Facultades delegadas, una bomba de tiempo
La Nación
Buenos Aires, 13 de julio de 2009
Por Carlos Pagni
“Dentro de 43 días el Gobierno podría perder la facultad de cobrar retenciones a las exportaciones…Esta fecha es el callejón sin salida por el cual el conflicto con el campo está volviendo al Congreso. La caja sobre la que se sostiene el Tesoro será puesta en discusión por los productores rurales, por los gobernadores y hasta por el gremialismo. El 24 de agosto puede ser el “día D” de la gobernabilidad kirchnerista”. (La Nación. Argentina)
"Dentro de 43 días el Gobierno podría perder la facultad de cobrar retenciones a las exportaciones. La Casa Rosada puede fijar ese tipo de impuesto porque el Congreso viene autorizándola a hacerlo. La última vez fue hace tres años, por un plazo que vence el 24 de agosto. Esa fecha es el callejón sin salida por el cual el conflicto con el campo está volviendo al Congreso. La caja sobre la que se sostiene el Tesoro será puesta en discusión por los productores rurales, por los gobernadores y hasta por el gremialismo. El 24 de agosto puede ser el "día D" de la gobernabilidad kirchnerista.
Por suerte, la Presidenta se ha convertido al pluralismo y reabrirá una discusión con la Comisión de Enlace agropecuaria, que alcanzará a las polémicas retenciones. Porque cuando el Congreso reanude su actividad, el fisco podría perder $ 34.200 millones (US$ 9000 millones), que es la recaudación aproximada por las retenciones a los granos y a los hidrocarburos. Ante una cifra de esa magnitud, hasta el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, se vuelve conciliador.
Esta bomba de tiempo fiscal, cuyo tictac resultó hasta ahora imperceptible para casi toda la dirigencia rural y legislativa, fue instalada en 1994 por los constituyentes, entre quienes estaban los Kirchner. En su artículo 76, la Constitución reformada prohibió al Congreso delegar facultades en el Ejecutivo, salvo en casos de emergencia, con un plazo fijo y sobre temas preestablecidos. En la cláusula transitoria octava, estableció también que la legislación que se hubiera delegado desde 1853 hasta esa fecha caducaría en cinco años, salvo que los legisladores la ratifiquen. Por eso desde 1999 (ley 25.148) diputados y senadores han venido renovando al Ejecutivo las facultades transferidas: lo hicieron también en 2002 (ley 25.645), en 2004 (ley 25.918) y en 2006 (ley 26.135), que es la prórroga que vence este año.
…La discusión parlamentaria es inexorable, ya que, de no extenderse otra prórroga, gran parte del sistema jurídico ingresaría en una noche negra. Por eso las entidades del campo ya no necesitan que la oposición alcance el quórum para que se trate una rebaja en las retenciones.
El oficialismo del Congreso no quiere volver a enfrentar a los productores. Bastante cara pagó esa guerra en los últimos comicios en los que el campo fue, sobre todo en la pampa húmeda, el gran elector.
Es comprensible, entonces, que el presidente del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, esté pidiendo a su gobierno que negocie con la Comisión de Enlace antes de que la discusión se desate en el Congreso. Rossi, sin margen para repetir el salto mortal de las retenciones móviles, aclara: "La política agropecuaria la debe fijar la Secretaría de Agricultura". Traducido: nadie compartirá los costos de la intransigencia de Olivos…".



























