La fiesta del Peronismo, una familia dividida y enfrentada

El peronismo, dividido y enfrentado entre kirchneristas y peronistas disidentes, recuerda mañana a Juan Domingo Perón

Infolatam
Buenos Aires, 16 de octubre de 2009

(Especial para Infolatam, por Rogelio Nuñez).- Mañana el peronismo celebra dividido y a cara de perro el Día de la Lealtad, una emblemática fecha que recuerda como en 1945 los partidarios de Juan Domingo Perón salieron a las calles a defender a su líder, que había sido detenido.
Como suele ser habitual en los últimos años, la fiesta de la unidad peronista tiene lugar en plena discordia, división y enfrentamiento entre familias justicialistas. En este caso chocan el oficialismo, que rodea a los Kirchner, y el peronismo disidente, que aún no tiene un líder claro pero en el que despuntan Eduardo Duhalde, Carlos Reutemann o Felipe Solá entre otros.

Las claves

  • Néstor Kirchner podría utilizar el acto del sábado para impulsar su candidatura para 2011.
  • Otros posibles candidatos peronistas son Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Mario Das Neves, José Manuel Uturbey e incluso Mauricio Macri.
  • El peronismo disidente quiere presionar a Carlos Reutemann para que lance ya su candidatura.

¿Qué ocurrió en Argentina mientras se discutía la propiedad de los medios?

El análisis
Julio Burdman

Julio Burdman

(Especial para Infolatam).- “…Como era de esperar, un tema tan vital para el futuro de las empresas de comunicación absorbió la totalidad de la cobertura periodística y los talk-shows políticos. Mientras diputados y senadores discutían la ley, una invasión de marcianos montando dinosaurios por las avenidas de Buenos Aires bien pudo haber pasado inadvertida aún para los argentinos mejor informados. 

El peronismo disidente y el kirchnerismo sólo coinciden en una cosa: en la necesidad de encontrar lo antes posible un candidato que pueda enfrentarse al actual vicepresidente Julio Cobos quien se perfila claramente como el líder de la oposición no peronista (la que reúna a exradicales k, radicales y socialistas, sobre todo).

Además coinciden en reverenciar a Juan Domingo Perón, aunque lo que cada uno entiende por Perón sea muy diferente, como afirmaba recientemente Marcos Aguinis en el diario La Nación: "el archipiélago justicialista, pese a su complejidad e interminables variaciones, siempre abreva en los gestos y la personalidad de su fundador, que forman un catálogo lleno de contradicciones, pero con ciertas constantes ineludibles".

En todo lo demás, kirchneristas y peronistas disidentes están muy enfrentados:

El peronismo disidente:

1- Las dudas de Reutemann

Reutemann borde blancoLos peronistas críticos con el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner quieren convertir el Día de la Lealtad en el acto de nacimiento de un movimiento y de un líder. Sueñan con que Carlos Reutemann anuncie en el estadio de Obras Sanitarias de la Capital Federal que definitivamente comienza su carrera hacia la Casa Rosada.

Las eternas dudas y vacilaciones provocan que el peronismo crítico trate de conseguir presionando al expiloto de Formula 1 lo que motu propio no le sale. Temen que repita lo que ocurrió en 2003 cuando Reutemann dijo no a Eduardo Duhalde quien le ofrecía la candidatura peronista para las elecciones de ese año en las que acabó consagrándose Néstor Kirchner.

2-Las ambiciones de Solá

El peronismo crítico no se agota en Reutemann. Esa parte de la familia peronista es de las más heterogéneas, pues cabe de todo, ya que sólo les une su visceral antikirchnerismo. Allí conviven también dos hombres que saben lo que es derrotar a los Kirchner: Felipe Solá y Francisco De Narváez.

Ellos dos, apoyados por Mauricio Macri, derrotaron al propio Néstor Kirchner en Buenos Aires en las elecciones legislativas de junio. Solá sueña con la candidatura presidencial pero carece de verdaderos apoyos pues mantiene con Macri y De Narváez  más un matrimonio de conveniencia que una verdadera alianza. 

