La cultura de la ilegalidad

New Herald
Estados Unidos, 15 noviembre 2009
Por Andres Oppenheimer

“… La ola de bloqueos de calles es algo más grave que una perturbación económica…debería haber consecuencias legales para quienes violan las leyes y cortan calles, perjudicando los derechos de los demás”. (New Herald. EE.UU)

"Los bloqueos de calles que casi paralizaron Ciudad de México y Buenos Aires en los últimos días, impidiendo a millones de personas llegar a su trabajo, se están convirtiendo en un serio problema económico. Pero tienen costos invisibles que pueden llegar a ser mucho más preocupantes que su impacto monetario inmediato.

La semana pasada, activistas del sindicato de electricistas mexicano cortaron calles y caminos de acceso de Ciudad de México, impidiéndole a la gente ir a trabajar y a los niños ir a la escuela. Simultáneamente, en Buenos Aires, donde los “piqueteros'' cortan las calles a diario, se produjo un caos vehicular mayor que el habitual cuando una huelga de trabajadores del subterráneo obligó a decenas de miles de personas a usar sus autos para llegar al centro de la ciudad.

En los primeros nueve meses de este año, Buenos aires sufrió 440 bloqueos de calles por protestas sociales, más de uno por día, según el diario La Nación.
La Cámara de Comercio de Ciudad de México, a su vez, calcula que en esa ciudad se produjeron durante el mismo período casi 200 marchas que obstruyeron el tránsito. Las marchas le cuestan a Ciudad de México un mínimo de $140 millones mensuales en ventas perdidas, porque la gente no puede llegar a los comercios, según la Cámara.

… Los bloqueos de calles también están perjudicando las inversiones extranjeras en un momento difícil, en que, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL), se espera que la inversión extranjera en la región caiga un 40 por ciento este año debido a la recesión mundial.

… Durante la reciente Conferencia de las Américas realizada en Miami, presencié un debate fascinante sobre estas protestas entre el jefe de gobierno (alcalde) de Buenos Aires, Mauricio Macri, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el congresista mexicano Luis Enrique Mercado.
Macri, un líder de la oposición, culpó al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por no ordenarle a la policía que mantenga las calles transitables y dijo que el aumento de cortes de calles “está llevando a Argentina a límites nunca pensados que van en dirección de una sociedad anárquica, en la que se va a perder inversión, se va a perder empleo, y va a aumentar la pobreza''.

… Mercado, del partido oficialista mexicano Acción Nacional, casi saltó de su asiento. Meneando la cabeza en desacuerdo, dijo que “cuando las sociedades entran en una cultura en la que se tolera violar la ley, la gente dice: `Si puedo violar la ley un tantito, puedo violar la ley un poquito más'. Es una escalada''.
Agregó que la actual ola de violencia de los carteles del narcotráfico en México “no es algo que surgió de la nada. Empezó con la gente diciendo, si puedo violar la ley de tránsito, puedo violar otras. Es el resultado de una cultura de la ilegalidad que escaló a límites inconcebibles''.

Mi opinión: Estoy de acuerdo. La ola de bloqueos de calles es algo más grave que una perturbación económica. Tiene un costo invisible mucho mayor, porque erosiona la base moral de las sociedades.

La solución no es castigar con azotes a los manifestantes no autorizados, como se hace en Singapur, ni encarcelarlos o recluirlos en hospitales psiquiátricos durante décadas, como se hace en Cuba. Pero debería haber consecuencias legales para quienes violan las leyes y cortan calles, perjudicando los derechos de los demás.."

(New Herald. EE.UU)

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