México: Las claves de la pelea impositiva
Felipe Calderón y AgustÃn Carstens buscan reducir el hueco fiscal del erario mexicano
Infolatam
México D.F., 27 de octubre de 2009
(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).- La reforma fiscal que debate el Senado de México ha sacado a la luz las fuertes peleas internas que corroen a los tres principales partidos mexicanos. La ley pactada por el PRI y el PAN en el Congreso la semana pasada, que aumenta la presión fiscal, es rechazada por los senadores priistas y por gran parte de los gobernadores de este partido. El gobierno de Felipe Calderón necesita con urgencia nuevos ingresos para tapar el hueco fiscal que padece la hacienda mexicana.
Las claves
- México afronta un déficit de 300.000 millones de pesos en sus finanzas.
- Felipe Calderón defendió el paquete fiscal aprobado en la Cámara de Diputados, e hizo un "respetuoso llamado" al Senado para valorar la delicada situación de las finanzas públicas.
- Las bancadas del PRI, PAN, PRD, PVEM y Convergencia en el Senado rechazaron el aumento de 16% al IVA y el incremento en el ISR, así como el impuesto de 3 por ciento a las telecomunicaciones, ante el secretario de Hacienda, Agustín Carstens.
México: Las decisiones políticas caminan con lentitud
(Especial para Infolatam).- “…Desde hace 25 años los impuestos en México representan sólo el 11 por ciento del PIB. En éste tiempo las fuerzas políticas no han llegado a un acuerdo que rompa la inercia. Hoy todos los países de la región recaudan más que México, pero ninguno de los partidos quiere pagar el costo político de aumentar impuestos.
La medida populista de no elevar el monto de los impuestos se intenta siempre cobrar a la hora de las elecciones. Todos los partidos utilizan en la campaña que ellos no han aumentado los impuestos y se comprometen a que nunca lo harán.”
La propuesta del gobierno de Felipe Calderón
La Ley de Ingresos 2010 contempla, tal y como salió del Congreso, el aumento de un 1% al IVA, del 15 al 16%, un impuesto a telecomunicaciones y el incremento del Impuesto sobre la Renta del 28 al 30%. La Cámara de Diputados aprobó esa ley hace una semana con los votos del gobernante Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional.
El gobierno de Felipe Calderón y el PAN se vieron obligados a modificar muchos de sus planteamientos iniciales al no tener mayoría en la Cámara Baja, donde el PRI es la bancada más fuerte. Así, el gobierno de Calderón no pudo aprobar el impuesto del 2% general al consumo, un impuesto contra la pobreza. Incluso la Secretaría de Hacienda y Crédito Público propuso, sin éxito, bajarlo al uno por ciento.
El Gobierno considera el plan fiscal clave para enfrentar en 2010 los efectos de la crisis ya que prevé un agujero de 300,000 millones de pesos en sus finanzas. Calderón esperaba recaudar 175,000 millones de pesos en el 2010. Con el plan aprobado en el Congreso la recaudación sería de 116,000 millones de pesos.
Las finanzas públicas también se han debilitado por la caída de la producción petrolera de México, uno de los 10 mayores exportadores de crudo del mundo. El PIB de México disminuirá hasta en un 7% en 2009 según el banco central. Hasta la primera mitad del año, la economía se ha desplomado en un 9.2 por ciento a tasa anual.
La fuerza del PRI
La Cámara de Diputados, donde el opositor Partido Revolucionario Institucional tiene mayoría relativa, avaló también un nuevo impuesto a los servicios de telecomunicaciones del 3 por ciento, del que queda exenta la telefonía fija rural, la telefonía pública y los servicios de interconexión.
La fuerza del PRI quedó evidente al rechazar a la propuesta del Gobierno de fijar el llamado "impuesto contra la pobreza" del 2% generalizado, con el que estimaba recaudar 70,000 millones de pesos (5,370 millones de dólares) en 2010, y que era la columna vertebral de la reforma fiscal.
Para compensar esa pérdida, los diputados subieron en el presupuesto del 2010 la estimación del precio del crudo a 59 dólares por barril, desde los 53.9 dólares proyectados por el Gobierno. Además, los diputados incrementaron el déficit fiscal a un 0.75 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), desde el 0.5 por ciento incluido en el proyecto oficial.
El efecto César Nava
Pero al llegar la ley de impuestos al Senado, el panorama ha vuelto a cambiar, sobre todo tras unas declaraciones de César Nava, presidente nacional del PAN, quien dennunció que la subida del IVA, muy impopular, era culpa del PRI. Las palabras de Nava detonaron el conflicto y acabaron con los consensos.
