Proteger el progreso: El desafío que enfrentan los países de ingreso bajo en la recesión mundial

Banco Mundial
Washington, 16 septiembre 2009
Por Banco Mundial (EEUU)

“…El Banco Mundial estima que los déficits de financiación para cubrir los gastos básicos en riesgo de salud, educación, redes de seguridad, e infraestructura se acerca a los US $11,6 mil millones para los países más pobres.
A menos que se cubran estos déficits, los logros hasta la fecha en la reducción de pobreza y el establecimiento de las bases para un desarrollo más a largo plazo serán erosionados. Aún más gastos serán necesarios si se va a hacer un progreso adicional para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU”. (Informe del Banco Mundial)

Ideas clave:

Mientras que la economía global está mostrando signos tentativos de recuperación, los países de ingreso bajo (LICs) continúan sufriendo las consecuencias de la recesión global que las ha dejado con huecos de financiamiento externos y fiscales.

Pocos países de bajo ingreso tienen el espacio fiscal para emprender una política contracíclica. Con grandes porciones de sus poblaciones situadas alrededor del umbral de pobreza, incluso breves períodos de desaceleración económica pueden dar lugar a impactos duraderos en la pobreza y en el desarrollo económico más a largo plazo. Hacia el final del 2010, se espera que 89 millones más de personas vivan en la extrema pobreza, con menos de US$1,25 por día, de las que habría habido sin la crisis.

Al mismo tiempo, muchos LICs han hecho progresos significativos durante la década pasada para mejorar la política macroeconómica, el gobierno del sector público y el ambiente para la inversión del sector privado. Están ahora mejor posicionados para hacer un uso eficaz de recursos financieros ampliados, cuando están disponibles.

El Banco Mundial estima que los déficits de financiación para cubrir los gastos básicos en riesgo de salud, educación, redes de seguridad, e infraestructura se acerca a los US $11,6 mil millones para los países más pobres. A menos que se cubran estos déficits, los logros hasta la fecha en la reducción de pobreza y el establecimiento de las bases para un desarrollo más a largo plazo serán erosionados. Aún más gastos serán necesarios si se va a hacer un progreso adicional para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU.

El grupo del Banco Mundial, junto con otros partners para el desarrollo, está trabajando para ayudar a abordar las necesidades inmediatas de los países de bajos ingresos a través de una gama amplia de instrumentos diseñados, entre otras cosas, para mejorar la eficacia y la cobertura de las redes de seguridad sociales, para apoyar los flujos comerciales, y para sostener el financiamiento, particularmente para infraestructura crítica y las PYMES.

La crisis actual pone de relieve la necesidad urgente de un Fondo de Respuesta a las Crisis dispuesto a promover la asistencia rápida y eficaz a países de bajo ingreso frente a siguientes choques severos. Dicho Fondo llenaría una brecha crucial en la arquitectura de la ayuda global que puede poner en peligro los logros alcanzados en muchos países de bajos ingresos sobre la base de los recientes y fuertes esfuerzos de reforma.

(Ideas clave del Informe del Banco Mundial)
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