Solá buscará mañana sábado reflotar sus aspiraciones ya que él es quien está organizando los actos del Día de la Lealtad. Intenta crear un espacio peronista disidente que en diciembre –con el cambio en el Congreso– forme el Bloque Federal con representantes de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, San Luis, Misiones, Salta, Córdoba y La Pampa: "la intención es mostrar un peronismo unido que tiene propuestas superadoras del kirchnerismo y que no está congelado".

Solá aspira a construir su liderazgo y ya ha logrado que acudan al acto de mañana los ex gobernadores Jorge Busti (Entre Ríos), Jorge Obeid (Santa Fe), Juan Carlos Romero (Salta) y Ramón Puerta (Misiones) y el actual gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá.  Pero al acto no acudirán hombres clave del peronismo disidente como Carlos Reutemann, Eduardo Duhalde, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y el diputado electo de Unión-Pro Francisco de Narváez.  

Existen claras fisuras dentro del peronismo disidente: Eduardo Duhalde y Carlos Reutemann son partidarios de conquistar el PJ y arrebatar a los Kirchner el control del peronismo a través de unas internas abiertas. Felipe Solá se inclina por construir un PJ disidente por fuera de la estructura formal peronista.

3-La fuerza de los gobernadores

Pero las aspiraciones de Reutemann y de Solá conviven con otras dentro del peronismo crítico. Están por un lado los caudillos de San Luis, los hermanos Rodríguez Saá. Adolfo Rodríguez Saá fue presidente en diciembre de 2002 y se presentó como candidato presidencial en 2003, obteniendo el 14,3% de los votos y ocupando el cuarto lugar.

En 2007 su hermano Alberto Rodríguez Saá, gobernador de San Luis, fue candidato presidencial y reunió 1.408.736 votos, el 7,71%, quedando también en cuarto lugar. Además hay otros gobernadores que han empezado a despuntar: Mario Das Neves de Chubut y Juan Manuel Urtubey en Salta.

Das Neves, gobernador de Chubut desde 2003, ha empezado ya a mover su candidatura desde finales de agosto. Luego de haber sido un aliado de Néstor Kirchner en los primeros años de gobierno de ambos, Das Neves se alejó de la Casa Rosada por el conflicto agropecuario y desde ese momento tiene una relación con vaivenes con el kirchnerismo.

Urtubey es una propuesta de futuro para el peronismo en general, que es muy bien visto como carta de futuro por Eduardo Duhalde. Viene de imponerse en las elecciones salteñas y quiere empezar a tener una fuerte voz en las candidaturas nacionales del PJ.

Tiene mucho futuro por delante ya que tiene apenas 40 años y no completó un período al frente de la Gobernación. Sabe que es una carta de futuro y renovación y lo dice claramente: "Kirchner y Duhalde cumplieron una etapa". "la construcción política tiene que tener más que ver con el siglo XXI que con el siglo XX. Y esa forma de construcción es sobre ideas comunes, mucho más horizontal".

4-El peso de Duhalde

En medio de todos estos rumores Eduardo Duhalde ha anunciado también su posible candidatura. Todavía es una incógnita si su verdadero propósito es ser realmente candidato o animar a que otros den los pasos decisivos (Carlos Reutemann).

Por el momento, su idea de enfrentar a los Kirchner ha provocado un terremoto en el antikirchnerismo: "yo no descarto nada -respondió Duhalde al ser consultado por la prensa sobre su eventual candidatura- Voy a confrontar con el que sea, pero no creo que él (Kirchner) se anime. Va a ser tan fuerte lo que vamos a armar que vamos a ganar por abandono".

Duhalde aspira a liderar o ayudar a organizar una confederación de agrupaciones peronistas no kirchneristas. El expresidente ha admitido que "sería candidato, pero hace falta gente nueva", por lo que impulsa tras las bambalinas la Confederación de Agrupaciones Peronistas bonaerense. Su principal colaborador es el líder de las 62 organizaciones, Gerónimo "Momo" Venegas.

5-La tentación Macri

Por último, algunos peronistas críticos ven con buenos ojos una candidatura encabezada por el Intendente -alcalde- de Buenos Aires, Mauricio Macri. Esta posibilidad es muy resistida por amplios sectores del justicialismo antikirchenrista porque Macri, si bien cercano al peronismo y aliado en algunas ocasiones, no es peronista.

