Honduras: Micheletti suspende garantías constitucionales y deniega entrada a miembros de la OEA

Insulza insiste en que Zelaya y Micheletti deben verse cara a cara.

Infolatam
Tegucigalpa, 27 de septiembre de 2009

El Gobierno de facto de Honduras suspendió 45 días las garantías constitucionales según un decreto que restringe las libertades de circulación y expresión, y prohíbe las reuniones públicas, entre otras medidas. Además el Gobierno impidió la entrada en el país a tres funcionarios de la OEA porque “no era este el momento procesal oportuno” y estaban advertidos. Desde Venezuela, Lula da Silva rechazó el ultimatum de Micheletti, que dió diez días a Brasil para que aclarase la situación de Zelaya.

El decreto ordena el desalojo de toda institución pública tomada por manifestantes, el cierre de medios de comunicación que "ofendan la dignidad humana, a los funcionarios públicos o atenten contra la ley" y la detención de personas que sean consideradas sospechosas. La norma fue dictada el pasado 22 de septiembre por el presidente de facto, Roberto Micheletti, en consejo de ministros, y fue publicada ayer, sábado, en La Gaceta oficial.

La medida se tomó, según el decreto, con el fin de "mantener la paz y la seguridad interior" del país ante la "perturbación grave de la paz" ocasionada por incidentes ocurridos después de que el presidente depuesto, Manuel Zelaya, regresó al país tras su derrocamiento el 28 de junio pasado.

Regreso de embajadores

El canciller del Gobierno de facto de Honduras, Carlos López, afirmó hoy que no cree que el embajador español en Tegucigalpa, Ignacio Rupérez, ni otros embajadores asuman el riesgo de regresar a este país para que no se les admita. "Yo creo que han tomado nota los gobiernos de la comunicación de la nota verbal que se ha girado a todos y cada uno de ellos (…), de tal manera que no creo que se tomen el riesgo de que no se les admita", indicó Carlos López.

El canciller de Micheletti se refirió así a un documento difundido el sábado en el que se informaba de que no recibiría a los embajadores de España, Argentina, Venezuela y México, cuyos países acordaron el pasado día 23 hacer regresar a los jefes de misión que abandonaron Honduras tras el golpe de Estado "Nosotros lo lamentamos muchísimo, (pero) es una situación que puede resolverse muy fácilmente", "Basta con una comunicación del Ministerio de Asuntos Exteriores de España comunicando a la Cancillería de Honduras de que la situación creada con el retiro de su Embajada y el desconocimiento de nuestro embajador en Madrid ha terminado y que proponen el restablecimiento de relaciones diplomáticas", añadió al respecto.

La vicecanciller de Micheletti, Marta Lorena Alvarado, afirmó: "En el caso de España, que expulsó a nuestro embajador, (y en) el caso de México, estamos actuando en consecuencia". El Gobierno de Micheletti indicó en el comunicado de ayer que los funcionarios de los países que optaron por mantener las relaciones a nivel de misiones concurrentes, como España, tienen restringidos los privilegios propios de los agentes diplomáticos y deben retirar los distintivos y banderas identificadoras en las embajadas.

Funcionarios de la OEA

Carlos López indicó en conferencia de prensa que los funcionarios "cayeron por sorpresa y estaban prevenidos de que no estaba lista la oportunidad procesal para su llegada", por lo que el Gobierno impidió su entrada, aunque permitió el ingreso de uno de ellos. "Habiendo llegado unos funcionarios claramente advertidos de que no deberían anticipar su presencia aquí, lo hicieron de todas las maneras" y se les dijo que regresaran, afirmó el ministro.

Ultimatum a Brasil

El Gobierno de facto en Honduras aseguró que la Embajada de Brasil perderá su estatus diplomático en diez días, aunque descartó que eso signifique que vaya a ingresar a ella para apresar al presidente depuesto, Manuel Zelaya. "El privilegio (de Brasil) de tener una misión en Honduras se acaba en diez días por reciprocidad, pero eso no es un elemento como para decir que el señor Zelaya se queda en la calle o que queda abierto para una intervención para capturarlo", indicó en rueda de prensa el canciller del Gobierno de facto, Carlos López.

Lula da Silva, que se encontraba en Venezuela para la cumre America del Sur-Africa, respondió a Micheletti y dijo que Brasil "no acepta ultimátum de un gobierno golpista", en relación al plazo de 10 días que le dio el Gobierno de Honduras para definir el estatus de Manuel Zelaya, quien está en su embajada en Tegucigalpa. Lula señaló que el depuesto mandatario hondureño es "el presidente legítimo de Honduras" y que su estatus es "huésped de la embajada de Brasil" en Tegucigalpa.

"Zelaya fue expulsado del poder de la manera más vergonzosa posible", manifestó Lula. "Para mí, la solución es simple: los golpistas deben salir del palacio presidencial", afirmó el mandatario antes de agregar: "Zelaya debe regresar al poder y se deben convocar elecciones". "Si los golpistas convocan elecciones muy pocos países reconocerían (los resultados)", comentó Lula.

Los mediadores del conflicto

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, instó tanto al presidente del Gobierno de facto en Honduras, Roberto Micheletti, como al mandatario depuesto, Manuel Zelaya, a "llamar a la calma, a la tranquilidad y a la cordura a todos sus partidarios". En declaraciones que hoy publica el diario chileno El Mercurio, Insulza recalcó que más allá de las tensiones que pueda provocar "también existe la oportunidad de entrar en un diálogo significativo para resolver el conflicto".

En tanto, el Ejecutivo brasileño le pidió a Zelaya "moderación" por el uso político que el derrocado mandatario le da a la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde está refugiado junto a su familia y más de media centena de simpatizantes.Por su parte, Insulza recalcó que la OEA trabaja junto a Brasil y Óscar Arias, presidente de Costa Rica y mediador en el conflicto, en la búsqueda de una solución en Honduras, desatada con el golpe de Estado ocurrido el 28 de junio pasado.

"No hay roles autónomos. Brasil, Arias y la OEA estamos trabajando juntos por un mismo objetivo y se trata del mismo proceso", dijo Insulza, quien este lunes tiene previsto participar en Chile en el III Foro de Competitividad de las Américas. Para Insulza, es fundamental que se instale una mesa de diálogo y que se llegue a una solución "en el marco del Acuerdo de San José, pero la solución entre ellos, que sea decisión de los hondureños". "Una vez sentados frente a frente, Zelaya y Micheletti podrán decidir lo que a ellos les parezca", subrayó.

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