Crece la Ola reeleccionista en América Latina

Infolatam

Por Daniel Zovatto

(Especial para Infolatam).- <strong>”…estamos ante una fiebre reeleccionista que, en mi opinión, es una mala noticia para una región como la nuestra caracterizada por la debilidad institucional, la personalización creciente de la política y el hiperpresidencialismo. El fortalecimiento y la consolidación de nuestras frágiles democracias no pasa por líderes carismáticos y providenciales sino por la calidad de las instituciones, la madurez de los ciudadanos y una sólida cultura cívica.”</strong>

En medio de la grave crisis política hondureña (asociada en parte a las denuncias en contra del Presidente Zelaya respecto de su intención de querer modificar la Constitución para buscar su reelección), el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció el pasado domingo 19 de julio, su intención de convocar a un referéndum para aprobar la reelección presidencial consecutiva, lo cual generó el rechazo inmediato y frontal de toda la oposición.

Hay que recordar, que hace solo cinco meses, el 15 de febrero, Chávez ganaba un referéndum en virtud del cual quedó aprobada la reelección indefinida en Venezuela; que las nuevas constituciones de Ecuador y de Bolivia han introducido la reelección consecutiva, y que en Colombia está en marcha una reforma dirigida a permitirle al Presidente Uribe un nuevo mandato (el tercero), fortaleciendo de esta manera la ola reeleccionista que recorre América Latina.

Situación actual y tendencia regional

La legislación latinoamericana en vigor se inclina notoriamente a la reelección: más de dos terceras partes de los países de la región (14 de 18) la permiten. Sin embargo, la normativa presenta variaciones importantes. Venezuela es el único país (excluyendo a Cuba) que permite la reelección indefinida. En seis países (Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, República Dominicana y Colombia) la reelección consecutiva está permitida pero no de manera indefinida. En otros siete casos sólo es posible después de transcurrido al menos un mandato presidencial (Costa Rica, Chile, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Perú y Uruguay). Por su parte, solo cuatro naciones: Guatemala, Honduras, México y Paraguay prohíben totalmente la reelección.

La tendencia regional de las reformas durante los últimos años también es claramente favorable a la reelección. Hay que acentuar que todas las reformas recientes en favor de la reelección, en especial en su modalidad consecutiva, tuvieron nombre y apellido: Menem en Argentina, Cardoso en Brasil, Uribe en Colombia, Fujimori en Perú, Chávez en Venezuela, Mejía en República Dominicana, Correa en Ecuador y Morales en Bolivia. En todos estos casos las reformas se llevaron a cabo durante la presidencia de mandatarios que buscaron su reelección inmediata, y que de hecho la obtuvieron en todos los países salvo en el caso de Mejía en República Dominicana que fue derrotado por otro ex presidente que regresó al poder (vía reelección alterna) Leonel Fernández y que luego fue reelecto de manera consecutiva en el 2008.

Balance

La reelección es un tema muy controversial tanto desde el punto de vista teórico como práctico. La experiencia comparada latinoamericana de los últimos 30 años ofrece interpretaciones para todos los gustos. En once de los catorce países que permiten la reelección inmediata o alterna (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela), la medida se ha ejercido. Solo en tres países (El Salvador, Panamá y Chile) de los 14 que la permiten ningún ex presidente ha logrado ser reelecto a la fecha.

Por su parte, desde el punto de vista de la conveniencia o el perjuicio de la reelección, existe un debate de nunca acabar, en el que suele incurrirse en confusiones importantes (no se hace distinción entre sistemas presidenciales y parlamentarios), o en el que se desconocen las diferencias de cultura política (entre el presidencialismo estadounidense y los latinoamericanos, por ejemplo), las cuales desempeñan un papel crucial en este tema.

Los críticos sostienen que la reelección expone al sistema político al riesgo de una “dictadura democrática” y refuerza la tendencia hacia el liderazgo personalista y hegemónico inherente al presidencialismo. Apuntan, además, que los segundos mandatos son por lo general de mala calidad. Al menos seis experiencias desde 1978 a la fecha parecen confirmar los argumentos acerca de sus peligros y defectos, entre las que cabe destacar la de Stroessner en Paraguay, la de Balaguer en República Dominicana, la de Fujimori en Perú, la de Sánchez de Lozada en Bolivia, así como los mediocres segundos gobiernos de Carlos Andrés Pérez y de Rafael Caldera en Venezuela.

Los defensores de la reelección, por el contrario, argumentan que ésta permite aplicar un enfoque más “democrático”, en la medida en que posibilita a la ciudadanía elegir con mayor libertad a su presidente y responsabilizarlo por su desempeño, ya sea premiándolo o castigándolo según sea el caso. Como ejemplos de experiencias positivas de ambas modalidades de reelección (consecutiva y alterna) citan las de Cardoso en Brasil y Uribe en Colombia (consecutivas), y las de Sanguinetti en Uruguay y de Fernández en República Dominicana (alternas).

Pero mas allá de este debate, una mirada del mapa político latinoamericano nos advierte de que la ola reeleccionista va en aumento. Actualmente cuatro presidentes de América del Sur han sido reelectos de manera consecutiva  (Lula, Uribe, Chávez y Correa) un quinto de manera alterna (García), y un sexto, Evo Morales, buscará su reelección consecutiva en Bolivia a fines de este año. Otros tres presidentes de Centro América y el Caribe han sido reelectos, Fernández en la República Dominicana (primero de manera alterna y luego de manera consecutiva) y Arias y Ortega en Costa Rica y Nicaragua respectivamente (de manera alterna). Por su parte, en Uruguay, el ex presidente Lacalle buscará su reelección (alterna) en las elecciones presidenciales de octubre de este año y el ex presidente Frei hará lo propio en las elecciones presidenciales de Chile de diciembre de 2009. Asimismo, es casi seguro de que Chávez busque su reelección indefinida a partir del 2012, y ya sabemos que Ortega tiene intenciones de reformar la Constitución para buscar su reelección consecutiva. Finalmente, en Colombia, no está claro aún si Uribe buscará su segunda reelección (y tercer mandato consecutivo) en el 2010.

Como podemos observar estamos ante una fiebre reeleccionista que, en mi opinión, es una mala noticia para una región como la nuestra caracterizada por la debilidad institucional, la personalización creciente de la política y el hiperpresidencialismo. El fortalecimiento y la consolidación de nuestras frágiles democracias no pasa por líderes carismáticos y providenciales sino por la calidad de las instituciones, la madurez de los ciudadanos y una sólida cultura cívica.

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