Colombia: Santos afirma que las FARC están “muy debilitadas”, pero no “derrotadas”
Infolatam/Efe
Madrid, 20 de julio de 2009
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) “están muy debilitadas, pero no están todavía derrotadas”, afirmó en Madrid el ex ministro colombiano de Defensa Juan Manuel Santos.
Las claves
- El objetivo de la política de "seguridad democrática" de Uribe "es llevarlas - a las FARC- a un punto de no retorno".
- El ex ministro de Defensa consideró que la guerrilla tiene "esa capacidad de volver a fortalecerse por el narcotráfico".
El ex ministro, que dejó la cartera de Defensa para no inhabilitarse como posible candidato a la Presidencia del país en caso de que Álvaro Uribe no opte a un nuevo mandato, consideró que la guerrilla tiene "esa capacidad de volver a fortalecerse por el narcotráfico".
"Cada vez más están siendo aisladas. Están en las fronteras, muchos de sus líderes están fuera de Colombia, saben que si van a territorio colombiano, están en grave peligro", añadió Santos, que participó en un desayuno informativo en Madrid.
El objetivo de la política de "seguridad democrática" desarrollada por el Gobierno del presidente Uribe "es llevarlas a un punto de no retorno", "a un punto donde por más que le pongan abono y que las rocíen no van a crecer", añadió Santos, que aludió en su intervención a los vínculos "conocidos" entre las FARC y la organización terrorista ETA.
Eso se consigue con el control territorial y con el desarrollo de las regiones, a juicio de Santos, para quien esa gestión se está llevando "con mucho éxito" en Colombia. En su intervención, el ex ministro destacó que, con el Gobierno de Álvaro Uribe, se comenzó a dar "golpes a los elementos estratégicos" de la organización de las FARC y a "desvertebrar esa organización dándole en los puntos donde más le dolía".
En ese contexto situó la "Operación Fénix" desarrollada en marzo del año pasado contra un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano que ha llevado a este último país a solicitar la captura de Santos a través de una "circular roja" de la Interpol.
Tras calificar de "operación muy exitosa", el ex ministro consideró que lo mejor de la misma no fue "haber dado de baja a este bandido", en referencia al número dos de las FARC, "Raúl Reyes", que murió en el bombardeo, ni a otros 25 guerrilleros más, sino la información obtenida en los ordenadores requisados.

























