Colombia/Venezuela: La guerra como hipótesis
Hugo Chávez ha entrado en una peligrosa escalada verbal contra Colombia y Ãlvaro Uribe
Infolatam
Bogotá, 12 de noviembre de 2009
(por Rogelio Núñez).- Nadie quiere una guerra entre Colombia y Venezuela. Es el peor escenario posible y el más triste para América Latina. Por eso, la OEA, EE.UU. y varios gobiernos de la región ya se han puesto en marcha para evitar que el conflicto siga escalando.
Pero por muy remota que sea la posibilidad de una guerra es un escenario a tener en cuenta. Un escenario ante el cual los dos países dicen estar preparados pues han emprendido una profunda modernización de sus fuerzas armadas.
Las claves
- Colombia no sólo cuenta con un ejército más grande sino que está mejor preparado, posee más experiencia y tiene el apoyo de EE.UU.
- Román D. Ortiz a INFOLATAM: "los aviones Sukhoi venezolanos dan a Chávez una superioridad aérea aplastante sobre Colombia que carece de capacidad de disuasión".
- El Ejército colombiano tiene 280.000 hombres y el venezolano no supera los 34.000 efectivos
- Venezuela se ha convertido en el segundo país con más poder de combate aéreo en la región.
Venezuela- Colombia: Pensar lo impensable
(Especial para Infolatam).- “…La cuestión es definir de qué tipo de guerra se trataría. Desde luego, lo que resulta imposible es una confrontación a gran escala. Colombia ya ha demostrado por todos los medios humanamente posibles que no tiene ningún interés en iniciar a un conflicto y Venezuela carece de un aparato militar suficientemente sólido como para lanzar un asalto de grandes proporciones. Sin embargo, la prudencia colombiana y la fragilidad venezolana no hacen imposible que se produzca un choque limitado que enfrentaría a unidades de ambos lados sobre un sector de la frontera.”
Juegos de Guerra
Todos los ejércitos del mundo poseen planes de contingencia para actuar en caso de conflicto bélico con terceros países y naciones limítrofes. Venezuela y Colombia no son una excepción. Entre Álvaro Uribe y Hugo Chávez existe un serio conflcito ideológico (boliviarianismo vs neoliberalismo) al que se añade ahora la alianza entre Colombia y EE.UU.
Además subsiste un problema limítrofe ya que la delimitación marítima del golfo de Venezuela está aún pendiente y ha estado varias veces a punto de provocar un enfrentamiento armado. Según la revista Cambio Venezuela prevé en sus juegos de guerra, ocupar en t
res días La Guajira y áreas estratégicas del llamado Teatro de Operaciones.
También prevé que las Farc, consideradas beligerantes y reconocidas por Venezuela, formarían un gobierno paralelo y solidario con el venezolano. Además, contempla la asistencia militar de Ecuador en el sur y de Nicaragua en el Caribe.
En el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional, en Caracas, Hugo Chávez creó la Especialización en Simulación de Juegos, basado en lo que el presidente llama "el nuevo mapa estratégico", para enfrentar las amenazas externas, encabezadas según él, por Estados Unidos y Colombia.
Según el diario El Espectador, en 2005 el entonces comandante del Ejército venezolano, el general Raúl Isaías Baduel, anunció que la estrategia de defensa fue replanteada "en función de una hipótesis de guerra asimétrica", es decir, sin restricciones en técnicas convencionales o no convencionales, en la que participarían no sólo la Fuerza Armada Nacional sino cien mil miembros de las milicias bolivarianas.
Los juegos tácticos y estratégicos venezolanos hablan ahora de "guerra de cuarta generación" ante una invasión norteamericana e incluye "la guerra del petróleo" (bloquear el suministro de hidrocarburos a Estados Unidos).
En Colombia los juegos de guerra corren de forma paralela. Durante los últimos tres años el gobierno de Álvaro Uribe ha hecho grandes inversiones en simulación y juegos de guerra, creando un Sistema Digital de Instrucción de las Fuerzas Militares (SDI), para la Escuela Militar de Cadetes.
A fines de 2007, el Ministerio de Defensa compró hardware, software y equipos audiovisuales de última generación para el Centro de Simulación y Análisis de Crisis de la Escuela Superior de Guerra.
Venezuela: rearmarse para la guerra externa
Venezuela es siete veces inferior a Colombia en cuanto a número de efectivos del Ejército pues tiene sólo 34,000 hombres. Por eso, el gobierno de Hugo Chávez impulsa una carrera armamentística desde 2004: ha comprado 24 aviones de combate Sukhoi, 53 helicópteros de transporte y ataque, un sistema antiaéreo de corto y mediano alcance M1-Tor, misiles antiaéreos de largo alcance SS-300 de fabricación rusa, y100.000 fusiles de asalto 7,62 AK103, para cuya fabricación y producción de munición ha montado dos plantas industriales.
Venezuela se ha convertido gracias a estas adquisiciones en el segundo país en poder de combate aéreo en la región. Hace varios meses el presidente Hugo Chávez anunció una nueva compra de armas a Rusia por US$2.200 millones, que se suman a los US$4.400 millones de hace tres años: se trata de 92 tanques, 300 carros blindados y un número indeterminado de misiles antiaéreos y cohetes de gran alcance.
