bando y de otro".
  • Ortega: "todos tenemos derecho a la manifestación, diciendo y gritando todo lo que querramos, pero sin convertir a Managua en un campo de batalla".

El fraude de 2008 y la reelección de 2009

La tensión política y la violencia se han convertido en endémicas en Nicaragua desde hace un año. Primero fue el fraude denunciado por la oposición en las elecciones municipales de 2008, del cual se cumple ahora un año. Los sandinistas ganaron en 105 de los 146 gobiernos municipales en los comicios del 9 de noviembre de 2008.

El proceso se vio empañado por esas denuncias de "fraude" promovidas por la oposición, sectores civiles y religiosos del país, que exigieron un recuento de votos, finalmente desestimado por el Tribunal Electoral, controlado por jueces cercanos al sandinismo.

El segundo golpe a la oposición que ha ahondado la tensión en Nicaragua ocurrió hace un mes cuando Daniel Ortega logró la aprobación de su reelección en la Corte Suprema de Justicia, en una polémica votación que excluyó a los magistrados que se le oponían.

El fallo declaró inaplicable del artículo 147 de la Constitución por lo que Ortega podrá presentarse en 2011 a la reelección. Fue firmado sólo por los magistrados sandinistas Francisco Rosales, Rafael Solís, Ligia Molina, Yadira Centeno, Armengol Cuadra y Juana Méndez.  

La iniciativa opositora

Ante esta situación, la oposición nicaragüense convocó una marcha para este sábado 21 de noviembre para denunciar el fraude cometido en las elecciones municipales de 2008 y la, según ellos, irregular "sentencia" firmada por esos seis magistrados judiciales sandinistas.

La oposición se mostrará unida ya que el ex presidente Arnoldo Alemán finalmente sí estará en la marcha acompañando a Eduardo Montealegre. Montealegre y Alemán han rivalizado a la hora de liderar a la oposición y el primero encabeza a las facciones disidentes del liberalismo.

El Comité Ejecutivo Nacional del Partido Liberal Constitucionalista decidió asistir a la marcha, instó al "orteguismo" a abstenerse de utilizar la violencia y llamó a decir "no a la dictadura, no al miedo". La representación del PLC estará presidida, además de por el ex presidente Alemán, por los ex vicepresidentes José Rizo Castellón y Leopoldo Navarro, así como diputados de la Asamblea Nacional y directivos del todo país.

Arnoldo Alemán reclamó ponderación a Daniel Ortega, a quien le pidió que "no saque a sus turbas" el  21 de noviembre: "ojalá que el orteguismo se dé cuenta de que Nicaragua quiere y necesita vivir en democracia; que evite cualquier intento de querer hacer masacre; y a sus hordas o turbas las deje tranquilas; que permita ver cómo este pueblo quiere decirle ‘basta ya' a la dictadura que está instaurando la familia Ortega".

La contraofensiva sandinista

La reacción sandinista ante la marcha opositora no se hizo esperar. El sandinista Frente Nacional de los Trabajadores de Nicaragua convocó como respuesta una marcha para el mismo días 21. El secretario general del FSLN, Gustavo Porras, llamó a los diferentes sandinistas a concentrarse en Managua para marchar cuatro kilómetros, en una celebración de "la próxima victoria electoral" del partido en 2011.

Porras anunció que "unos 100 mil sandinistas" de todo el país marcharán este sábado: "vamos a demostrar nuestra capacidad de movilización y de fuerza contra los que dicen que marcharán (organizaciones civiles) ese mismo día y en la misma ruta en contra de la reelección del presidente, porque esa manifestación es una marcha de corruptos".

La Policía Nacional pidió a los organismos de la sociedad civil proponer otra ruta para realizar la marcha, ya que Porras se adelantó a anunciar los detalles de la manifestación oficialista convocada para el mismo día y por el mismo itinerario.

Para la organizadora de la marcha contra la reelección de Ortega , Violenta Granera, la postura de los seguidores del presidente demuestra que el gobierno "quiere intimidar al pueblo para que no marche el 21 de noviembre, quieren provocarnos, pero nosotros tenemos un permiso de la Policía Nacional donde certifica que no existía ninguna otra movilización y no haremos ningún cambio".

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Juan Abelardo Mata, alertó sobre un posible "baño de sangre": "tememos un baño de sangre porque notamos las voluntades (de ambos grupos) fuertemente opuestas y dispuestas a sacar sangre y a dejar sin vida en el terreno a gente de un bando y de otro".

Eduardo Montealegre denunció incluso supuestos planes intimidatorios de grupos afines al FSLN que estarían armándose: "si nos tiran una piedra, le vamos a devolver dos. Si nos tiran un mortero, le vamos a devolver dos. Y yo sí doy la cara y estoy al frente, no como Daniel Ortega, que está escondido en una cueva. Nosotros queremos protestas pacíficas, cívicas, pero no podemos estar con los brazos cruzados y poniendo la otra mejilla".

