Colombia / Venezuela: Chávez retira embajador en Bogotá y congela relaciones
Infolatam
Bogotá, 28 de julio de 2009
Hugo Chávez ordenó la retirada del embajador en Bogotá y congeló las relaciones con Colombia. La confirmación del Gobierno de Suecia de que varios lanzacohetes producidos en ese país e incautados recientemente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron vendidos a Venezuela, ha llevado a un agravamiento de las tensiones entre ambos países.
Las claves
- La relación comercial entre Colombia y Venezuela también se resiente por el conflictivo panorama.
- El anuncio sobre un futuro acuerdo de Colombia con EE.UU. para otorgarle el uso controlado de bases militares en su territorio, disparó las acusaciones.
- Según Chávez, Estados Unidos intenta convertir a Colombia en el "Israel" de América Latina.
No se hagan los suecos
“… Estamos ante armas muy sofisticadas, lanzacohetes de largo alcance, que no cualquiera puede sustraer de los depósitos de la FAN. No sólo Colombia y Suecia merecen una explicación, Venezuela también. Si a esto unimos la desorbitada injerencia del gobierno en la crisis hondureña, … nos encontramos ante un cuadro que permite calificar la política internacional de nuestro gobierno como aventurera e irresponsable” (Tal Cual. Venezuela)
El ministro sueco de Comercio, Jens Ericsson, dijo que "pudimos confirmarlo a través de los números de los seriales, en cooperación con el Gobierno de Colombia", quien agregó que las armas corresponden a un lote vendido a Venezuela "hace 20 años".
Ericsson indicó también que Suecia todavía no ha recibido respuesta oficial de Venezuela a sus peticiones de información sobre cómo esas armas pudieron caer en manos de la guerrilla colombiana. El canciller venezolano, Nicolás Maduro, señaló hoy que el Gobierno de su país responderá "cuando sea el momento oportuno", "a esta nueva mentira".
Chávez por su parte acusó a Uribe de irresponsable y dijo que el "ventilador de porquería" forma parte de una "nueva ofensiva, una nueva agresión del Gobierno de Colombia contra Venezuela", y anunció que desde ahora mismo pone "en revisión", además, todo el comercio bilateral. "Sabiendo que es absolutamente falso que nosotros le demos armas a guerrilla alguna, a movimiento armado alguno; se lo hemos dicho una y 500 veces y hasta en algunas ocasiones se lo hemos demostrado", los señalamientos del Ejecutivo colombiano en ese sentido se han multiplicado, remarcó.
De los lanzacohetes se supo el pasado fin de semana por Álvaro Uribe, quien señaló que su Gobierno había verificado que grupos terroristas habían adquirido ese tipo de armamento "en los mercados internacionales" y por ello presentó una queja "a través de los canales diplomáticos ante los respectivos países", a los que no citó.
Maduro acusó a Colombia de tratar de "escurrir el bulto" y de culpar a los vecinos de su conflicto armado interno y fue más allá al aseverar que esa "campaña" contra Venezuela busca "justificar lo injustificable", en alusión al acuerdo que Colombia negocia con Washington para permitir a Estados Unidos el uso de sus bases militares.
Fue precisamente el acuerdo militar que Colombia negocia con Estados Unidos el que llevó al presidente venezolano, Hugo Chávez, a anunciar una "revisión integral" de las relaciones con su vecino, al considerar ese convenio como una "amenaza". El cruce de declaraciones y acusaciones entre autoridades de ambos países ha sido casi diario desde entonces.
El canciller colombiano, Jaime Bermúdez, pidió a sus vecinos que respeten el principio de no injerencia en asuntos internos y puso como ejemplo que el Gobierno de su país no se pronunció cuando fuerzas navales de Rusia y Venezuela hicieron ejercicios en el Caribe. En respuesta, Chávez lo acusó de estar "fuera de foco" al equiparar la negociación de la presencia militar de EE.UU. en bases de Colombia con las relaciones de cooperación de Venezuela con Rusia o China.
La relación comercial entre Colombia y Venezuela también se resiente por el conflictivo panorama y la cámara de integración bilateral (Cavecol) prevé que el intercambio entre los dos países cerrará este año en unos 5.000 millones de dólares, frente a los 10.000 millones inicialmente previstos.
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