Honduras: comisiones de Micheletti y Zelaya inician diálogo
Insulza, a su llegada al hotel de Tegucigalpa donde tiene lugar el encuentro para el diálogo.
Infolatam
Tegucigalpa, 7 de octubre de 2009
Representantes del presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, y del depuesto gobernante, Manuel Zelaya, iniciaron, en presencia de una misión de la OEA, el diálogo en busca de una solución a la crisis política causada por el golpe de Estado del 28 de junio. El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, dijo a la misión de la OEA que él deja el poder si el derrocado gobernante, Manuel Zelaya, también se hace a un lado.
Las claves
- Zelaya acusó de "suave y complaciente" a delegación de la OEA.
- Insulza hizo un llamamiento a ambas partes a que dialoguen "sin intenciones ocultas, con buena voluntad".
- El secretario de la OEA exhortó a las dos partes a buscar un acuerdo si "quieren el bien de Honduras y la reconciliación nacional".
"Si yo soy obstáculo, me hago a un lado, pero también exijo que se haga a un lado este señor (Zelaya) que le ha causado daño al país", expresó Micheletti a la misión de la OEA que visita Tegucigalpa en el marco del diálogo para superar la crisis política hondureña.
Micheletti también indicó que las elecciones generales, previstas para el 29 de noviembre próximo, no se van a detener.
"Las elecciones se van a protagonizar el 29 de noviembre" a no ser "que manden un ataque o que nos invadan", expresó el gobernante de facto en tono enérgico, a la misión de cancilleres y otros representantes de países americanos, España, la OEA y las Naciones Unidas que asisten al diálogo.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, hizo un llamamiento a ambas partes a que dialoguen "sin intenciones ocultas, con buena voluntad", porque, advirtió, la crisis "ha creado una situación insostenible" para Honduras. En su discurso, Insulza pidió "que en este diálogo se consideren todos los puntos planteados en el Acuerdo de San José", propuesto por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, en julio pasado.
Recordó que "el acuerdo es claro en cinco aspectos: primero, el restablecimiento del presidente elegido por el pueblo hondureño", además de la formación de un Gobierno de unidad nacional, la "garantía" de Zelaya y otras autoridades de no promover una Asamblea Constituyente, amnistía política y mecanismos de supervisión internacional. "Queremos que se busquen consensos claros sobre estos puntos", subrayó el titular de la OEA.
Advirtió de que en este proceso "es indispensable cumplir con requisitos políticos indispensables", como la restitución de garantías constitucionales, reapertura de medios de comunicación y que a Zelaya se le garanticen mejores condiciones en su estancia en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, "sin interferencia alguna". Además, las dos delegaciones deberán estar autorizadas para tomar decisiones, que cesen las manifestaciones que alteren el orden público y haya una "fijación de plazos claros y breves para los acuerdos", enfatizó Insulza.
"Nada de esto debería tomar demasiado tiempo", consideró, y exhortó a las dos partes a buscar un acuerdo si "quieren el bien de Honduras y la reconciliación nacional". La reunión fue instalada en un hotel de Tegucigalpa, ante varios invitados, entre ellos ex funcionarios de Gobiernos anteriores, empresarios, religiosos y representantes de diversos sectores.

