Malos precedentes

El riesgo de enfrentamientos es alto pues hay precedentes y bien cercanos. Por ejemplo, el lunes pasado, seguidores del gobernante Frente Sandinista agredieron con piedras a decenas de jóvenes de la oposición que se manifestaban en Managua para recordar el primer aniversario del "fraude" ocurrido en las elecciones municipales. Los partidarios del gobierno lanzaron piedras contra los opositores que se refugiaron en la sede policial, al tiempo que aclamaban "¡Daniel, Daniel!", en alusión al presidente Daniel Ortega.

Días antes la Comisión Permanente de Derechos Humanos denunció que grupos gubernamentales "contrataron delincuentes" para vigilar, intimidar y agredir a diez representantes de organizaciones de la sociedad civil críticas con Ortega.

También la embajada de Estados Unidos fue atacada el pasado 29 de octubre por seguidores del gobierno sandinista, que protestaban contra las críticas que el embajador Robert Callahan hizo sobre el fallo que permitió a Ortega a optar a la reelección en los comicios del 2011. 

El representante consideró indebida, inconsulta y afín a un sólo partido la sentencia: "pensamos que un asunto de tal importancia y que concierne al futuro de la democracia nicaragüense, merece la debida deliberación y análisis. Esperamos que todos los nicaragüenses tengan una oportunidad para expresarse, ya sea directamente o mediante sus representantes electos, sobre la enmienda a la Constitución que permita la reelección del presidente".

El recurso al antiimperialismo

Las declaraciones de Callahan dieron pie a que Ortega recurra a los ataques contra un viejo rival, los Estados Unidos. Se ha colocado junto a Hugo Chávez en el tema de las bases en Colombia: "esos enclaves son símbolo de guerra, como la que tienen en Palmerola que la utilizaron para hacerle la guerra a Nicaragua en los años 80. No queremos más guerra en Nicaragua, no queremos más guerra en América Latina, el mundo lo que quiere es paz, quiere trabajo".

Ortega ha acusado asimismo a Estados Unidos de injerencia en Nicaragua y "exigió" al presidente Barack Obama, "que contribuya a construir nuevas relaciones de respeto": "nosotros no nos andamos metiendo con los fallos que dan los tribunales de justicia de los Estados Unidos, ni sobre quienes eligen en esas cortes…"No nos metemos a destruir el sistema que ellos tienen, simplemente lo que les exigimos son relaciones respetuosas y esperamos que se puedan construir estas relaciones de respeto".

Además, Daniel Ortega acusó al presidente de la Internacional Liberal, el eurodiputado holandés Johannes van Baalen, de haber contactado con las Fuerzas Armadas para ver la posibilidad de golpe de Estado en su contra: "ya cuando estuvo en la reunión, (Baalen) quería conocer realmente hasta dónde el Ejército nuestro tenía la misma actitud del ejército de Honduras, pero se encontró con una actitud patriótica (de) rechazo de parte de nuestro Ejército". El gobierno sandinista lo instó a abandonar el país, junto con la delegación de la IL que lo acompañaba.

Ortega vs Obispos

Daniel Ortega se ha manifestado en favor de que el próximo sábado 21 de noviembre se convierta en "una prueba de fuego de quienes estemos a favor" y los que están en contra de la paz en Nicaragua: "todos tenemos derecho a la manifestación, diciendo y gritando todo lo que querramos, pero sin convertir a Managua en un campo de batalla".

El presidente pidió que las manifestaciones sean pacíficas: "el pueblo nicaragüense está cansado de guerra y dolor y quiere la paz, el amor y la reconciliación" y aseguró que se ha reunido con las autoridades de la Policía Nacional para que elaboren un plan para garantizar una jornada tranquila.

El obispo de Estelí, Abelardo Mata

Ortega sin embargo ha acusado a la oposición de abusar de la libertad de expresión "(mi gobierno) tiene el compromiso de respetar ese libertinaje…los causantes de la destrucción en el país se sienten con el derecho de abusar de ese libertinaje y negárselo al pueblo".

Además ha arremetido contra el Obispo de Estelí, Juan Alberto Mata, quien lidera la postura más antisandinista en la Conferencia Espicopal. El presidente también aseguró que el derecho de la libertad de expresión "es para todos", y que "si las abortistas quieren marchar en contra de nuestro gobierno, que marchen, no hay problema", y en un juego de palabras desafió al Obispo de Estelí, monseñor Mata: "Que vayan ahí con las otras fuerzas políticas que van a marchar, si algún obispo las quiere acompañar también que las acompañe, porque de repente aquel obispo que sólo habla de matar se entusiasma y las acompaña".

- Imprimir

Comentar esta noticia