Brasil: Lula cede a la oposición y retira la urgencia al proyecto pre-sal

Lula defendió con M. Funes, presidente de El Salvador, la expansión del etanol

Infolatam/Efe
Brasilia, 9 septiembre 2009

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, retiró el carácter de urgencia con que envió al Congreso el proyecto del marco regulador del petróleo del pre-sal, que era resistido por la oposición, informaron fuentes oficiales. El carácter de urgencia daba un plazo de 90 días para su discusión y aprobación, lo que llevó a la oposición a obstruir las votaciones.

"Sensible a la necesaria armonía entre los poderes del Estado, el presidente ha aceptado retirar la urgencia a ese proyecto", declaró a periodistas el presidente de la Cámara de Diputados, Michel Temer, tras una reunión con Lula.

Los partidos opositores consideraron que el Gobierno no podía dar un plazo tan breve para la discusión parlamentaria, cuando se había tomado casi dos años para elaborar el proyecto, que genera algunas resistencias por la relevancia que le otorga al Estado en todo lo relativo a la industria petrolera.

Temer dijo que, según un acuerdo alcanzado hoy, el Gobierno ha retirado el carácter de urgencia y la oposición se ha comprometido a retomar las votaciones de la pauta parlamentaria. El proyecto apunta a regular las operaciones en la zona bautizada como presal, un área de cerca de 160.000 kilómetros cuadrados en el océano Atlántico, en la que se sospecha que existen reservas de entre 50.000 y 80.000 millones de barriles de crudo.

El petróleo se encuentra a un promedio de 150 kilómetros de la costa y a profundidades de entre 5.000 y 7.000 metros, que incluyen una capa salina a altas temperaturas que tiene un espesor que va de 300 a 2.000 metros. La propuesta del Gobierno fortalece las posiciones del Estado en la industria petrolera y le reserva presencia a la estatal Petrobras en todos los yacimientos del presal, así como una participación mínima del 30% en las asociaciones con empresas privadas nacionales o extranjeras.

También plantea la creación de una nueva empresa pública, que ha llamado "Petrosal", para representar al Estado y "fiscalizar" la ejecución de todos los contratos en esa región petrolera. Asimismo, sugiere un plan de capitalización de Petrobras, en una suma equivalente a 5.000 millones de barriles de petróleo, cuyo precio será establecido posteriormente.

Esa capitalización también fortalecería la posición del Estado como principal accionista de Petrobras, cuyos títulos se cotizan en las bolsas de São Paulo, Madrid, Nueva York y Buenos Aires. El cuarto punto de la propuesta apunta a la creación de un fondo especial con el dinero que reciba el Estado, que lo invertiría en educación, ciencia y tecnología, cuidado del medio ambiente y combate al hambre y la pobreza.

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