Pelea entre dos derrotados
La Nación
Buenos Aires, 2 noviembre 2009
Por Joaquín Morales Solá
“… Cobos cree que será el próximo presidente elegido del país. Tiene argumentos para esa ilusión. Pero tiene también un problema: su nombre desaparece cuando cobran protagonismo los dirigentes opositores. La ausencia es una mala noticia para los políticos con ambiciones. Cobos es el vicepresidente de la Nación y su cargo conlleva responsabilidades institucionales ineludibles. ¿Cuándo renunciará para meterse de lleno en la competencia electoral? El riesgo es, en ese caso, que la notoriedad desaparezca junto con el iridiscente cargo” (La Nación. Argentina)
"La política se nutre también de imágenes. Falsas imágenes, a veces. Aparecieron los primeros carteles con la candidatura presidencial de Néstor Kirchner para 2011. Un rebaño político y periodístico se embriagó al analizar el suceso por los cuatro costados. Eduardo Duhalde se convenció tanto de la noticia que terminó asegurando que él le ganará la candidatura presidencial peronista a Kirchner. Por fin alguien lo enfrenta al actual mandamás, pareció decir aquella congregación de expertos. Kirchner y Duhalde son, así las cosas, los únicos políticos que ya se han subido a la carrera de las próximas presidenciales.
Los dos están fuera de carrera. Son dos boxeadores vencidos que se siguen insultando en el vestuario, definitivamente lejos del ring. Una seria encuesta muy reciente, que llegó con reserva a importantes despachos de funcionarios y legisladores, informó que tanto Kirchner como Duhalde sólo luchan por no desaparecer hasta de los últimos lugares de la lista de políticos que la sociedad considera. En ambos casos, la imagen negativa supera en más del doble a la positiva. No hay vueltas. Ningún político puede volver de semejante situación social , señaló un reconocido analista de opinión pública.
¿Será candidato Kirchner? Algunos creen que tratará de liderar con su candidatura cierta opinión progresista para incidir en un eventual ballottage del que no participará. Otros, que lo conocen más de cerca, descartan directamente su candidatura. Kirchner no está dispuesto, dicen, a enfrentar lo que sería la tercera derrota consecutiva de su vida. El ex presidente nunca ganó personalmente una elección de importancia nacional.
… ¿Será candidato Duhalde? El propio Duhalde suele describir su desánimo cuando observa el desierto del peronismo. Nada se mueve. Los candidatos presidenciales se amontonan, pero no hay un candidato potente en su partido. Confió en Carlos Reutemann, pero Reutemann no sabe aún si disputará en 2011 la presidencia o la gobernación de Santa Fe. Se reunió con Felipe Solá y lo alentó, como alienta a todo el mundo. Hizo lo mismo con el gobernador salteño, Urtubey, pero reconoce que a éste le falta instalación nacional. Lo llamó a Alberto Fernández y lo exhortó a seguir trabajando por la candidatura de Urtubey. Punto. Mucho más no puede hacer.
Duhalde cambió de opinión en 45 días. Antes aseguraba que no volvería a ser candidato a presidente, tal vez porque es el único político que acepta el resultado de las encuestas. Sus malas mediciones las atribuye, eso sí, a la intensa campaña de desgaste que le propinó el kirchnerismo durante seis años. Soy el único político al que la sociedad valoraba más cuando era presidente que cuando no es nada , suele ironizar. Pero cambió cuando entrevió que nadie en el peronismo está en condiciones de demarcarle el poder a Kirchner. Quiere movilizar a los peronistas de nuevo, llegar hasta donde están los pobres, arrebatárselos a Kirchner y construir una alternativa al kirchnerismo. Ese es el plan que esconde detrás del pavoneo presidencial.
… Las encuestas nacionales colocan claramente a Julio Cobos, a Mauricio Macri y a Reutemann como las figuras más populares del país. Los tres están cerca en un primer pelotón. En un cercano segundo grupo están Elisa Carrió y Hermes Binner. Según distintas mediciones, De Narváez integra, en algunas, la primera cuadrilla y, en otras, la segunda. Kirchner y Duhalde no figuran en esas listas de asistidos por la simpatía social y, sin embargo, la política sólo habla de ellos.
Cobos cree que será el próximo presidente elegido del país. Tiene argumentos para esa ilusión. Pero tiene también un problema: su nombre desaparece cuando cobran protagonismo los dirigentes opositores. La ausencia es una mala noticia para los políticos con ambiciones. Cobos es el vicepresidente de la Nación y su cargo conlleva responsabilidades institucionales ineludibles. ¿Cuándo renunciará para meterse de lleno en la competencia electoral? El riesgo es, en ese caso, que la notoriedad desaparezca junto con el iridiscente cargo.
… El destino les pertenece más a ellos (o a alguno de ellos) que a Kirchner o a Duhalde. Duhalde es el único que parece dispuesto a desafiarlo a Kirchner en el terreno que éste elija. Duhalde acordó con Kirchner, porque no cuestionó la reforma y la aceptó de hecho , desliza la natural paranoia de la política. Tranquilos. No pasa nada. O sólo pasa que la obsesión del odio se parece demasiado a la del amor".
Extracto del artículo publicado en La Nación. Argentina

