Como afirma Ciro Gomez Leyva, "ese no era el paquete fiscal que quería el presidente Calderón. Él le había pedido al PRI un impuesto de 2 por ciento al consumo, incluidos alimentos y medicinas. Ofrecía a cambio mandar ese dinero a los pobres. Era una iniciativa muy difícil de aceptar y difícil de rechazar. El PRI jugó a la retórica y al enredo. Su respuesta fue el IVA al 16 por ciento. Es una propuesta del PRI, no del Presidente. Eso fue lo que dijo César Nava. Y eso, en voz del presidente del PAN, enfureció a los priistas. Aunque sea rigurosamente cierto".
Los senadores y la mayoría de gobernadores del PRI, coincidieron entonces en rechazar el aumento de 1% al Impuesto al Valor Agregado (IVA) y la cúpula del PRI se lanzó contra Nava. En un comunicado lo criticó y rechazó su "actitud oportunista e irresponsable", cuyas declaraciones "enrarecen el ambiente político y reflejan el doble discurso del gobierno y su partido".
Las divisiones en el PRI
El PRI está muy dividido a la hora de afrontar el tema impositivo. Hay dos grupos de gobernadores, los que apoyan lo aprobado en el Congreso, la mayoría, y los que se oponen.
La mayoría de esos gobernadores se oponen al 1% de aumento al IVA. Esa postura está encabezada por los gobernadores de Veracruz y de Nayarit, Fidel Herrera y Ney González. Fidel Herrera asegura que "yo me quedaba con el IVA de 15 por ciento y buscaba otras formas de recaudación, por ejemplo, reapreciar (sic) el precio del petróleo. Otra que es fundamental es reducir el costo del Gobierno. Es un Gobierno muy oneroso, gastador y dispensador, con muchísima discrecionalidad y con muchos subejercicios".
Los gobernadores de Sinaloa, Jesús Padilla, junto con el de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, y el de Chihuahua, José Reyes Baeza, también rechazaron el aumento a ese impuesto. El gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, tiene una postura intermedia y apuesta por avanzar en el consenso y evitar la ruptura de la unidad del priismo. Por contra, el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, defiende el nuevo impuesto tal y como salió del Congreso.
La bancada del PRI en la Cámara de Diputados está enfrentada con la del Senado y defiende el paquete fiscal que aprobó la Cámara Baja y advirtió que quitar el 1% de aumento al IVA, como grupos de senadores se proponen llevar a cabo, "sería una señal pésima para los mercados financieros".
Las divisiones del PAN
Todo el conflicto ha desvelado también las divisiones dentro del partido del gobierno. Josefina Vázquez Mota, coordinadora de los diputados del PAN, acordó con el sector priista de Beatriz Paredes y con el de Enrique Peña Nieto en el Congreso la subida del IVA del 15 al 16%. César Nava, contrario de Vázquez Mota, denunció el acuerdo lo cual beneficia al hombre fuerte del priismo en el Senado, Manlio Fabio Beltrones.
Beltrones, quien encabeza una facción priista contraria a Parades y a Peña Nieto, ha apostado por hacer caer el paquete fiscal tal y como llegó al Senado y que fue negociado por la líder del PRI (Paredes) y el gobernador del Estado de México (Peña Nieto) con el gobierno de Felipe Calderón. Beltrones, Paredes y Peña Nieto son las tras principales cartas del PRI para las elecciones presidenciales de 2010.
El PRD y su alianza antiimpuestos
PRD propone echar abajo lo aprobado se basa en reorientar el presupuesto, reduciendo los montos y adelgazando el gasto del gobierno, además de aumentar el déficit. Además, el Partido de la Revolución Democrática llamó en un momento de "definición" al Partido Revolucionario Institucional (PRI) para "dar un giro", "corregir", "modificar" y "rectificar" la Ley de Ingresos que aprobó el miércoles la Cámara de Diputados.
La corriente perredista, Nueva Izquierda, y su coordinador de los senadores del PRD en el Senado, Carlos Navarrete, pidió a sus homólogos del PRI "dar un golpe de timón" y "no tropezar con la misma piedra" porque, explicó, "es de sabios cambiar de opinión", ya que a partir de hoy se inicia el análisis de la minuta en el Senado de la República.
La campaña de López Obrador
El ex candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, reiteró la realización de una lucha civil pacífica en contra del aumento de impuestos: "Debe saberse por qué los altos funcionarios públicos de nuestro país ganan más que en otras partes del mundo.
"Los oligarcas del país y sus empleados del PRI y del PAN ponen en riesgo la estabilidad social del país", advirtió López Obrador, para quien "la sociedad mexicana no quiere violencia, ése no es camino pero le están tocando ya las costillas al tigre".
Durante su último mitin, dijo que es momento de iniciar desde ese órgano legislativo un debate nacional sobre los privilegios de las cúpulas del poder económico y político del país: "hagamos valer como ciudadanos nuestro derecho a la información. Exijamos que se transparente todo lo relacionado con los pagos de impuestos. Tenemos que oponernos a la violación del principio de progresividad que se establece en el artículo 31 de nuestra Constitución".




























