Brasil: Lula pide un crecimiento del 5% como regalo al celebrar sus 64 años
Lula sopló el sábado las velas de una tarta que le llevaron sus simpatizantes.
Infolatam
Brasiilia, 25 de octubre de 2009
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien el próximo martes cumplirá 64 años, celebró el sábado por anticipado junto a un grupo de partidarios y pidió de regalo “un crecimiento económico del 5%” en 2010, su último año de Gobierno.
Las claves
- Lula mostró su buen humor e invirtió los números para dejar un 46 en vez de un 64 y, según dijo, "rejuvenecer 18 años".
- Lula deseó que el país "tenga algunos años de crecimiento continuo, para que pueda ser la quinta economía mundial en 2016".
- Unos 150 militantes del Partido de los Trabajadores se acercaron hasta el palacio presidencial para felicitar a Lula.
¿Cuál Estado para cuál democracia?
“…La tasa de crecimiento prevista para el 2010 es del 5%, como mínimo, el desempleo está en baja, la disminución de los índices de desigualdad avanza y se combina con la aparición de las actuales y posibles nuevas clases medias. A juzgar por las respuestas de los votantes-consumidores sobre las políticas sociales activas del gobierno, la sensación térmica no podía ser mejor. ¿Entonces por qué la pregunta “cuál estado para cuál democracia” surge y toma forma especial entre nosotros? La respuesta es en mi opinión, la creciente brecha entre la tendencia de consolidación de la situación económica de Brasil en una escala global y el horizonte socio económico positivo, por un lado, y por otro, la re-creación, en cada paso, de un contexto institucional inestable y cambiante.”
Entre bromas y con visible alegría, Lula salió a las puertas del Palacio de la Alvorada, su residencia oficial, para recibir a un grupo de unos 150 militantes del Partido de los Trabajadores (PT), que se acercó hasta el lugar para felicitarle.
Sopló las velas de una tarta que llevaron sus simpatizantes y confesó que, al pedir un deseo, eligió que la economía brasileña crezca a un ritmo del 5% el año próximo, pues eso significaría que "definitivamente la crisis acabó".
También deseó que el país "tenga algunos años de crecimiento continuo, para que pueda ser la quinta economía mundial en 2016, como está diciendo el Banco Mundial".
Al momento de soplar las velas de la tarta de crema, adornada con caramelos rojos en forma de estrella, que es el símbolo del PT, Lula mostró su buen humor e invirtió los números para dejar un 46 en vez de un 64 y, según dijo, "rejuvenecer 18 años".
Lula también bromeó con sus partidarios acerca de las elecciones que se celebrarán en octubre del 2010, cuando los brasileños irán a las urnas para elegir a un nuevo presidente en unos comicios en los que no podrá ser candidato, porque la Constitución no permite una segunda reelección consecutiva.
El mandatario, que promueve la candidatura de su ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff, dijo que al soplar las velas no deseó que ella gane los comicios. "No puedo hacer eso porque estamos fuera de la época electoral y la legislación no permite que ni en sueños diga algo de Dilma antes de que ella se separe del Gobierno para ser candidata", comentó sonriendo.
Sin embargo, de inmediato acotó que "si Dios quiere", cuando celebre su cumpleaños en 2010, "también estaremos conmemorando la victoria de Dilma".
Sobre sus 64 años, dijo estar feliz por llegar a esa edad sin problemas de salud y aseguró que ahora se siente "como un joven de 63".

