Nuestro experto en temas militares, Román D. Ortiz, aseguró a INFOLATAM que "los aviones Sukhoi venezolanos dan al régimen de Chávez una superioridad aérea aplastante sobre Colombia y la capacidad para golpear los principales centros urbanos colombianos".
Ortiz, analista del Grupo Triarius, considera que Colombia carece de "capacidad de disuasión. Conseguirla sólo se puede hacer o bien comprando fuerza aérea (los Sukhoi, como ha hecho Chávez) lo cual es muy caro. o invirtiendo en fuerza antiaérea apoyada por blindados, lo cual es más barato".
Un informe de la Fundación Seguridad y Democracia indica que desde el 2004 el gasto militar venezolano supera los 4 millardos de dólares, y aumentó entre el 2004 y el 2006 en un 46,04%. El Instituto de Estudios sobre la Paz, Sipri, de Estocolmo, asegura que Venezuela fue el segundo mayor importador de armas de la región, por detrás de Chile, y el número 18 del mundo, escalando desde el puesto 55. Entre el 2004 y el 2006, Colombia destinó USD 4 500 millones anuales a los gastos militares. Venezuela aumentó ese rubro en un 46,04%.
Colombia: rearmarse para el conflicto interno
Colombia figura como el segundo país de Sudamérica que más recursos ha destinado al gasto militar en la última década: cerca de 38,6 millones de dólares. Buena parte ha sido para modernizar la flota de helicópteros de transporte, que la convierte en la Fuerza Militar con más movilidad de la región.
La flotilla está compuesta por 106 aeronaves, entre ellas varios helicópteros de transporte rusos MI-17, y 12 UH-60 Black Hawk que hacen parte de la asistencia y cooperación de los Estados Unidos.
El porcentaje del PIB que se destina en Colombia ha superado los parámetros sudamericanos, el 3,5% del PIB casi 1,5% más alto que el promedio regional. Entre el 2004 y el 2006 el gasto militar rondó los USD 4 500 millones anuales y a finales del 2005.
El pie de fuerza, ha aumentado en más de 100.000 hombres el número de combatientes en menos de una década: pasó de 154.878 en 1998, a 257.728 en 2007. Y en los próximos dos años, el objetivo es, como mínimo, enrolar 36.000 efectivos para llegar a los 300.000 combatientes.
Colombia también adquirió en Israel 13 aviones K-fir repotenciados y modernizó otros 11. Entre 1997 y el 2004, el gobierno de Álvaro Uribe destinó casi USD 40 000 millones a la compra de armas. Colombia hizo una de las compras más grandes en equipo militar de su historia al adquirir 25 aviones Super Tucano.
Colombia y Venezuela, frente a frente
Es evidente que tanto Colombia como Venezuela tienen fortalezas y debilidades militares en caso de una confrontación. Si Venezuela es más poderosa en el aire, Colombia lo es infantería, en movilidad y en experiencia en combate.
Según Román Ortiz, los K-fir y los Mirage colombianos son "muy inferiores a los Sukhoi, en algunas de sus componentes 30 años más antiguos que los aviones venezolanos".
Precisamente, uno de los puntos débiles de Colombia se refiere a la necesidad de "adquirir equipos de defensa militar propios como sistemas antimisiles y antiaéreos que nos permitan enfrentar cualquier tipo de agresión de Venezuela, que como lo vengo diciendo de tiempo atrás a Chávez hay que creerle", según argumentaba el senador colombiano Juan Carlos Vélez.
Si bien Colombia y su ejército llevan desde los años 50 combatiendo a fuerzas subversivas lo que les ha aportado un grado de entrenamiento y experiencia sin paragón en América Latina. Por ejemplo, a los pilotos colombianos acostumbrados a combatir de noche, para Román D. Ortiz, "Bogotá no cuenta con la capacidad disuasiva que pueda contrarrestar la ventaja militar de Caracas. En consecuencia, Chávez cuenta con un cheque en blanco para tomar una posición agresiva contra Colombia sin preocuparse por una respuesta que en las presentes circunstancias resulta imposible".
El factor EE.UU.
En un posible conflicto entre Colombia y Venezuela el papel que juegue EE.UU. es clave. La alianza estratégica entre Colombia y EE.UU. se remonta a los años 50 (Colombia mandó fuerzas militares a la Guerra de Corea 1950-53), pero se ha visto reforzada en los últimos diez años tras la firma del Plan Colombia (1999), el apoyo de Álvaro Uribe a EE.UU. en la guerra de Irak (2003), la firma del TLC con el gobierno de George Bush (2008) y el reciente acuerdo para la utilización de bases (2009).
De todas formas, el gobierno de Barack Obama dará siempre acceso a tecnología y apoyo logístico al gobierno colombiano. En caso de conflicto de baja intensidad (fronterizo) es poco probable que EE.UU. se inmiscuyera. Si el enfrentamiemnto escalara hasta una guerra generalizada entre ambos países, sin duda que la actuación estadounidense sería mucho más abierta en defensa de su aliado.
Como decía recientemente Fernando Ochoa Antich en el diario El Universal "en este momento un enfrentamiento entre Venezuela y Colombia no es solo entre dos países, sino de Venezuela contra Colombia y Estados Unidos… dada la alianza militar entre Colombia y EEUU, Venezuela carece de capacidad militar para una situación planteada en tales términos".
































