Brasil: Sarkozy y Lula reforzarán la asociación militar entre Francia y Brasil
Infolatam/Efe
çBrasilia, 6 septiembre 2009
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, llegó hoy a Brasilia, donde el lunes reforzará con su homólogo Lula da Silva la cooperación militar entre ambos países, con la firma de un acuerdo en materia aérea y naval que supondrá el desembolso por Brasil de más de 12.000 millones de dólares.
Las claves
- El Senado brasileño ha aprobado la contratación de créditos por US$ 8.671 millones con un grupo de bancos europeos formado por los franceses BNP Paribas, Societé Generale, Calyon, Credit Industriel et Commercial y Natixis, junto con el español Santander.
- El acuerdo más importante de los que serán suscritos preve la construcción conjunta de un submarino de propulsión nuclear y otros cuatro del modelo francés Scorpene.
- El convenio también incluye 50 helicópteros de transporte galos EC-725 para las Fuerzas Armadas brasileñas, que serán suministrados entre 2010 y 2016 por un consorcio formado por la brasileña Helibras y la europea Eurocopter.
Sarkozy arribó a la capital brasileña acompañado por una nutrida delegación integrada por ocho ministros, entre ellos el de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner. Lula, en un gesto poco usual, esperó al presidente galo en el aeropuerto de la capital, desde donde ambos se dirigieron al Palacio de la Alborada, residencia oficial de la Presidencia brasileña, donde ha sido organizada una cena en honor al visitante.
Mañana, ambos mandatarios asistirán a un desfile cívico-militar en conmemoración del Día de la Independencia de Brasil y tendrán posteriormente una reunión de trabajo, en la que serán abordados distintos asuntos de la agenda bilateral e internacional. Posteriormente, representantes de ambos Gobiernos firmarán una serie de acuerdos en las áreas de defensa, cooperación policial, inmigración, transportes, agricultura y tecnología, entre otros.
El más importante de esos convenios se refiere a la construcción conjunta de un submarino de propulsión nuclear y otros cuatro convencionales del modelo francés Scorpene, así como del astillero donde se fabricarán los navíos y de una base naval de apoyo. Otro convenio en el área de defensa apunta a la construcción de 50 helicópteros de transporte del modelo galo EC-725 para las Fuerzas Armadas brasileñas, que serán suministrados entre el 2010 y el 2016 por un consorcio formado por la brasileña Helibras y por la europea Eurocopter, filial del grupo EADS.
Ambos proyectos, que incluyen la construcción de los astilleros en que serán fabricados los submarinos y de las plantas en que serán elaborados los helicópteros, supondrán para Brasil un desembolso de 12.317 millones de dólares hasta el 2021, de los cuales unos 9.000 millones serán destinados a la compra del armamento.convenio también incluye 50 helicópteros de transporte galos EC-725 para las Fuerzas Armadas brasileñas, que serán suministrados entre 2010 y 2016 por un consorcio formado por la brasileña Helibras y por la europea Eurocopter, filial del grupo europeo EADS.
Las operaciones con los submarinos y los helicópteros supondrán para Brasil un desembolso de 12.317 millones de dólares. Del coste total, 6.161 millones de dólares serán destinados al programa de construcción de los sumergibles, mientras que el resto será para la adquisición de las aeronaves. En ambos casos se ha acordado la transferencia de tecnología francesa en todas las áreas, excepto la de propulsión nuclear, tal como lo ha exigido Brasil para aprobar los convenios.
Para concretar la operación, el Senado brasileño ha aprobado la contratación de créditos por 8.671 millones de dólares con un grupo de bancos europeos formado por los franceses BNP Paribas, Societé Generale, Calyon, Credit Industriel et Commercial y Natixis, junto con el español Santander.
El Tesoro brasileño financiará el resto de esta operación, a la que el Ministerio de Defensa ha dado carácter de "estratégica", pues apunta a reforzar la vigilancia en la plataforma marítima del país, en la que se han descubierto importantes reservas de petróleo y gas. También en el área de defensa, Francia está expectante ante una decisión para la compra de 36 cazabombarderos para la Fuerza Aérea brasileña.
El resultado de la licitación convocada por Brasil será anunciado en las próximas semanas y permanecen en la puja la empresa francesa Dassault, con su caza Rafale; la sueca Saab, con el Gripen NG, y la estadounidense Boeing, con el Super Hornet F/A-18 E/F. El Gobierno brasileño ha manifestado públicamente su inclinación por el caza Rafale, en especial por la clara disposición de Francia a aceptar la transferencia de tecnología exigida en la convocatoria.
Según ha dicho el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim, "en diálogos con India, Rusia, Suecia y Estados Unidos, sólo se ha encontrado efectivamente en los franceses una transparencia y una disposición real para una asociación estratégica con Brasil".
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, defendió la ampliación del Grupo de los Ocho (G-8) con la inclusión de este país y otros cinco emergentes para formar el G-14, en una entrevista que publica un diario brasileño. Para Sarkozy, "el G-8 ya no es suficiente" para enfrentar los grandes desafíos mundiales y por eso los líderes de ese grupo se sienten "obligados a ampliarlo a los grandes países emergentes", según la entrevista que publica hoy el diario O Globo.
El mandatario reconoció que aunque también existe el G-20, que agrupa a las mayores economías del planeta, entre ricas y emergentes, y que ha respondido de manera eficaz a la crisis mundial, existen otros retos que requieren de un grupo diferente, que, en su opinión, sería el G-14, algo que ha tratado con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. "Para todas las otras cuestiones globales, el presidente Lula y yo solicitamos que el G-8 se transforme en el G-14, extendiéndose a los seis grandes países emergentes que son Brasil, es claro, pero también a China, India, México, Sudáfrica y Egipto", expresó el líder galo en la entrevista, vía correo electrónico, con el diario brasileño.
Otros países emergentes como Argentina, Arabia Saudí y Turquía, que forman parte del G-20, no entrarían en el G-14 propuesto por el presidente francés. Para este, la necesidad de convertir al G-8 (Estados Unidos, Alemania, Japón, Canadá, Francia, Reino Unido, Italia y Rusia) en el G-14 surge también porque no se pueden abordar los problemas del mundo si los líderes están divididos entre los del norte y los del sur del planeta."Espero que la presidencia canadiense (del G-8) organice este año la mayor parte de la próxima cumbre en formato G-14", apuntó Sarkozy, quien dijo que espera que ese cambio se concluya bajo la presidencia de Francia en el 2011.

























