La innovación: una condición necesaria

Cepal
Santiago, 28 de septiembre de 2009
Por Alicia Bárcena

“…Ante la magnitud de estos desafíos, es necesario asumir sin timidez y con claridad la necesidad de políticas industriales y tecnológicas activas. Mantener y expandir la competitividad “auténtica”, que le permita a la región retomar con vigor el camino del crecimiento económico fundado fuerzas endógenas, requiere el diseño de nuevas políticas públicas.” (Cepal, Santiago de Chile)

…En la CEPAL estamos planteando tres hipótesis:

La primera es que esta crisis pone fin a “un estilo de desarrollo” y abre nuevos senderos para el debate económico, social y ambiental. Se avecina una nueva normalidad y un cambio profundo en los modos de producción y consumo.

…Sin duda, las ventajas competitivas que la región cuenta en sectores intensivos en recursos naturales, sectores intensivos en mano de obra, y en las capacidades construidas en la trayectoria de industrialización previa, son espacios de competitividad que deben ser aprovechados. No deben ser abandonados, sino que es necesario transformarlos en espacios de aprendizaje.

En otras palabras, la experiencia acumulada en el pasado y las ventajas iniciales deben ser usadas para ir construyendo nuevas capacidades, diversificando la base productiva y la base tecnológica, de tal modo de depender cada vez menos de las ventajas estáticas.

La segunda es que debemos recuperar la idea de construir la estrategia de desarrollo de “largo plazo”. Debemos ser capaces de proponer e implementar medidas de política pública que hagan coherente lo urgente con lo importante. La innovación para la competitividad requiere visión de largo plazo. Para lo cuál y esta es la tercera hipótesis, se requieren políticas de Estado, no de Gobierno, que tengan continuidad en el espacio, en el tiempo y que permitan encontrar el balance óptimo con el mercado y el ciudadano.

Construir las capacidades tecnológicas que sostienen la innovación en el largo plazo no es una tarea fácil.

Ante la magnitud de estos desafíos, es necesario asumir sin timidez y con claridad la necesidad de políticas industriales y tecnológicas activas. Mantener y expandir la competitividad “auténtica”, que le permita a la región retomar con vigor el camino del crecimiento económico fundado fuerzas endógenas, requiere el diseño de nuevas políticas públicas. Las políticas de competitividad son en primer lugar políticas de innovación y de fomento al cambio estructural hacia sectores modernos y basados en conocimiento, políticas que involucren con coherencia ámbitos diferentes – desde el comercio hacia la educación.

Estas políticas deben jugar un papel crucial en el apoyo a la difusión de los nuevos paradigmas tecnoeconómicos, en particular en los que se encuentran en un estadio más incipiente de desarrollo y en los cuales el nivel de incertidumbre es todavía elevado, lo que disminuye su atractivo para los inversionistas privados. En los países en desarrollo y en los asiáticos emergentes la introducción de estos nuevos paradigmas ha sido fuertemente fomentada – desde el punto de vista de los recursos como del marco legal – por el Estado, y estos países hoy se colocan en una posición de ventajas relativas en estos ámbitos.

La definición de “nuevas políticas” de competitividad no se refiere solo a lo nuevo de sus contenidos, o a la necesidad de responder a escenarios económicos en rápida transformación. La novedad se sitúa también en la manera de “hacer políticas”, que no sean de corto plazo, contingentes – según una concepción de las políticas como soluciones a problemas prácticos inmediatos – y que articulen tanto los factores de oferta (educación, investigación, centros de IyD y universidades) como la demanda de innovación desde el sector privado. En estas nuevas políticas el Estado debe retomar un papel central como motor del cambio y como coordinador de decisiones privadas, contribuyendo a movilizar los recursos de los diversos agentes, públicos y privados. Las nuevas políticas públicas deberán ser capaces de “ver más allá” e impulsar las tecnologías y sectores que serán los principales vectores de la competitividad en el futuro….

(Extracto de palabras de Alicia Barcena en el Foro de Competitividad de las Américas)

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