Brasil: Senado pide aclarar compra de 36 cazas franceses
Lula anunció que negocia con Dassault una compra de aviones, aún en licitación
Infolatam
Brasilia, 9 de septiembre de 2009
El Senado brasileño convocó al ministro de Defensa, Nelson Jobim, para que aclare la confusión provocada por la compra de 36 aviones de combate, que parecía vencida por la francesa Dassault pese a que el propio Gobierno admitió que no ha descartado otras dos propuestas.
Carrera Armamentista en América Latina: armas, armas, armas
(Especial para Infolatam).- ¿Se está rearmando América Latina? Esta es la impresión que se podría deducir de una rápida mirada a las cifras. Según el Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI), una autoridad en el estudio del gasto militar, los presupuestos de defensa de los países de América Central y del Sur pasaron de sumar 29.100 millones de dólares en 2003 a 39.600 en 2008. (sigue)
El lunes, durante la visita a Brasil del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, el jefe de Estado brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció la apertura de negociaciones para comprar a la Dassault 36 aviones de combate Rafale, con lo que aparentemente confirmó la victoria de la empresa gala en la licitación.
En la noche del martes, sin embargo, el Ministerio de Defensa divulgó un comunicado en el que aclaró que la licitación sigue en marcha y que aún no han sido descartadas las otras dos empresas.
La comparecencia de Jobim al Congreso para aclarar esa situación fue solicitada por el senador socialista Renato Casagrande e inmediatamente acordada con el ministro para el próximo miércoles por el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el opositor Eduardo Azeredo.
La licitación abierta por Brasil para adquirir 36 cazas de combate con los que pretende renovar su flota aérea es disputada, además de la francesa Dassault con su modelo Rafale, por la sueca SAAB con los caza Gripen y por la estadounidense Boeing con sus F18.
Según el comunicado firmado por Jobim y divulgado anoche, Brasil aceptó iniciar negociaciones con Dassault, luego de que el presidente de Francia se comprometiera a ofrecer los Rafale "con precios competitivos, razonables y comparables con los que pagan las Fuerzas Armadas de Francia".
Jobim calificó ese compromiso como un "hecho nuevo" en el proceso de licitación que le permitirá al comando de la Fuerza Aérea, responsable por escoger la mejor propuesta, seguir en mejores condiciones las negociaciones con las demás empresas preseleccionadas.
"El proceso de selección, aún no concluido, proseguirá con negociaciones con los tres participantes, en las que serán profundizadas y, eventualmente, redefinidas las propuestas presentadas", aseguró la nota.
Según versiones de la prensa, pese a la preferencia de Lula por los aviones franceses y por firmar un contrato de cerca de 7.000 millones de dólares que prevé la transferencia de tecnología gala, los encargados de la licitación aún no le han entregado sus conclusiones a la Presidencia de la República.
Las mismas versiones indican que el precio de los aviones franceses es el más caro de los tres y que el Gobierno brasileño espera una reducción para poder confirmar el negocio.
En la reunión del lunes, Lula y Sarkozy anunciaron que Brasil y Francia también serían "socios estratégicos" en el campo aeronáutico.
Sarkozy le manifestó a Lula "la intención de Francia de adquirir una decena de unidades de la futura aeronave de transporte militar "KC-390", un proyecto desarrollado por el constructor aeronáutico brasileño Embraer y la Fuerza Aérea Brasileña (FAB).
Además de las negociaciones para la compra de aviones, los dos Gobiernos firmarán el lunes un ambicioso acuerdo de cooperación militar que le permitirá a Brasil construir, con tecnología francesa, cuatro submarinos convencionales y uno de propulsión nuclear, así como la compra de 50 helicópteros del modelo EC-725 de la empresa Eurocopter.

























