Honduras: misión de OEA viaja esperanzada y con agenda para el diálogo
Se espera que Zelaya y de Micheletti se sumen al diálogo.
Infolatam
Tegucigalpa, 7 de octubre de 2009
La misión de la OEA, compuesta por cancilleres y representantes de once países del continente americano y de España, viaja a Honduras alentada por los últimos mensajes de Micheletti. John Biehl, asesor para Honduras del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que “ya hay agenda para el diálogo” y que “todo, como una novela de suspenso, va marchando bien, se están definiendo nombres autorizados de ambas partes para sentarse en una mesa de diálogo”.
Las claves
- Las conversaciones se llevarán a cabo con "un marco definido", el Acuerdo de San José, aunque con la posibilidad de cambiar elementos del plan.
La racionalidad política debe imponerse sobre el dogmatismo diplomático
“La idea de que si el Gobierno hondureño es ilegítimo las elecciones de noviembre serían ilegítimas es una barbaridad política… El problema es que la ilegitimidad de esas elecciones podría colocar a todo Centroamérica en una nueva, prolongada, contagiosa, desbordada y violenta crisis de gobernabilidad que se sumaría a todos los graves problemas de miseria e inseguridad que ya tiene la región”. (El País. España)
Por tanto, la Organización de Estados Americanos (OEA) se encontrará ahora en Honduras con un ambiente muy diferente al que percibió su secretario general, José Miguel Insulza, inmediatamente después del golpe de Estado del 28 de junio pasado. Entonces, el Gobierno de facto no mostró "ninguna disposición a modificar su conducta" para restituir al depuesto mandatario, Manuel Zelaya, y restaurar la democracia.
La situación actual también es diferente a la registrada en agosto, cuando la OEA envió la primera misión de cancilleres a Honduras y que se topó con "objeciones muy fuertes" del Gobierno de facto al Acuerdo de San José, promovido por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, con el apoyo de la comunidad internacional.
La delegación regresó con las manos vacías de su viaje y esta vez el organismo interamericano no quiere enfrentarse con un panorama semejante.
Insulza dejó claro que solo se desplazaría a Honduras si existían perspectivas de un resultado concreto, y se ha asegurado personalmente, en una reunión el pasado martes con Micheletti y enviando una misión de avanzada, de que esta vez hay mayores posibilidades de éxito.
La misión no va a Tegucigalpa a fracasar de nuevo. Más bien considera que esta ocasión su esfuerzo "parece mejor encaminado" a arrojar resultados, indicaron a Efe fuentes de la OEA. De hecho, las últimas declaraciones de Micheletti, -que parece más abierto a concesiones y compromisos-, y la derogación el lunes del decreto que restringía varias garantías constitucionales, son "mensajes positivos", señalaron a Efe fuentes diplomáticas.
Las mismas fuentes consideraron, por ello, que "las perspectivas son mucho más claras" ahora.
También el presidente del Diálogo Interamericano, Peter Hakim, coincide en que el "clima ha mejorado", dado que hay más gestos de "buena voluntad" y disposición a resolver la crisis. "Hay más posibilidades ahora (para lograr un acuerdo). Ellos quieren resolver esto, pero no será fácil", advirtió y agregó que si el diálogo fracasa, "habrá que pensar en otras medidas".
Una señal de que las dos partes quieren poner fin a la crisis es el hecho de que Micheletti y Zelaya han mantenido contactos. Ahora, lo que queda es instalar una mesa formal de diálogo.
Según las fuentes, las conversaciones se llevarán a cabo con "un marco definido", el Acuerdo de San José, aunque con la posibilidad de cambiar elementos del plan -que prevé un Gobierno de unidad nacional encabezado por Zelaya-, y con los "actores directos".
El organismo regional ve como probable escenario que el diálogo se instale primero con representantes de Zelaya y de Micheletti y, una vez esté en el horizonte un acuerdo, los dos se sumen al mismo.
El gobernante de facto ha invitado a los cancilleres a ser "testigos de honor" en el diálogo, mientras que la OEA prefiere verlo como un "acompañamiento" de las conversaciones, según el asesor de Insulza para Honduras, Jhohn Biel.

























