Barack Obama y el Nobel de la Paz: aún mayores expectativas

The Economist
Nueva York, 9 de octubre de 2009
Por The Economist (Reino Unido)

“…Aunque el premio puede haberse dado con el espíritu de fomentar el gobierno de Obama, podría haber sido mejor esperar a más sólidos logros. Con tantas buenas intenciones y tantas iniciativas dispersas en todo el mundo (y una inmensamente ocupada agenda doméstica, incluyendo la reforma de salud y evitar el colapso económico), Obama parece estar corriendo por ahí tratando de hacerlo todo sin alcanzar todavía mucho.” (traducido de The Economist)

¿Es prematuro darle a Barack Obama el Nobel de la Paz, cuando lleva menos de un año en la presidencia?

Barack Obama, que lleva de presidente de América apenas nueve meses, ha ganado el Premio Nobel de la Paz 2009. Quizás los jueces nórdicos pensaron que era un consuelo conveniente después de que Chicago perdiera en favor de Río de Janeiro su candidatura para los Juegos Olímpicos de 2016. O los miembros del jurado pudieron haberse sentido conmovidos por la historia personal de Sr. Obama: que un hombre mestizo sea presidente dice que mucho sobre el progreso pacífico en las relaciones raciales en América. Sin embargo, dsestacaron las intenciones de Obama y su compromiso con la diplomacia, aunque hasta ahora, no ha obtenido nada en concreto.

Con la mayor dedicación posible ha intentado entenderse con sus oponentes, diciendo que Estado Unidos "tendería la mano, si ustedes abren su puño", por ejemplo, a los que fueron tratados anteriormente como el  "eje del mal". Para incomodidad del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, que había alentado su apoyo nacional difamando a América como un agresor, Obama ha propuesto mantener conversaciones sobre el tema nuclear, quitando la condición previa que Irán primero abandone el enriquecimiento del uranio. Obama retiró las fuerzas americanas de Iraq, uno de los compromisos principales de su campaña electoral y desde entonces ha supervisado un menor movimiento de tropas de lo previsto por el Sr. Bush. Respecto a Corea del Norte, también Obama ha abierto la perspectiva de negociaciones bilaterales y de un compromiso más cercano.

En relación con Rusia Obama ha desarrollado una política de lazos notablemente más calidos, pulsando  "dar al botón de reinicio"…

Con todo, el principal logro principal de Obama es un cambio de tono en la política exterior. El discurso que pronunció en Egipto en junio fue una llamada elocuente para un nuevo entendimiento entre Estados Unidos y el Islam. Fue dirigido tanto para asegurar a los musulmanes, actualmente 1,6 mil millones en todo el mundo, que Estados Unidos no está en una cruzada, como para transmitir a cualquier americano (y a otros) que creen en la noción de un "choque de las civilizaciones" que los lazos amistosos de amistad entre las religiones son realmente posibles.

Del mismo modo, la política norteamericana hacia las pequeños regímenes represivos, que van de Myanmar a Cuba, ha cambiado en la forma, si bien no todavía en el fondo, al ofrecer la perspectiva de la participación, si los gobiernos demuestran el progreso hacia la la democracia. Algunos también pueden ver en el empuje de Obama a tomar más acciones para hacer frente al cambio climático como un factor- Obama está instando al Congreso a aprobar un sistema de "cap and trade" y ha dicho que su gobierno hará un decreto con nuevas normas para el medio ambiente si el Congreso no lo hace. (Al Gore, otra figura demócrata, también ganó el premio Nobel, por sus campañas contra el cambio climático.)

Sin embargo, los críticos van a tener mucho de que quejarse. El comité de entega de premios se esforzó en destacar "los esfuerzos extraordinarios para fortalecer la la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos " de Obama. En la cita, el Comité sostuvo que su "diplomacia se basa en el concepto de que los que están a la cabeza del mundo deben hacerlo sobre la base de valores y actitudes que son compartidas por la mayoría de la población del mundo". Pero, ¿es el premio prematuro? Aunque el premio puede haberse dado con el espíritu de fomentar el gobierno de Obama, podría haber sido mejor esperar a más sólidos logros. Con tantas buenas intenciones y tantas iniciativas dispersas en todo el mundo (y una inmensamente ocupada agenda doméstica, incluyendo la reforma de salud y evitar el colapso económico), Obama parece estar corriendo por ahí tratando de hacerlo todo sin alcanzar todavía mucho. 

Uno podría señalar la elogiada decisión de Obama de cerrar la prisión militar para los sospechosos de terrorismo en Guantánamo, y su rechazo explícito al uso de la tortura por espías estadounidenses e interrogadores. Ambas son bienvenidas, pero por ahora la Bahía de Guantánamo sigue abierta. Se está demostrando que llevar a cabo las promesas es mucho más difícil que hacerlas. Del mismo modo Obama  ha hecho progresos al fomentar a los líderes israelíes y palestinos a mantener conversaciones de paz a principios de este año, pero a medida que se ha distraido con otras preocupaciones, ambas partes han dejado a la deriva las negociaciones. Y hasta el momento Corea del Norte, Irán, Cuba y Rusia, entre otros, no han ofrecido nada sustancial para demostrar que una política de compromiso traerá más resultados que la línea dura de Bush.

…Las aspiraciones de Obama pueden ser loables, pero que tiene varios años de duro trabajo por delante. El comité del Nobel, evidentemente, quiere animarle, pero podría haber sido mejor esperar hasta que Obama hubiera conseguido más. En los Estados Unidos en sí mismos, la decisión ya ha enfurecido a los comentaristas conservadores, garantizando que, a lo menos,  no habrá paz en el frente interno.

(Traducción de extracto de artículo de The Economist)

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