Vertical ineficiente

La República
Lima, 28 julio 2009
Por Augusto Alvarez Rodrich

“… El principal problema que debiera preocuparle al presidente es el que ocasiona que a casi el 70% de la población le disguste su estilo personal de administrar el poder. A eso apuntan los comentarios de Alfredo Torres, presidente de Ipsos-Apoyo, en la entrevista publicada el domingo en El Comercio, quien prevé que su aprobación en la opinión pública estará en el futuro en un sube y baja alrededor del 30%.” (La República. Perú)

"… El principal problema que debiera preocuparle al presidente es el que ocasiona que a casi el 70% de la población le disguste su estilo personal de administrar el poder.
A eso apuntan los comentarios de Alfredo Torres, presidente de Ipsos-Apoyo, en la entrevista publicada el domingo en El Comercio, quien prevé que su aprobación en la opinión pública estará en el futuro en un sube y baja alrededor del 30%.

En su opinión, además de que a García todavía lo afecta la imagen que dejó por su primer gobierno, la población lo observa con frialdad debido a una actitud "distante" y "monárquica" que le impediría escuchar y dialogar bien con el país.

Esto se agrava por la ineficiencia del Estado para solucionar las grandes carencias sociales. Torres añade que, por todo ello, García es percibido como "un vertical ineficiente" y considera que ya es un poco tarde para cambiar dicha percepción popular pues "la imagen sobre el presidente ya está formada".

Dicha percepción mella la efectividad del gobierno para comunicarse bien con la población por lo que el jefe del Estado debiera ver cómo reconstruir su relación con el país. Por lo pronto, ya perdió una oportunidad al designar como presidente del Consejo de Ministros a un aprista del cogollo partidario en lugar de alguien que abra puertas y cierre desconfianzas.

Como ocurre en el mercadeo con ‘productos' que no le gustan al consumidor, la solución del presidente García puede no estar en más publicidad sino en correcciones al propio producto. Una actitud menos arrogante que la usual, siquiera un poco de humildad, reconocimiento de las carencias que sufren los peruanos pobres, y algunos enfoques para corregir el problema podría ser, esta mañana, un buen comienzo".

Extracto del artículo publicado en La República (Perú)

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