Honduras: el regreso de Zelaya se complica

Manuel Zelaya habla con la prensa en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Infolatam
Tegucigalpa, 23 de septiembre de 2009

La crisis política hondureña se ha cobrado su primera víctima mortal fruto de los disturbios entre seguidores y detractores en las calles de Tegucigalpa tras el regreso inesperado del depuesto presidente Manuel Zelaya, quien asegura que se eleva a diez la cifra de muertos.Entre tanto, y ante las amenazas denunciadas por Zelaya refugiado en la embajada de Brasil, la comunidad internacional desde la Asamblea General de Naciones está tratando de acelerar las gestiones diplomáticas para buscar una solución rápida y pacífica a la nueva situación. 

La Policía de Honduras informó que un hombre que resultó herido la noche del martes en los disturbios que se registraron en Tegucigalpa murió en un hospital de la capital hondureña. Oficialmente se trata de la primera víctima mortal registrada en Honduras después del inesperado regreso del depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, a Tegucigalpa.

El portavoz de la Policía, Orlin Cerrato, dijo que se confirmó la muerte de un hombre, que no identificó, pero indicó que las causas están bajo investigación. La víctima, de 65 años, falleció baleada en la noche del martes en un barrio pobre de Tegucigalpa.

Zelaya, por su parte, indicó este miércoles que tiene información de que al menos diez personas han muerto en el país en los incidentes que se registraron el martes entre sus seguidores y las fuerzas policiales. Según el presidente depuesto, "hay centenares de personas detenidas y, además, decenas de heridos".

En este sentido, varias organizaciones no gubernamentales y diversas personalidades internacionales denunciaron una nueva ola de represión y de censura por parte del Gobierno de facto de Honduras. Amnistía Internacional y la Federación Internacional de Derechos Humanos advirtieron sobre violaciones a los derechos humanos perpetradas contra los manifestantes seguidores de Zelaya, mientras que la Sociedad Interamericana de Prensa y Reporteros Sin Fronteras alertaron de nuevas restricciones de la libertad de prensa.

Entre tanto, miles de hondureños se agolpan este miércoles ante los supermercados, gasolineras y bancos para abastecerse de alimentos, agua, combustibles y dinero, al comenzar una suspensión de siete horas del toque de queda dictado por el Gobierno de facto de Roberto Micheletti. El Ejecutivo había ampliado el toque de queda en todo el país durante 12 horas, de las 6.00 a las 18.00 horas (de 12.00 a 00.00 GMT) de este miércoles.

Zelaya
, denunció que el Gobierno hondureño de facto planeó el martes asaltar la embajada de Brasil donde se encuentra refugiado y que pretendía declarar que se había suicidado, pero, dijo, el plan no se ejecutó por la intermediación de la comunidad internacional.

Precisamente España, junto a la Organización de Estados Americanos (OEA), citó a los ministros de Asuntos Exteriores de los principales países implicados en la crisis hondureña, para intentar buscar una salida dialogada, pacífica y con estabilidad a la crisis hondureña. El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que la reunión tendrá lugar en la Misión de España ante Naciones Unidas, en Nueva York.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró que la situación de inestabilidad por la que atraviesa Honduras no proporciona las condiciones necesarias para celebrar unas elecciones creíbles, por lo que decidió suspender la asistencia electoral al país centroamericano.

Ban "no considera que en la actualidad se den las condiciones para celebrar unas elecciones creíbles que ayuden a progresar hacia la paz y la estabilidad", dijo en una declaración la portavoz de la ONU, Michele Montás.

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