Macri quiere ser candidato en 2011 y para ello trata de absorber a líderes peronistas: "para 2011 no descarto que el PRO siga sumando dirigentes del PJ, más independientes que no hayan hecho política. A la hora de sumar no descalifico por el origen, sino por las prácticas",

Sin embargo, para otros, como Eduardo Duhalde esa alternativa no tiene sentido, simplemente porque "Macri no es peronista".

El peronismo kirchnerista

Néstor Kichner fondo negro borde blancoEl escenario elegido por los Kirchner para el Día de la Lealtad es el Teatro Argentino de La Plata. El acto tendrá un formato institucional: está organizado por la cámara de Senadores de la Provincia y se trata de una ceremonia para homenajear al ex gobernador Antonio Cafiero, quien fue designado "ciudadano ilustre" de la provincia por la Legislatura.

Alberto Balestrini, hombre fuerte en la provincia de Buenos Aires es el organizador. Es el vicegobernador bonaerense, jefe del justicialismo provincial y estará acompañado por el gobernador Daniel Scioli y el ex presidente Néstor Kirchner, que es el líder del partido.

Con este acto, el justicialismo bonaerense festejará el día de la Lealtad peronista con la idea de mostrar su apoyo al  proyecto kirchnerista ante las críticas de los disidentes. El acto podría convertirse en el primer paso de Néstor Kirchner para promover su candidatura presidencial para 2011.

Siempre divididos

El año pasado, el 17 de octubre también tuvo una fiesta con la familia peronista dividida: Néstor Kirchner convocó en Paraná y Francisco De Narváez -por entonces en puja para encabezar la lista bonaerense- armó el acto en el estadio de Ferrocarril Oeste.

Mucho peor fue lo ocurrido en 2006 cuando ocurrieron violentos incidentes, con al menos tres heridos en enfrentamientos entre facciones del peronismo sindical.

El peronismo nacido en los años 40 ha llevado en su seno siempre el germen de la división. Ha sido un movimiento que ha aglutinado a fuerzas nacionalistas de extrema derecha que convivían con sindicalistas conservadores y la extrema izquierda nacionalista.

Eso llevó a que en 1973 los propios peronistas se mataran a tiros mientras esperaban en el aeropuerto de Ezeiza la llegada de Juan Domingo Perón a Argentina tras casi 20 años de exilio. O que en pleno discurso del 1º de mayo de 1974 Perón criticara tan duramente a sus partidarios de la izquierda que éstos acabaron abandonando la Plaza de Mayo en pleno discurso de su líder.

Ya en los años 80 el peronismo vivió la pelea entre la vieja guardia y los renovadores, luego entre Antonio Cafiero y Carlos Menem y en los 90 entre Menem y Eduardo Duhalde. En la actual década el kirchnerismo derrotó a Duhalde, el hombre a quien debía la llegada a la Casa Rosada.

La esencia del peronismo

En definitiva, mañana se volverá a plantear la pregunta que el domingo se hacía Martín Dinatale en diario La Nación: "¿Cuál es hoy el verdadero peronismo? ¿Aquel del intervencionismo estatal que impulsan los Kirchner, el del menemismo residual con sus recetas neoliberales o el del antikirchnerismo duhaldista que exige mayor apego a las bases sindicales? Nadie lo sabe. Todos los peronismos se arrogan aquel peronismo de 1945. Pero poco queda de la esencia fundacional. Como señala el sociólogo e investigador del Conicet, Ricardo Sidicaro, el peronismo es hoy "una ilusión de muchas personas con escasos vínculos entre sí".

Para Sidicaro la clave del peronismo reside en su elasticidad que le ha ayudado a sobrevivir "a todo y que todavía sigue vivo y coleando. Es ese peronismo ambiguo y zigzageante el que festejará el Día de la Lealtad. Se verán muchas lealtades juntas y confusas. Pero sobrevivirá la persistencia una sola e interminable antinomia social, la del peronismo-antiperonismo que sigue latente como una molesta piedra en el zapato de la modernidad".

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