Cuba: la revolución pierde al histórico Juan Almeida
Almeida, de 82 años, era el rostro negro de la revolución cubana
Infolatam/Efe
La Habana, 13 de septiembre de 2009
La revolución cubana perdió el pasado viernes a Juan Almeida, uno de los históricos que combatió junto a Fidel y Raúl Castro y ocupó durante décadas algunos de los más altos cargos en el Estado y el Partido Comunista. Miles de cubanos han acudido este domingo a rendir tributo al fallecido comandante en las honras fúnebres que tienen lugar en el memorial José Martí de La Habana.La revolución cubana pierde a Juan Almeida
Almeida, que tenía 82 años y era el rostro negro de la revolución cubana, falleció de un paro cardio-respiratorio, según el comunicado del buró político del Partido Comunista que hicieron público los medios cubanos, todos oficiales. Los diarios Granma y Juventud Rebelde, únicos que se editan en la isla en papel, aparecieron impresos solo con tinta negra y con la portada dedicada al hombre que nunca se separó de Fidel Castro y fue considerado un fiel entre los fieles.
La jornada del domingo ha sido declarada de luto oficial entre las 8 de la mañana y las 8 de la noche, y este sábado ya pudieron verse algunas banderas ondeando a media asta, mientras que figuras del régimen expresaron su pesar por el fallecimiento de Almeida.
El ministro cubano de Cultura, Abel Prieto, dijo a Efe que se trata "sin ninguna duda (de) una gran pérdida", y resaltó que el comandante es "una de las grandes figuras de la revolución". El presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón, recordó que "fue soldado en el combate revolucionario, desde el primer momento, soldado y comandante, desde el primer día", y por ello "uno de los principales artífices de la revolución".
Miembro del Buró Político del Partido Comunista (único en la isla) y vicepresidente del Consejo de Estado, se le consideraba el "número tres" en la jerarquía revolucionaria, que no siempre coincide con la jerarquía política. Teóricamente, el siguiente en la línea sucesoria tras Fidel y Raúl Castro es el vicepresidente primero, Manuel Machado.
El comandante Almeida, inseparable de su uniforme verde olivo que lo identificaba como héroe de la revolución, fue siempre un hombre discreto, alejado de los focos y la atención mediática, pero los analistas coinciden en señalar su peso como mediador dentro del régimen y su carácter de "intocable".
En los últimos años, sus únicas apariciones públicas eran para recibir a los embajadores acreditados en La Habana. Los medios oficiales recuerdan hoy su origen como un obrero albañil, segundo de una familia de doce hermanos, que se sumó a la lucha revolucionaria ya desde 1952, y en los 57 años transcurridos desde entonces "estuvo siempre en la primera línea de combate junto al Jefe de la Revolución".

























