Uruguay: Vázquez insta a la calma en una tensa campaña electoral

Vázquez dijo que asume la parte de culpa que pudiera tener en el empeoramiento del clima electoral

Infolatam
Montevideo, 10 de septiembre de 2009

El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, instó a bajar el tono del enfrentamiento entre los partidos políticos que contienden a las elecciones de octubre y a centrarse en los temas que sí interesan a la ciudadanía.

Vázquez manifestó al diario local El Observador su "preocupación" por el nivel de enfrentamiento y de las acusaciones personales que está adquiriendo la campaña electoral, que desembocará en los comicios nacionales del próximo 25 de octubre.

"Sinceramente, creo que el sistema político debería hacer una reflexión" y "procurar que se enfoquen las cosas en aquello que a la gente preocupa e interesa", dijo Vázquez. Es necesario "bajar la pelota", afirmó el jefe de Estado y líder del Frente Amplio, la coalición de izquierda que gobierna Uruguay desde marzo de 2006 y que parte favorita en las encuestas para las elecciones presidenciales.

Vázquez salía al paso de los disparos dialécticos que intercambian sobre todo el candidato oficial del Frente Amplio, el ex dirigente tupamaro José Mujica, y el del opositor Partido Nacional, el ex presidente Luis Alberto Lacalle, jaleados por sus respectivos equipos de campaña.

Ambos candidatos presidenciales y sus acólitos no han dudado en acudir a la memoria histórica para agudizar sus pullas, con duras alusiones a la gestión de Lacalle como gobernante en los años 90 o al pasado de guerrillero urbano en los 60 de "Pepe" Mujica.

El senador y ex ministro de Ganadería llegó a llamar "perro faldero" al segundo de Lacalle, el candidato a la vicepresidencia del Partido Nacional, Jorge Larrañaga. El número dos de Mujica en las elecciones y aspirante también a ser vicepresidente en la próxima legislatura, el ex ministro de Economía Danilo Astori, afirmó recientemente que "el Gobierno de Lacalle vendió bancos a empresarios y banqueros ladrones".

En el Partido Nacional tampoco se han quedado cortos, y Lacalle se ha defendido de tales afirmaciones señalando, por ejemplo, que "las revoluciones del Partido Nacional no fueron para secuestrar ni para encerrar debajo de la tierra ni tampoco para derrocar gobiernos legítimos", en directa alusión al pasado tupamaro de Mujica.

El diputado del Partido Nacional Pablo Iturralde fue más allá al señalar que los tupamaros "raptaron, secuestraron, mataron y robaron" y los acusó de comprar tierras y mansiones "con el fruto de esos robos".

Ante este nivel del debate, el presidente Vázquez señaló a El Observador que "uno no puede vivir atado al pasado" y que si bien "los pueblos se construyen con su historia", también lo hacen "con sus sueños".

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