Argentina: derrota oficialista agudiza las divisiones en el mayor sindicato
Infolatam/Efe
Buenos Aires, 21 de julio de 2009
El camionero Hugo Moyano, líder de la mayor central obrera de Argentina, respondió con dureza a sindicalistas que cuestionaron su “personalismo” como correlato de un enfrentamiento agudizado por la derrota del Gobierno en los comicios legislativos de junio pasado.
Las claves
- Boudou anunció cambios en el Indec, pero el nuevo director será un hombre cercano a Guillermo Moreno.
- Los rivales de Moyano son apodados "los gordos", en irónica alusión a la opulencia que tuvieron por su respaldo al gobierno del Carlos Menem.
- Los opositores sindicalistas critican con dureza al Gobierno y exigen renovar la conducción de la CGT.
El ocaso del imperio de los Kirchner
"Son los que llevaron a los trabajadores al desastre", subrayó, en alusión a rivales que le exigen cuotas de poder en la Confederación General del Trabajo (CGT), que responde al Partido Justicialista (peronista) de la presidenta argentina, Cristina Kirchner.
En declaraciones a radios locales, también acusó a los disidentes de la CGT de haber estado "debajo de la cama" durante la última dictadura militar (1976-1983) y de apoyar a los "los gobiernos neoliberales" que hubo en el país en la década pasada.
Moyano, uno de los principales aliados del Gobierno, remarcó además que no piensa renunciar porque tiene "amplia mayoría" para retener la conducción de la CGT, la cual renovó en 2007 por un plazo de cuatro años.
Las disputas internas en el mayor sindicato del país salieron de una latencia de años este lunes, cuando se puso en marcha la ronda de consultas con sectores empresariales y sociales en el marco del diálogo convocado por Cristina Kirchner luego de la derrota oficialista en las legislativas del 28 de junio.
Moyano soporta la embestida de un grupo de sindicalistas del sector mercantil, de la construcción y la energía encabezado por Luis Barrionuevo, líder de los trabajadores gastronómicos, quien critica con dureza al Gobierno y exige renovar la conducción de la CGT.
Los rivales de Moyano son apodados "los gordos", en irónica alusión a la opulencia que tuvieron por su respaldo al gobierno del peronista Carlos Menem (1989-1999), quien privatizó todas las grandes empresas públicas al calor de políticas neoliberales. "Me tienen medio podrido. Hay oportunismo en estos muchachos que creen que porque fue adversa la elección del 28 de junio pueden sacar partido de eso", se quejó Moyano, quien lideró la oposición a la anterior gestión de "los gordos" en la CGT.

























