Brasil, ni potencia ni liderazgo, afirma Marco Aurelio García
Marco Aurelio García, principal asesor de Lula da Silva en politica internacional
Infolatam
Madrid, 4 octubre 2009
Brasil no quiere ser “una gran potencia latinoamericana”, ni siquiera potencia a secas y tampoco ve claro su liderazgo regional, según explicó el principal asesor de Lula para las relaciones internacionales, Marco Aurelio García en el Foro de la Fundación M.Botin. “Nosotros tenemos una política universalista, aunque naturalmente tenemos prioridades y la principal es desde luego América del Sur” señaló Marco Aurelio García: “queremos asociar el destino del desarrollo brasileño al del conjunto de la región”.
Las claves
- Lula llegó el miércoles a Londres con una apretada agenda de dos días, participará el jueves en el seminario "Investing in Brazil" organizado por el diario Financial Times.
- Marco Aurelio García atribuye el crecimiento de Brasil a la seguridad que da "visibilidad" que tiene la politica de Lula da Silva y las transformaciones sociales.
El “autoritarismo popular” de Lula
“Este proceso de erosión de las instituciones y los procedimientos es tan más terrible cuanto menos visible y menos evidenciado que los actos de violencia política burda, a la manera de lo que Chávez hace en Venezuela para quebrar la columna vertebral de la democracia en su país. La lógica de los objetivos no es diferente – el “poder sin límites”, dice Fernando Henrique -, pero el método, en el Brasil lulista, es insidioso”. (Editorial de O Estado de Sao Paulo. Brasil)
Brasil, potencia latina
“La experiencia brasileña demuestra las virtudes del mantenimiento de políticas de Estado más allá de los cambios de acento de cada Gobierno… ¿Asumirán el Gobierno y la sociedad brasileña los costes de esta ambición? Brasil puede ejercer una influencia constructiva en la resolución de conflictos regionales y frenar el deterioro de las libertades y las injerencias del eje bolivariano en terceros países. Es pieza clave en el futuro de Mercosur, con el ingreso de Venezuela pendiente, y de Unasur, la región hablando con una sola voz. ¿Y todo ello sin abandonar su soft power?”.
Marco Aurélio García, Jefe de la Asesoría Especial del Presidente Lula Da Silva y hombre clave de la política exterior del gobierno brasileño.intervino ayer en el cierre del Foro junto a los analistas políticos Peter Hakim, Lourdes Sola, y Carlos Malamud, todos ellos analistas colaboradores de Infolatam.
Los denominados países o potencias emergentes (BRIC) son para Marco Aurelio García un grupo heterogéneo aunque con algunos parecidos. Fue en origen poco más que una especulación intelectual aunque la idea hizo fortuna y ello ha provocado que estos paises (Rusia, India, China y Brasil) avancen en el análisis del papel geopolítico y económico que pueden jugar.
Pero el asesor de Lula pone el acento en las diferencias; "no tenemos aspiraciones militares" "No me gusta lo de gran potencia porque eso tiene una determinada carga histórica y además porque nosotros asumimos algunos principios que constituyen pilares en toda nuestra acción de gobierno, como es la solidaridad en cualquier ámbito".
Y tampoco le gusta a García la idea de liderazgo, aún cuando "es verdad que tenemos gran visibilidad como país". Que por otra parte "¿de donde viene tal visibilidad?: sí, desde luego, del despliegue de nuestro presidente y de una buena diplomacia pero sobre todo del conocimiento de las transformaciones ocurridas en nuestro país y del modo como percibimos los cambios ocurridos en el mundo"
A juicio de quien sin duda influye mucho en la dirección de la política exterior brasileña el mundo puede organizarse en base a una perspectiva multipolar, superado ya por sus propios errores el contra unilateralismo, "Nosotros tenemos una política universalista, aunque naturalmente tenemos prioridades y la principal es desde luego América del Sur" Y apostilla Marco Aurelio García con énfasis: "queremos asociar el destino del desarrollo brasileño al del conjunto de la región"
Es una idea que se extiende también a ámbitos tan estratégicos como la defensa. A pesar de algunas declaraciones reciente de miembros del gobierno brasileño, García segura que no hay ninguna intención de tener armas nucleares ni erigirse en potencia militar, Por el contrario defiende la necesidad de una industria miliar de ámbito regional.
Se trata en todo caso de un panamericanismo alejado de las ideas bolivarianas y aún por encima de ellas. Para García, América del Sur y Brasil en su seno, es un ámbito geopolítico y económico cuyo potencial no se basa sólo en la riqueza, sino también en ventajas inmateriales como son la ausencia de conflictos fronterizos significativos, enfrentamientos étnicos o conflictos religiosos.

























